Los cantillaneros serán los custodios del camarín de su Patrona

Tras la restauración de esta joya barroca, el Ayuntamiento y el párroco recibirán las llaves del camarín en representación del pueblo

15 oct 2022 / 11:53 h - Actualizado: 15 oct 2022 / 13:00 h.
  • Nuestra Señora de la Soledad expuesta al culto ante la embocadura del camarín durante el tiempo que este ha permanecido en restauración (Foto: Francisco J. Domínguez)
    Nuestra Señora de la Soledad expuesta al culto ante la embocadura del camarín durante el tiempo que este ha permanecido en restauración (Foto: Francisco J. Domínguez)
  • Fragmentos de las pinturas murales recuperadas durante la restauración (Foto: Hermandad de la Soledad de Cantillana)
    Fragmentos de las pinturas murales recuperadas durante la restauración (Foto: Hermandad de la Soledad de Cantillana)
  • Las pinturas y marmoleados completan junto con los entallados la decoración del camarín (Foto: Hermandad de la Soledad de Cantillana)
    Las pinturas y marmoleados completan junto con los entallados la decoración del camarín (Foto: Hermandad de la Soledad de Cantillana)
  • Nuestra Señora de la Soledad en su camarín en el estado que presentaba antes de la restauración, con la decoración pictórica cubierta por una capa de pintura verde (Foto: Hermandad de la Soledad de Cantillana)
    Nuestra Señora de la Soledad en su camarín en el estado que presentaba antes de la restauración, con la decoración pictórica cubierta por una capa de pintura verde (Foto: Hermandad de la Soledad de Cantillana)

Un percance casual mostró un tesoro oculto en el camarín de la Patrona de Cantillana, Nuestra Señora de la Soledad. Tras un exhaustivo proceso de restauración, la Virgen volverá este sábado a su camarín con el nombramiento del pueblo como simbólico custodio del mismo.

Fue en febrero de 2021 cuando el desprendimiento de un entallado de madera de una de las portadas laterales del camarín dejó a la vista parte de las pinturas y decoraciones murales hasta ese momento desconocidas y ocultas bajo sucesivas capas de pintura, siendo la última de color verde. Además de no ser visibles, la hermandad – según se indicó entonces – no tenía constancia de su existencia, ya que si bien el retablo y el camarín están documentados y datados, no se cuenta con ninguna referencia sobre esta decoración pictórica.

El proceso de restauración se ha dilatado durante año y medio

Tras el hallazgo, la hermandad emprendió un proceso de restauración y recuperación del conjunto, que ha estado dirigido por el profesor Antonio López Hernández – historiador del arte, cantillanero y hermano de la hermandad –. La intervención ha incluido “todos los elementos que configuran este regio aposento, desde la embocadura hasta el ventanal trasero y su reja, pasando por la profusa decoración tallada y dorada de la bóveda, los jaspeados y pinturas murales, las puertas y portadas interiores, los postigos, las vidrieras, los mármoles, el enlosado”, además de “la soberbia peana de la Virgen, que ha sido devuelta a su majestad primitiva”, según se ha explicado desde la hermandad.

El “arduo” proceso, sufragado por suscripción popular, ha llegado a su final tras año y medio de trabajo. Será este sábado, con la celebración de los Dolores Gloriosos – festividad que se conmemora el día 15 de septiembre pero que la corporación cantillanera, por privilegio concedido por la Santa Sede en 1919, celebra el tercer fin de semana de octubre – cuando la Virgen vuelva a su camarín. Un acontecimiento que “está siendo vivido con gran gozo y expectación entre los fieles”, deseosos de volver a contemplar a su Patrona presidiendo el lugar que la cobija desde el siglo XVIII.

Tras ser entronizada se nombrará a los custodios honorarios del camarín

A las 19:30 horas tendrá lugar la solemne entronización de la Santísima Virgen en su camarín, con el canto de la sabatina. A continuación, se celebrará la función de los Dolores Gloriosos, presidida por el párroco cantillanero y con la asistencia de la corporación municipal en pleno, dados los vínculos de la hermandad con el Ayuntamiento – Nuestra Señora de la Soledad, además de Patrona, es alcaldesa honoraria y perpetua de la localidad –.

Durante el oficio religioso se renovará la consagración de la villa de Cantillana “a su excelsa y augusta Patrona”. Un ofrecimiento realizado en 2019, coincidiendo con el centenario del nombramiento de la Virgen como Patrona y la ratificación canónica del título por la Santa Sede.

Será también durante la función cuando la hermandad nombre al Ayuntamiento y al párroco custodios honorarios del camarín, haciendo entrega de las llaves del mismo a la alcaldesa y al sacerdote en representación de todos los cantillaneros, que desde hace siglos se acogen al manto de su Patrona como protectora. De este modo, ambas instituciones custodiarán las llaves del camarín – y, por extensión, este espacio – en nombre de todos los vecinos, siendo el pueblo en definitiva quien guarde a su Patrona. Igualmente, serán estas llaves y sus custodios los encargados de abrir de forma solemne el camarín tras la función principal del Viernes de Dolores para que la Virgen sea bajada a la nave del santuario para quedar expuesta en besamanos.

El domingo podrá visitarse el camarín restaurado

La jornada del domingo ofrecerá la oportunidad de acceder a la sala de la Virgen para poder contemplar el resultado de la restauración realizada a lo largo de estos meses. Así, desde las 10:00 de la mañana y hasta las 21:00 horas, la Virgen estará expuesta a la veneración en devoto besamanos, pudiendo visitarse en este horario el habitáculo recuperado. A las 12:00 horas, la banda de música de Nuestra Señora de la Soledad de Cantillana ofrecerá un concierto en el santuario.

El camarín de Nuestra Señora de la Soledad forma parte del conjunto retablístico, construido en 1793 por Manuel Cahetano da Cruz y José Mayorga, coincidiendo con la transformación de la antigua ermita en el santuario que conocemos en la actualidad y que fue inaugurado en 1794. Definido como el último de los camarines barrocos de Andalucía, se accede al mismo a través de dos escaleras laterales, que abren sendas portadas para acceder al habitáculo, cubierto por una bóveda y decorado en todo su perímetro con entallados de madera dorada, molduras y cartelas.

La restauración ha sacado a la luz “decoraciones al temple sobre estuco imitando diferentes mármoles con recuadros y enmarcaciones geométricas, sobre ellas se superponen tallos, cintas, tornapuntas y flores en oro y colores, mezclando de forma genial el primer estilo pompeyano con la sensibilidad delicada y conventual sevillana” que completan el conjunto. En el camarín recibe culto Nuestra Señora de la Soledad, “una de las Dolorosas de autoría documentada más antiguas de Andalucía, obra de Juan de Santamaría en 1583”.


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