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Precaución, amigo conductor: la senda es peligrosa

Las autovías andaluzas pertenecientes a la red estatal se encuentran en un estado de conservación muy deficiente por falta de mantenimiento y nulo interés político.

Ezequiel García ezegarcia85 /
13 sep 2022 / 08:44 h - Actualizado: 13 sep 2022 / 08:46 h.
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Seguro que se habrá dado cuenta, querido lector, de que el titular de este reportaje no es más que un guiño a aquella copla vetusta que ya alertaba a los que al volante se ponían en esa España en blanco y negro: familia apretujada en un Seat 600, maletas en la baca y más de media docena de miembros y media casa para pasar una semana en la playa. Eran tiempos de carretera nacional, de ventas y bocata para reponer fuerzas y escasa o nula seguridad vial.

La entrada de España en la Unión Europea y, sobre todo, la celebración de los Juegos Olímpicos de Barcelona y la EXPO de Sevilla en 1992, trajo consigo para nuestra comunidad el desdoble de muchas de esas carreteras nacionales de toro Osborne en las colinas y anuncios de bebidas alcohólicas que tanto distraían. Llegaban las autovías y, con ellas, el boom de los desplazamientos y el comienzo de las operaciones salidas y retorno.

Más de treinta años después de aquellos hitos, nuestras carreteras nacionales, diseñadas muchas de ella durante la dictadura de Primo de Rivera en los felices años 20 y las autovías desdobladas que cohesionaron España un poco más -siendo Cataluña y Madrid las más beneficiadas-, agonizan en muchos tramos. Tramos que, en Andalucía, sufren un deterioro alarmante sin que desde el Ministerio de Transportes pongan mucho remedio a ello. Se ve que es preferible dejarlas morir para ‘rescatarlas’ justo cuando se instaure el modelo portugués de pago por uso... Pero con parches, socavones y cambios de rasante de épocas antediluvianas.

Despeñaperros... y basta

Sirva de ejemplo una de las vías más usadas: la Autovía del Sur, la A4 que conecta Cádiz con Madrid. Centrémonos en su paso de esta vía por la provincia de Jaén, el claro ejemplo de la Andalucía vaciada en todo su esplendor. Desde el espectacular avance que supuso el citado paso por Despeñaperros modernizado en 2011 -ya ha llovido-, la A4 es una auténtico peligro a su paso por esta provincia andaluza. Tramos limitados a 80 km/h, firme sin alquitrán y con socavones, gravilla en zonas peligrosas ante la lluvia y nulo interés por arreglar una arteria clave para la vertebración de Andalucía. ¿Dónde están los cinco diputados y cuatro senadores electos en las comisiones? Es una pregunta que sigue sin respuesta varios años después del último reasfaltado de la autovía del Sur en el Santo Reino.

Esa misma autovía sigue languideciendo en accesos a la ciudad de Córdoba, en el tramo entre Puente Viejo y la Cuesta del Espino, radares incluidos a velocidades ridículas con carácter más recaudatorio que de seguridad. ¿No hubo tiempo de salvar este accidente orográfico? Por último, y sin olvidar que hay numerosos tramos con más parches que el pantalón de un niño pequeño a lo largo de la provincia de Sevilla -sin tercer carril en la entrada a Sevilla desde Carmona eternamente solicitado-, habría que poner como ejemplo al abandono por parte de las administraciones del no desdoble entre Los Palacios y Jerez de la aún aquí N-IV, punto que concentra centenares de fallecidos y que sigue sin ser convertido en autovía alejada de tantos peligros y tantas familias sesgadas.

¿Almería? Para otro día

Vayámonos al otro extremo de nuestra tierra. La A7, Autovía del Mediterráneo, clave en el ahora llamado corredor del Mediterráneo para cohesionar todo el litoral oriental. Vecinos y empresarios que utilizan esta vía afirman a este medio que “ya no sabemos qué hacer” para que la provincia andaluza, huerta de España y Europa, clave en el desarrollo socio-económico de Andalucía y España por su volumen de exportaciones, tenga unas infraestructuras y una red viaria acorde al peso económico. Desde la comarca del Poniente, hasta su enlace con la Región de Murcia, la A7, si bien tiene que salvar una escarpada orografía, acumula tramos con escaso o nulo mantenimiento, sin asfaltado desde la inauguración de los últimos tramos de este viario ¡en 2015! Otra de las quejas de los usuarios es las decenas de kilómetros limitados a velocidades reducidas por el mal estado de la calzada, con gravilla u ondulaciones peligrosas para los cientos de camiones que a diario utilizan esta vía cargados de productos hortofrutícolas que exportan a todas las regiones españolas y a decenas de países europeos.

Tal es la situación de esta autovía que, a pesar de ser el itinerario más corto a utilizar para un sevillano que quiera utilizar esta vía hasta Almería, las numerosas limitaciones y falta de mantenimiento de la misma hace que le sea más útil usar la A92 camino Granada y después utilizar el tramo norte de la autovía autonómica. Suma más kilómetros, pero ganan en tiempo.

Portugal espera sentada

Cabe destacar que la A49 es una de las vías que más cambios ha sufrido en las últimas décadas, sobre todo desde su creación para la EXPO 92. Y en los albores del siglo XX, la ampliación del tercer carril fue clave para aliviar las masivas huidas de sevillanos a las playas onubenses. Pero “sigue siendo tercermundista”, como así lo definen muchas opiniones en cafés de sobremesa y de Internet, el tener que eliminar un carril de ida a Huelva los domingos por la tarde en verano para tramos que necesitarían de ese ansiado tercer espacio, como es común en Cataluña o Madrid. Vía que es de las peores valoradas por los usuarios en las redes por la práctica ausencia de estaciones de servicio hasta la frontera portuguesa. Y el infame estado entre la capital onubense y Ayamonte, previa a la conexión con la red de carreteras lusas.

Junto con el tramo de la A4 en Jaén, los casi 60 kilómetros entre Huelva y Ayamonte es una continua yincana en la que evitar peligros sobre el nefasto estado del firme, siendo más acusado en los puentes sobre el Tinto y el Odiel o el tramo entre Trigueros y la mencionada Ayamonte. Todo sigue igual en la casa del pobre.

Cádiz sin peajes, pero con atascos

La provincia gaditana también se lleva una buena parte de incumplimientos. Al eterno peaje que, por fin, desapareció entre Sevilla y Cádiz de la AP4 -y que ha traído consigo por la falta del desdoble de la N-IV atascos kilométricos-, se unen los incumplimientos de la famosa autovía de la Costa de la Luz entre Cádiz y Algeciras, siguiendo la ruta de la antigua N-340. Hay tres tramos cuyos estudios informativos han caducado y que siguen esperando desdoble (Vejer de la Frontera-Algeciras). Lo más vergonzoso de todo esto es que estos tramos debieron estar finalizados en 2016 y que la A48 se inauguró con una década de retraso.

Una autovía clave para el desarrollo económico de una de las provincias con más paro de España y que vive del turismo de su espectacular costa y el impactante patrimonio natural de norte a sur, pero que sigue sin ser atendida, gobierne quien gobierne, por los diputados y senadores que la provincia gaditana elige cada cuatro años, tal como ocurre en todas y cada una de las provincias andaluzas.

Cierto es que quedaría para otro reportaje hablar sobre las carreteras nacionales que atraviesan nuestra vasta región y de la que apenas hemos hablado, pero que, bien lo sabe usted, querido lector, se encuentran en muchos tramos, abandonadas a su suerte, como el túnel/puente de la SE-40, la Autovía en Los Pedroches hacia Extremadura o el serpenteo de la A7-N340 a su paso por Málaga. Es la mala suerte de haber nacido en Andalucía y no en Cataluña. Vaya preparando el bolsillo para los peajes entre socavones.


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