Inmunoterapia, una «revolución» contra el cáncer aprovechada solo al 3%

«Todos los días tenemos seguramente células cancerosas que se originan y son destruidas por el sistema inmune» indica un experto oncólogo

12 dic 2021 / 13:50 h - Actualizado: 12 dic 2021 / 13:58 h.
"Investigación","Cáncer","Tiburones","Menores"
  • Dos investigadores en un laboratorio.
    Dos investigadores en un laboratorio.

Uno de los investigadores españoles del cáncer de referencia internacional, el zamorano Fernando Rivera Herrero, ha defendido que la inmunoterapia resulta "revolucionaria" y marca "un antes y un después" para ciertos tumores, pese a que aún solo se aprovecha entre el 2 y el 3 % de su potencial.

Rivera Herrero, jefe de Oncología del Hospital Valdecilla de Santander, ha resaltado en una entrevista con Efe la investigación clínica que desarrolla su centro hospitalario en esta materia, con más de un centenar de ensayos de inmunoterapia.

También ha resaltado el avance en los "tratamientos dirigidos" del cáncer, en los que se detecta la alteración molecular que subyace en un paciente concreto y se le da un tratamiento específico "que no tiene porque parecerse nada al de otro paciente aparentemente muy parecido", ha advertido.

Esta investigación permite al Hospital Valdecilla acoger a pacientes de Comunidades Autónomas vecinas para incluirlos en ensayos con tratamientos que hasta dentro de cinco o diez años pueden no llegar a ser de uso común.

Sobre la inmunoterapia, Rivera Herrero ha indicado que es un tipo de tratamiento totalmente distinto al resto y se basa en que la inmunidad es capaz de controlar el cáncer, ya que "de hecho, todos los días tenemos seguramente células cancerosas que se originan y son destruidas por el sistema inmune".

Únicamente cuando la inmunidad falla o es engañada se tiene cáncer, motivo por el que, por ejemplo, los tiburones, que disponen de un sistema inmune muy potente, apenas padecen la enfermedad, según ha detallado el oncólogo zamorano.

La inmunoterapia lo que busca es reforzar esa inmunidad para que no sea engañada o evadida por las células cancerosas y en eso se investiga desde hace mucho tiempo pero no ha sido hasta los últimos veinte años cuando se ha empezado a comprender y en los últimos diez cuando han comenzado a verse los resultados.

"Estamos aprendiendo cada vez más cómo funciona, qué es lo que falla en cada paciente concreto y qué podemos hacer para que vuelva a controlar el tumor", ha señalado.

La ventaja respecto a otros tratamientos es que la inmunoterapia tiene "memoria" y su efecto sigue ahí con el paso del tiempo, va a todo el cuerpo y es "la herramienta teóricamente más atractiva que podemos tener".

Pese a esos beneficios, Fernando Rivera también ha mencionado un inconveniente derivado de la complejidad de la inmunoterapia, que hace que la respuesta inmunitaria antitumoral sea muy distinta para cada paciente, por lo que el mismo tratamiento no funciona para todos ellos.

En la actualidad, se estima que se utiliza entre el 2 y el 3 % del potencial de la inmunoterapia como tratamiento frente al cáncer y pese a ese pequeño porcentaje hay tumores que han pasado de ser mortales 100 % en un año a curarse más del 60 %, como el melanoma.

En cambio, el cáncer de páncreas, el de próstata o el de colon apenas se benefician de la inmunoterapia, mientras que en otros tipos de cáncer la eficacia está en un punto intermedio.

El jefe de Oncología del Hospital Valdecilla ha augurado que la inmunoterapia va a experimentar un gran avance en los próximos años y dará resultados también en tumores para los que ahora no funciona porque tiene "mucho recorrido por delante".

Rivera Herrero, que esta semana ha visitado las sesiones de ejercicio terapéutico que desarrolla con pacientes de cáncer la Asociación Zamorana de Ayuda Frente al Cáncer (Azayca), ha subrayado el beneficio del ejercicio físico tanto para prevenir como a la hora de tratar el cáncer y posteriormente, tras superarlo, para que no vuelva a aparecer.

Al respecto, ha recordado que está demostrado que durante los tratamientos de cáncer la toxicidad es menor y se lleva mejor con ejercicio físico, además de que las secuelas psicológicas son mucho menores, por lo que "todo son ventajas".


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