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Pasajes de la historia de Sevilla

Descubre donde está la secreta fuente judía en Sevilla

Sevilla tiene mil y un rincones por descubrir, ya sea al turista o al nativo de la ciudad, rincones evocadores, con Historia o historias y, en cualquiera de los casos, con un aporte cultural digno de una ciudad trimilenaria como la vieja Híspalis. Hoy les descubro un rincón secreto.

28 oct 2022 / 04:20 h - Actualizado: 28 oct 2022 / 05:20 h.
"Pasajes de la historia de Sevilla"
  • Descubre donde está la secreta fuente judía en Sevilla

Caminar por Sevilla, por sus angostas calles, por sus estrechos pasajes, puede convertirse en un viaje en el tiempo en el que recordar periodos espléndidos o más oscuros, hoy les quiero llevar a conocer uno de las escasas muestras que tenemos del arte y la belleza judía que habitó la Híspalis más ingrata allá por el siglo XIV.

Tenemos que desplazarnos al palacio de Altamira para encontrarla y es todo un ejemplo de arte judío, al alcance de muy pocos y que estuvo «perdida» durante largo tiempo hasta que fue descubierta en el transcurso de unas obras, allí estaba, oculta, tapada, en el suelo, junto a otros artesonados que de un gran valor y en estilo mudéjar.

Se trata de una fuente que estaba en una de las principales casas de la Judería de Sevilla, una casa-palacio de un rico comerciante que sabía disfrutar de las bellezas de la vida, puede que esta fuente sea de lo poco del arte judío que se puede encontrar en la ciudad.

Se sabe que el primer dueño de la casa fue Yusuf Pichón allá por el siglo XIV, en el año de 1371 y que fue Contador Mayor Real por deseo del rey Enrique II de Castilla. No disfrutaría mucho de su cargo pues ocho años más tarde moría asesinado durante los festejos por la subida al trono de Juan I.

Era una época convulsa, sangrienta, en la que los judíos de la ciudad tenían sus propias leyes, tenían permiso para hacer sangre aunque en el caso de Yusuf el rey montó en cólera al enterarse que había sido degolladlo y ordenó ajusticiar a los que cobraron justicia derogando ese privilegio a los judíos.

La casa tuvo un segundo propietario que fue Samuel Abravanel, como Yusuf, era Contador Mayor aunque los judíos estaban ya siendo perseguidos en la ciudad -sólo hay que recordar la matanza de la Judería perpetrada por el arcediano de Écija- y prefería llamarse Juan Sánchez de Sevilla, algo que disimulaba sus orígenes y creencias.

Ante los terribles incidentes de la matanza de la judería, en 1391, Juan Sánchez vendió sus propiedades al cristiano Diego López de Zúñiga, noble y Justicia Mayor que edificaría en el lugar el citado palacio de Altamira. Allí podemos encontrar esta fuente y esta apasionante historia que, seguramente, desconocía junto al valor de la misma.


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