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Empleo doméstico: del reconocimiento al engaño

Tres meses después de que el Gobierno anunciara el subsidio extraordinario, las trabajadoras del hogar siguen sin recibir las prestaciones

Michelle Cabeytú cgpmichelle /
31 jul 2020 / 12:10 h - Actualizado: 31 jul 2020 / 12:12 h.
"Crisis","Laboral","Comunicación","Empleo","Empleo","Desempleo","Política"
  • Manifestación en la oficina del SEPE por el retraso del subsidio extraordinario. / Asociación Trabajadoras del Hogar
    Manifestación en la oficina del SEPE por el retraso del subsidio extraordinario. / Asociación Trabajadoras del Hogar

En pleno Estado de Alarma, el Gobierno aprobó el Subsidio Extraordinario para Trabajadores del Hogar y de Cuidados, con el objetivo de ayudar a aquellas personas que estuviesen dadas de alta en el Sistema Especial. No obstante, no consta de ninguna empleada que haya recibido la prestación, lo que ha llevado a las asociaciones de trabajadores del hogar a presentar un comunicado reivindicando que se reconozcan sus derechos.

"Las mujeres nos sentimos un poco engañadas, porque cuando por fin habíamos logrado un primer reconocimiento, este demora en llegar", comenta Jacqueline Amaya, presidenta de la Asociación de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar de Sevilla. La aprobación del subsidio extraordinario fue recibido por las asociaciones como un “primer reconocimiento” en España de los derechos de las empleadas del hogar. Sin embargo, el retraso del pago ha provocado una sensación de "engaño" entre las mujeres, quienes ni siquiera pueden consultar el estado de su prestación por ser considerado un subsidio "extraordinario".

Trabajo esencial, pero ignorado

En el marco del grupo de Acción Política Trabajadoras de Hogar, distintos colectivos de toda España han emitido un comunicado en respuesta a las declaraciones de la Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien justificaba el retraso del pago de las solicitudes del subsidio al “programa informático” y a la complejidad del cálculo pertinente. El propio Gobierno declaró que el empleo doméstico era considerado un trabajo esencial, pero el retraso de las prestaciones no parece ratificar este hecho. “Si hemos sido considerados esenciales, ¿cómo es que no nos pueden reconocer lo mínimo y básico?”, señala Amaya, quien considera que “no hay voluntad” de poner más personal administrativo que ayude a presentar las solicitudes.

A raíz de la incertidumbre por el cobro de las prestaciones, las asociaciones realizaron una manifestación a nivel nacional durante la primera semana de julio en las oficinas del SEPE para visibilizar “que no se estaba cumpliendo con lo prometido”, tal y como comenta Amaya. “Luego el Gobierno anunció que comenzarían esa semana a pagar, y esperamos hasta el 15 de julio a que algunas trabajadoras cobrasen, pero no fue así, por lo que el mismo día emitimos el comunicado”, añade Amaya.

Con el objetivo de recabar información sobre la situación de las empleadas, el Grupo Acción Política ha elaborado un cuestionario para Trabajadoras del Hogar que solicitaron el pago del subsidio extraordinario y que se encuentran a la espera de una respuesta. Hasta la fecha y, según Amaya, un 96’7% de las personas que rellenó el cuestionario no ha recibido ninguna comunicación por parte del SEPE. “Entendemos que todos somos trabajadores, pero no somos muchas. El Ingreso Mínimo Vital se desarrolló apenas se dictó la norma y hay gente que ya lo ha cobrado, y son muchísimas más personas que las 32.000 trabajadoras del hogar que solicitaron el subsidio”, comenta Amaya.

A la espera del Convenio 189

La ratificación del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) es una prioridad para las asociaciones y colectivos de trabajadores del hogar, que llevan reivindicando la firma de España desde que se adoptó en 2011. “La importancia de este convenio radica en la equiparación de derechos con respecto a otros trabajadores, ya que nos permitiría estar incluidas en la ley de prevención de riesgos laborales y poder recibir una prestación por desempleo”, explica Amaya. “Nosotras también tenemos derecho a tener un desempleo en condiciones y que nos coticen por salarios reales”, añade. La firma del Convenio 189 forma parte del programa electoral del Gobierno, aunque Amaya considera que no se producirá este año por la crisis del Covid-19.

El retraso del pago del subsidio se une a la preocupación de los colectivos por las mujeres que están en situación irregular, ya que al no estar dadas de alta no tendrán acceso a las prestaciones. “Hay mujeres que trabajan en el hogar, pero tienen que esperar tres años para procesar el expediente de arraigo y la documentación, por lo que no reciben subsidio”, explica Amaya. “Muchas están trabajando sin contrato porque no hay una inspección laboral que obligue a las familias a darnos de alta”, añade. A la espera del cobro de las prestaciones, las trabajadoras del hogar y las asociaciones que velan por sus derechos reivindican día tras día el reconocimiento prometido.


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