Crónicas dominicales

Guerra mediática: rojos contra nacionales

Dos bandos se enfrentan en una guerra civil mediática en España. Ya tenemos fuentes fiables para dar sus nombres. La ciudadanía que exija un periodismo con rigor va a tener que buscarse la vida en mil sitios para intentar saber lo que pasa. O irse al exilio, esto es, mandarlo todo a paseo.

23 ene 2022 / 04:15 h - Actualizado: 22 ene 2022 / 12:22 h.
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Los medios de los “nacionales monárquicos”, al igual que los pertenecientes a los “rojos republicanos” los sabíamos, pero ahora, desde un punto de vista académico y periodístico, ya tenemos fuentes solventes para nombrarlos. Esos medios serían los oficiales que conducen a la guerra a unos soldados que son los redactores de a pie a los que seleccionan cuidadosamente para que no se desvíen de su camino de resistencia (los nacionales) o de asalto a los cielos (los rojos). En esta guerra, como en todas, no existen tonalidades grises, o eres rojo o azul, todo lo contrario de lo que demanda un buen periodismo.

Los medios de los nacionales: no pasarán los rojos

Vamos con los nacionales. La COPE informaba esta semana en su web: “El Gobierno no invitó este martes a COPE y otros grandes medios nacionales a un 'briefing' para informar sobre su estrategia en el reparto de los fondos europeos. El encuentro con la prensa 'elegida' por el Ejecutivo tuvo lugar en La Moncloa con una decena de medios considerados 'afines', que fueron invitados mediante una llamada telefónica sin tener que hacer, así, una convocatoria pública”.

Un briefing es una reunión informativa, ya podía la COPE, tanto que ama a España, empezar por amar su idioma oficial y dejarse de pedanterías para hacerse la moderna. Igual se puede decir de Abc. En la misma información se citaba a otro de los excluidos, el diario Abc, quien, a su vez, daba más nombres condenados por Moncloa al ostracismo informativo: “Medios como la Cadena Cope, Onda Cero, El Mundo, La Razón, The Objective, Libertad Digital, la Agencia Servimedia o la Agencia Colpisa tampoco fueron invitados al encuentro”, afirmaba Abc que añadía: “Moncloa alega cuestiones de aforo pese a que en el mismo complejo se desarrolló horas después una rueda de prensa ya con todos los medios presentes”.

El caso es que fueron invitados una decena de medios solamente, todos de la corriente roja republicana, si nos atenemos a las fuentes que estamos citando. Después se hizo un apaño, llamando a los medios excluidos pero se trataba de una invitación de segunda fila. Antes, las asociaciones de periodistas y los colegios profesionales habían protestado. Carlos Herrera, desde la COPE, daba su opinión sobre el asunto el pasado miércoles: «Estos sinvergüenzas no quieren ya saber nada de los lectores y oyentes de medios como COPE, ABC, 'El Mundo'. Directamente, no los convocan, pero viendo las cosas como se están dando hay que tomárselo como un halago. Esto es contar a sus medios amigos que el Gobierno es solvente, Europa está muy contenta y el PP es muy malo. Esta acción, convocada por el secretario de Estado, es de muy poca vergüenza, y siempre queda la duda si el siguiente hará las cosas peor». El comunicador de la COPE ha añadido: «El Gobierno ha tenido que reconocer que Bruselas ha preguntado, y viendo lo que denuncia el PP las dudas son evidentes. Sánchez ha monopolizado el reparto del dinero y ha decidido invertirlo en recuperar discotecas y rehabilitar sedes sindicales. La opacidad de casos como el de 'Plus Ultra' hace dudar sobre cómo gestiona el Gobierno el dinero público. Con estos datos, el colapso económico de España está casi garantizado».

Me imagino que a las cabeceras citadas habrá que añadir otras como OKDiario, Hispanidad, Vozpopuli o el recién nacido El Debate, todos declarados opositores al gobierno. Por cierto, Jorge Aznal, desde El Debate, ha abordado este asunto de la guerra civil mediática pero ciñéndose a la TV a la que considera dominada por los rojos.

Los medios rojos: lo siento, pero ustedes son influenciables

Sin embargo, Pablo Iglesias, en su artículo “¿Y si gobernaran PP y Vox?, publicado en Ctxt, escribe: “el dominio cultural de los medios de derechas, con sede en Madrid, es absoluto y tiene una enorme capacidad para determinar y condicionar lo que piensan millones de ciudadanos”.

La información de la COPE citada antes, terminaba con este párrafo: “No es la primera vez que el Gobierno 'aparta' a los medios que no son de su agrado en ruedas de prensa y encuentros destacados. Tal como informaba COPE hace dos semanas, Sánchez sólo respondió el pasado 29 de diciembre en la rueda de prensa de balance del año a preguntas de seis medios de comunicación 'afines'. En este sentido, los medios elegidos fueron La Sexta, Cadena SER, Agencia EFE, TVE, El País y elDiario.es”.

Ya tenemos a los principales oficiales del ejército rojo republicano mediático. Dos de ellos -EFE y TVE- son públicos, pero eso da igual, ya sabemos que quien llega a la Moncloa los va controlando, lo hizo el PP, sobre todo con Aznar, antes Felipe González y ahora los nuevos socialdemócratas con sus compañeros de viaje. Hace poco, la Agencia EFE decidió censurar un texto de un equipo de investigación universitario y no darle promoción para no molestar a sus clientes, pero eso es otra historia.

El portal prnoticias da cuenta de que Pablo Iglesias multiplica sus colaboraciones mediáticas. Y como estamos ante dos ejércitos irreconciliables, sabiendo los nombres de los medios en los que trabaja Iglesias -y de los que habla a favor- podemos añadir la identidad de más oficiales del ejército rojo mediático republicano. Iglesias está siendo respaldado por el diario Público, propiedad de Jaume Roures, que quiso comprar el Grupo Zeta y del que la derecha no se fía, acaso, entre otras razones, por sus buenas relaciones con Zapatero que, siendo presidente, le ayudó a fundar La Sexta y Público en edición papel. Jaume Roures está unido con el capital chino que ha salvado de la quiebra a su productora -ya menos suya- Mediapro. Si ZP se muestra comprensivo con los terribles chavistas es obvio que está en el bando de los rojos.

Curiosamente, cuando ZP estaba en La Moncloa, El País y Prisa no eran tan simpáticos y comprensivos con él como ahora. Prisa siempre ha estado con el trío Polanco-Cebrián-Felipe González, cómo cambian las cosas, ahora hay que arrimarse al sol que más calienta a pesar de que a ese sol (Sánchez) lo intentó apagar el mismo grupo Prisa no hace tanto tiempo aún; una vez muerto Polanco, jubilado González y apartado Cebrián, Prisa sabe dónde hacerse el progre rojo. Sostiene prnoticias que uno de los que más mandan en Prisa ahora mismo, Miguel Barroso, que defiende los intereses del fondo de inversión Amber (USA), accionista de referencia de Prisa, está purgando a todo seguidor de Cebrián. Las tribus existen dentro de todos los ejércitos, sean rojos o azules, esto ya es universal, sin fronteras, es el ser humano actuando a hurtadillas.

Pablo Iglesias, ayudado por Público, lanza La Base, un podcast. Para el profano, un podcast es una publicación de carácter digital y periódica, en formato de audio o vídeo. Vamos, un quiosco que cualquiera pueda formar -similar a un blog o a un canal de TV en Youtube- porque hoy quien no se expresa a todo plan es porque no quiere o porque no tiene tiempo y prefiere estudiar. Para Iglesias, Inda (OKDiario), Maruenda (La Razón) Vicente Vallés (Antena 3) o Ana Rosa Quintana (Tele 5) son “reaccionarios”, o fachas, igual que para Herrera en COPE Iglesias y los suyos son sinvergüenzas o escoria, ya pueden ver ustedes si estamos o no en guerra civil mediática. Y no digamos si acudimos a los “piropos” que emplea Jiménez Losantos (EsRadio) desde la derecha o Javier Cárdenas desde sus posiciones. ¡Esto es la guerra y vale todo!

Vamos con más medios rojos. Iglesias colabora en LUH (La Última Hora), en Ctxt (Contexto), El Salto o La Marea. El exvicepresidente de Sánchez cree que “la correlación mediática de fuerzas define la dirección de la sociedad y de la propia democracia” y por ello pide a sus seguidores concienciación de este hecho en forma de militancia política y económica. Esto quiere decir -y lo siento por ustedes- que ustedes piensan en virtud de lo que los medios les digan, algo que, aunque contenga bastante razón, en esencia es falso, pero que Iglesias parece que eleva a categoría universal. Iglesias colabora además en la Cadena SER, la RAC1 catalana y simpatiza con otros medios adheridos a la causa de los neorrojos -como Kaos en la Red, Rebelión o Infolibre que es libre sólo al 50 por ciento al estar en una trinchera-, medios que persiguen tomar los cielos, defendidos a capa y espada por ángeles y arcángeles del bando patriótico azul celestial.

¿Dónde está la verdad? Lean, vean o escuchen a todos los medios citados a ver si sacan algo en claro, ¿quién ha dicho que ser demócrata consista en votar exclusivamente? A que les pido mucho. Lo comprendo, en esta dinámica hay dos perdedores: el periodismo y ustedes.


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