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La inserción laboral tras una incapacidad física: «Tuve que reciclarme laboralmente»

Personas con discapacidad física conforman el 85 por ciento de una pequeña cadena de gasolineras en Andalucía que se ha conformado como un Centro Especial de Empleo

Verónica Ojeda verojeper /
09 may 2021 / 04:00 h - Actualizado: 07 may 2021 / 13:48 h.
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«Tuve un incidente en mi anterior trabajo como electricista y el Tribunal Médico me reconoció una incapacidad física. En ese momento tenía que reciclarme laboralmente, pero afortunadamente encontré esta empresa», cuenta Vicente, que lleva cinco meses trabajando en la gasolinera Easygas, una empresa que tiene 155 trabajadores de los que el 85 por ciento son personas con discapacidad física. Un negocio que se ha conformado como un Centro Especial de Empleo y surge para dar trabajo a las personas con discapacidad física, psíquica y sensorial para así facilitar su integración laboral en el mercado ordinario de trabajo.

Aunque en los últimos años el número de empleados de este colectivo ha aumentado, la tasa de inactividad todavía es muy alta: solo un 25,9 por ciento de personas con discapacidad están trabajando en España tanto en centros especiales como en empresas ordinarias, una tasa 41 puntos inferior a la de las personas sin discapacidad, según los últimos datos del INE correspondientes a 2019. En concreto, en los 2.100 Centros Especiales de Empleo (CEE) que hay en España trabajan más de 89.000 empleados con discapacidad. Aun así, la proporción es todavía desproporcionada respecto a la población general, de ahí la importancia de estos centros y de que las empresas con una plantilla superior a 50 trabajadores contraten al menos el 2 por ciento de trabajadores con diversidad funcional, tal y como establece la Ley de Integración Social del Minusválido 13/1982 (LISMI).

Este es el caso de Easygas, una pequeña cadena de gasolineras, 15 en total, que cuenta con cuatro gasolineras en Andalucía, 2 en Sevilla y una en Málaga y en Granada, aunque surge en León en el año 2008.

Joseba Barrenengoa, CEO de la gasolinera Easygas, cuenta a El Correo de Andalucía que en León había muchos chicos jóvenes que trabajaban en minas (que ya no operan) y tienen alguna discapacidad física por desprendimiento de piedras u otras circunstancias. Él veía como ellos buscaban trabajo, pero no lo encontraban porque «algunos no tenían brazo, tenían mal la columna vertebral o la cadera», entre otras razones. Por eso se decidió a crear este centro.

«León es una zona muy rural que durante muchos años ha vivido solo de las minas, por eso creé un Centro Especial de Empleo con un 100 por cien de empleados con minusvalía cuando abrí mi negocio. 13 años después estoy muy contento. Yo miro por ellos y ellos miran por la empresa. Nos cuidamos mutuamente», explica Joseba. «Además, últimamente hay muchas gasolineras ‘fantasma’ que no tienen trabajadores, por lo que para bastante gente es una sorpresa que mi negocio tenga personas que les atiendan», añade.

Una persona con diversidad funcional se encuentra con muchas dificultades a la hora de conseguir un trabajo porque suele verse obligada a cruzar puentes cargados de prejuicios y etiquetas, por lo que este tipo de centros son esenciales para conseguir la plena inclusión en el mercado laboral.


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