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La vacuna antigripal para evitar complicaciones en los grupos de riesgo

Concepción Morales, médico de Neumosur, valora la reducción de hospitalizaciones y mortalidad gracias a esta medida

25 oct 2016 / 11:56 h - Actualizado: 25 oct 2016 / 12:12 h.
  • Una joven recibe una dosis de la vacuna antigripal. / Neumosur
    Una joven recibe una dosis de la vacuna antigripal. / Neumosur

La vacunación contra la gripe está a las puertas. Una campaña que se mantiene hasta la primavera. Por ello, la doctora Concepción Morales, perteneciente a la Asociación de Neumólogos y Cirujanos Torácicos del Sur (Neumosur), recalca la importancia de la vacunación, que es “especialmente eficaz en personas con riesgo de complicaciones graves como pacientes respiratorios crónicos, sobre todo asmáticos, y personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), así como patología cardiovascular”.

“Podría prevenir el elevado impacto de la enfermedad en la salud pública, reduciendo los casos de hospitalización, un 75% asociados a personas con algún factor de riesgo en la campaña anterior, y de mortalidad, un 97%”, en palabras de la doctora Morales. La gripe es una infección vírica de las vías respiratorias que afecta principalmente a la nariz, la garganta, los bronquios y, ocasionalmente, los pulmones. Con una duración aproximada de una semana, se caracteriza por presentar fiebre, rinitis, cefaleas, dolor de garganta, tos seca, dolores musculares (mialgia) y malestar general importante.

La mayoría de los afectados se recuperan en una o dos semanas sin necesidad de recibir tratamiento médico. Sin embargo, en embarazadas, personas de edad o aquejadas de otras afecciones médicas graves (como asma o EPOC), la infección puede conllevar complicaciones de la enfermedad subyacente, provocar neumonía o causar, incluso, la muerte.

Esta enfermedad es de fácil contagio y transmisión por vía aérea. Por eso, algunas medidas de higiene básicas son taparse la boca al toser o estornudar, no reutilizar pañuelos usados, evitar el contacto de las manos con la boca y los ojos y lavarse frecuentemente las manos; medidas que conviene extremar especialmente en lugares aglomerados o trabajos de cara al público y para evitar que los menores contagien el virus a sus abuelos y cuidadores. “La vacuna de esta campaña protege contra la misma cepa de la gripe A que el año pasado y varía para la gripe tipo B. Su protección comienza a los 7-10 días de administrarse y dura hasta seis meses”, afirma la doctora Morales.

La OMS recomienda alcanzar el 75% de cobertura de vacunación en cada grupo de riesgo, pero el ministerio reconoce que todavía no ha conseguido incidir en grupos como los sanitarios, que tienen un riesgo real para los pacientes que atienden. En la temporada 2015-2016, que concluyó en primavera, la actividad gripal en la comunidad autónoma andaluza fue moderada, siendo los menores de 15 años, una vez más, el grupo de edad más afectado. En total, se registraron 221 casos graves, 31 de ellos en la provincia de Sevilla. “El 75% de los pacientes pertenecía a algún grupo de riesgo y el 64,5% no se había vacunado, cuando se sabe que esta medida es segura y recomendable”, concluye la doctora Morales.


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