Las disputadas elecciones a rector como preludio de un año movido

Frentes abiertos. La US, con Miguel Ángel Castro como rector, lidia con las polémicas de la biblioteca del Prado y los ranking internacionales

31 dic 2016 / 06:32 h - Actualizado: 31 dic 2016 / 08:32 h.
"Universidad","Las noticias de 2016"
  • Uno de los patios de la Real Fábrica de Tabacos, sede del Rectorado de la Universidad de Sevilla. / José Luis Montero
    Uno de los patios de la Real Fábrica de Tabacos, sede del Rectorado de la Universidad de Sevilla. / José Luis Montero

En la Universidad de Sevilla (US) recordarán 2016 como un año intenso. A una campaña electoral por ocupar el cargo de rector dura como no se recuerda otra y en la que se impuso Miguel Ángel Castro le siguieron asuntos cruciales como la reactivación del litigio que la institución mantiene con la Consejería de Economía y Conocimiento por la subvención de la fallida biblioteca central del Prado de San Sebastián; la polémica que partió de la caída de la US de la lista de las 500 mejores universidades del mundo en el ranking de Shanghai; la contratación de la construcción del Centro de Transferencia de Resultados de la Investigación de la US (Centrius) en el Parque Científico y Tecnológico de la Isla de la Cartuja por un importe de un millón de euros; y, por último, el anuncio de la opción de trasladar justo allí la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería en lugar de llevarla al solar de Los Bermejales que iba a ocupar de acuerdo con un proyecto que nunca ha terminado de arrancar.

Además, la US está inmersa, al igual que el resto de universidades, en un complicado proceso de acreditación para poder ser profesor titular y catedrático universitario. No es un asunto menor, aunque sobrepase los límites de cada una de las universidades.

Las elecciones, en las que Miguel Ángel Castro se impuso finalmente con claridad, estuvieron marcadas por una agresividad en la campaña poco habitual en el ámbito universitario y por la polémica, que todavía no se ha apagado, sobre el sistema de elección de rector. La Hispalense es la única del territorio nacional en la que es el Claustro el que tiene capacidad de voto. Castro derrotó a la catedrática de Química Inorgánica Adela Muñoz y al y catedrático de Farmacia y Tecnología Farmacéutica Antonio Rabasco. Hasta ese momento, Castro ejercía el cargo en funciones después de que su antecesor, Antonio Ramírez de Arellano, dejara su puesto para ocupar el de consejero de Economía y Conocimiento.

Por después, Arellano se inhibió en el conflicto que mantiene la US con la Consejería que dirige, que en verano reclamó a la Universidad los 16,4 millones que le entregó hasta que vio que el proyecto –para el que estaban previstos 22 millones de subvención– no iba a ningún lado. Y ahora reclama esos 16 millones. La Universidad no comparte el razonamiento de la Junta, y tiene a su equipo jurídico trabajando, entre otras cosas porque entiende que sí que construyó su biblioteca central, aunque no fuera la proyectada en El Prado.

Los ranking de universidades también han dado disgustos este año. En agosto cayó del más conocido, el de Shanghai, y el mes siguiente del listado QS. El rector matizó que, aunque la salida de la lista de Shanghai era «negativa, sin tapujos», también es cierto que la US mantenía indicadores muy similares a los del año anterior, y que trabajan para devolver la Hispalense a los puestos destacados de las clasificaciones mundiales.


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