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«Me siento vivo, como si tuviera 20 años otra vez»

Manuel recibió en septiembre un riñón de su hermana Adelina en el que fue el primer trasplante de donante vivo con incompatibilidad sanguínea de Andalucía

13 ene 2017 / 15:54 h - Actualizado: 14 ene 2017 / 21:18 h.
  • Manuel y Adelina junto a los médicos responsables de la operación. / El Correo
    Manuel y Adelina junto a los médicos responsables de la operación. / El Correo

El pasado 27 de septiembre Manuel empezó una nueva vida. O mejor dicho, «la vida de siempre pero mejor», cuenta durante la rueda de prensa en la que está acompañado por su hermana Adelina, quien le prestó el riñón que hace posible que se sienta «vivo y fuerte. Como si volviera a tener de nuevo 20 años».

El trasplante renal entre estos dos hermanos fue el primero que se realizaba en Andalucía de un donante vivo con el que había una incompatibilidad sanguínea. Una técnica que se viene desarrollando desde 2006 en España y que se practica solo en 10 de los 44 centros donde se realizan trasplantes. Una modalidad que es el camino en el que quiere seguir trabajando el gobierno autonómico pues, pasado el periodo crítico –las dos semanas posteriores a la operación– en el que se puede producir un rechazo, la supervivencia es del 95 por ciento, exactamente la misma que en el caso de los donantes compatibles.

La familia de estos malagueños ha sido la primera en pasar por esta operación que ha devuelto la vida a Manuel. «Antes me sentía especialmente cansado, me venía muy abajo, tenía calambres constantemente y tuve que dejar de trabajar», recuerda. «Gracias a mi hermana y a todo el equipo de médicos he podido empezar una nueva vida», cuenta emocionado Manuel, quien dice que en realidad su forma día a día «sigue siendo el mismo, pero mucho mejor. Ahora me siento vivo, tengo fuerzas y energía».

Su hermana Adelina, a la que le agradecerá el gesto «cada día de su vida», asegura radiante que no hay deudas entre ellos y que lo tenía «clarísimo». «Nosotros tenemos un hermano con problemas renales y mi madre le donó en su momento un riñón. Yo quería hacer lo mismo por Manuel». Cuenta que no sentía miedo y que su vida solo ha cambiado a mejor. «Me siento satisfecha por ver a mi hermano tan bien».

«Me gustaría haberlo hecho antes pero todo se precipitó, explica. Manuel padece una enfermedad, el síndrome de Alport, de origen genético que solo afecta a los hombres y que termina afectando a los riñones y al sistema sensorial auditivo. «Deseaba para mi hermano una vida mejor y no quería que mis sobrinos vieran a su padre enganchado a una máquina. Ahora tiene mejor calidad de vida». El proceso de la operación a estos hermanos les ha parecido corto. «En total dos meses desde que empezaron con las pruebas y una semana que estuvimos en el hospital», relata. En este tiempo los médicos aplicaron un tratamiento de inmunosupresor para facilitar la aceptación del órgano. Un proceso por el cual Adelina volvería a pasar «por mis hijos y por mis sobrinos seguro. Por un marido tendría que pensarlo», bromea.


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