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«Nadie cree que Ifema se llenara con cargos. Hubo mucho militante con Susana Díaz»

Nadie duda por el voto en las primarias de la lideresa de los socialistas sevillanos, que avanza que su sitio –al menos ese es su deseo– es seguir al frente del partido en la provincia

Iñaki Alonso @alonsopons /
13 abr 2017 / 00:20 h - Actualizado: 13 abr 2017 / 09:40 h.
  • La secretaria general del PSOE de Sevilla, Verónica Pérez, en uno de los patios del Parlamento de Andalucía. / Fotos: Jesús Barrera
    La secretaria general del PSOE de Sevilla, Verónica Pérez, en uno de los patios del Parlamento de Andalucía. / Fotos: Jesús Barrera

Lleva toda la vida a la vera de Susana Díaz y, como no, fue de las primeras que se lanzó al ruedo para arroparla en su carrera al liderazgo del PSOE nacional, incluso mucho antes de que lo oficializara, hace ya 18 días, en el abarrotado Ifema de Madrid. Ante todo lo relacionado con la campaña, la secretaria general del PSOE de Sevilla, Verónica Pérez, es como el alter ego de Díaz. Pero no todo es seguir sus pasos. Prueba de ello es que se autodescuelga de las quinielas en la carrera sucesoria. De momento, sus deseos son revalidar «si la militancia lo desea» su cargo al frente de la agrupación socialista más fuerte de España.

—Aunque su posición es más que clara, ¿cómo ve el escenario de las primarias?

—Veo a lo largo y ancho de la provincia y también en los actos que comparto por el resto de Andalucía y España mucha ilusión y ganas por reconstruir el partido y volver a levantarlo. Veo confianza en un proceso como unas primarias de las que saldremos mucho más fuertes de lo que hemos entrado y que servirán de revulsivo para recuperar a ese PSOE que debe forjar alianzas con la mayoría social del país y volver a ser la opción política más votada como en otros episodios de la historia.

—Habla de reconstruir, pero en los últimos siete meses ha sido todo lo contrario.

—El PSOE lo ha pasado mal estos meses. Todos los militantes de este partido hemos pasado momentos muy duros. Pero hay que pasar página y mirar adelante, hacia el futuro con la esperanza de que seremos capaces de reconstruir el partido. Hay 47 millones de españoles que necesitan un PSOE unido que vuelva a liderar ese país y recuperar esos derechos y deberes que hemos perdido estos últimos años con el gobierno de la derecha.

—Tras el acto de Madrid, con 9.000 asistentes, ¿ve la victoria más cerca o hay miedo a la teoría de Pedro Sánchez, que se autoproclama como el altavoz de la militancia?

—Como en todo proceso democrático, no sabremos nada hasta conocer el resultado. Ahí votarán todos los militantes y cada voto valdrá lo mismo. Pero nadie puede pensar que se llenan dos pabellones de Ifema sólo con dirigentes del partido. Se llenó de militantes de base. Hubo compañeros que lo han sido todo en el partido: expresidentes, secretarios generales, alcaldes y concejales. Pero la mayoría eran militantes. Por lo que percibí en aquel acto, hay un caudal de fuerza por reconstruir este partido con Susana Díaz.

—¿No cree que se han perdido las formas con tantas cuchilladas entre militantes por las redes sociales?

—Hay que recuperar la fraternidad dentro del PSOE. Ser compañeros de partido nos une en unos principios, valores y objetivos comunes. Las redes sociales se utilizan como basurero, pero creo que la mayoría de los que propinan insultos y ofensas no son compañeros del partido. Soy optimista por naturaleza y creo que en el PSOE sabemos respetarnos y lo vamos a hacer en este proceso y después del 21 de mayo.

—Sin embargo, en medio del proceso de primarias se han vivido choques como denuncias de Juventudes en Centro o sobre la disponibilidad de la sede de Nervión. Eso tampoco ayuda.

—A raíz de eso, quiero hacer un llamamiento para que este proceso sea ejemplar. Los que estamos defendiendo la candidatura de Susana Díaz basamos nuestra campaña en el respeto. Ella nos ha pedido que no hablemos mal de ningún compañero. Podemos tener visiones diferentes y representar modelos distinto de partido, pero siempre desde la fraternidad con los compañeros.

—Insisto, ¿qué pasó con el proceso de Juventudes?

—Sólo se produjo la dimisión de un secretario general de Juventudes de Centro y la convocatoria de asamblea que se celebró con absoluta normalidad. No hubo más. Si no estuviéramos en un proceso de Primarias no tendría ninguna trascendencia.

—De todos modos, hace siete meses no se dio ejemplo.

—Lo viví con mucha tristeza y desolación, de ver lo que sucedía en el partido en un proceso en el que todos pudimos cometer errores. Fue un comité federal vergonzoso. Ahora estamos en este punto de querer reconstruir el partido y no mirar para atrás y sí para adelante.

—¿Qué errores se atribuye?

—Fue un cúmulo de despropósitos que condujeron a una situación desastrosa que nos causó bochorno para todos los militantes. No contribuye nada un análisis ahora de lo que ocurrió esos días y lo que se pudo hacer mejor.

—Llamó mucho la atención que se atribuyera la autoridad del partido. ¿A qué se debieron estas palabras?

—Se malinterpretó y se magnificó. Con poco éxito, estaba como presidenta del Comité Federal, que era el único órgano debidamente constituido porque no había dirección federal. Los compañeros que me conocen, que son muchos en el PSOE sevillano y andaluz, saben que más que autoridad soy curranta y compañera.

—Díaz habla de no olvidar la historia del PSOE, ¿cree que el partido, con Pedro Sánchez, le ha dado la espalda?

—El PSOE tuvo la responsabilidad de gobernar muchos años en este país y tenemos que sentirnos orgullosos de lo que hicimos, con sus luces y sombras. El que no se equivoca es el que no hace nada. Esas sombras no pueden tapar todo lo bueno que ha hecho el PSOE por este país: leyes de educación y sanidad pública; la universalización de las pensiones, que las parejas del mismo sexo puedan contraer matrimonio o que haya personas en situación de dependencia con derechos reconocidos. El PSOE necesita reencontrarse con esa parte de la historia que sí ha estado olvidada en los últimos años.

—Díaz dice que seguirá en la Junta aunque sea elegida secretaria general y la oposición ha cuestionado la compatibilidad. ¿Cómo lidiaría esta situación? Andalucía no es una comunidad pequeña.

—De todo el mundo es conocida la capacidad de trabajo sobrehumana de Susana Díaz y eso hace posible que sean compatibles ambos cargos. Es un debate que se produce ahora con Susana Díaz, pero que no pasó ni hubo críticas con Dolores de Cospedal cuando era secretaria general del PP y a la par presidenta de Castilla La Mancha.

—¿Cree que ese mensaje convencerá a su socio C’s?

—La relación del PSOE y C’s es fluida, con un diálogo permanente y creo que ambas fuerzas nos podemos sentir satisfechas con el acuerdo que permitió la investidura. La relación es magnífica y creo que no cambiará en el futuro.

—¿De qué salud goza el PSOE de Sevilla después de unas elecciones que ganó pero ha seguido perdiendo votos?

—El PSOE de Sevilla goza de una unidad interna que es clave para dedicarnos a atender a los sevillanos, que es nuestra prioridad. Esa dedicación ha hecho que el PSOE de Sevilla haya ganado todas las elecciones que se han celebrado en nuestra tierra. En las últimas, el PSOE sacó el mejor resultado electoral de toda España y en un contexto político con una dispersión del voto importante.

—Hace cuatro años que lidera el PSOE de Sevilla, ¿tiene deseos de continuar al frente del partido en Sevilla o se marca otros retos?

—Claro que los hay. Estoy absolutamente ilusionada con el proyecto que hace cuatro años decidí liderar al frente del PSOE de Sevilla y, si la mayoría de compañeros lo quiere, aspiraré a la reeleción.

—¿Habrá moción de censura del PSOE en Villanueva del Río y Minas o en Estepa?

—Siempre vamos a tomar las decisiones que más beneficien a los vecinos. Tanto en Estepa como en Villanueva del Río y Minas hay situaciones de inestabilidad política y el PSOE ha tendido la mano para dotar de la estabilidad política que merecen. Pero no sólo depende de nosotros.

«Forjaremos alianzas para cambiar unas cuentas que son un insulto a Sevilla»

A Verónica Pérez se le tuerce el gesto nada más escuchar la palabra presupuestos. Ya calificó de «insulto» la inversión dibujada en las cuentas del Estado a los sevillanos, la más baja de los últimos años. Sin embargo, cuenta con un comodín. «El arco parlamentario es diferente y podemos ser más optimistas a la hora de reclamar nuestras enmiendas, porque podemos forjar alianzas con otras fuerzas políticas». La lista de demandas es larga.

De ellas, Pérez prioriza la SE-40, que «tiene una consignación irrisoria y no puede pararse» y el Metro, donde «tanto el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, como la propia presidenta de la Junta, Susana Díaz, han clamado por partidas como sí hace con otros metros en otras ciudades españolas». «Hay que pintar primero y después aportar con inversión seria. Si el Estado aporta, la Junta cumplirá», afirma Pérez, que recrimina al Estado que no le haya enseñado «ni un sólo informe que justifique la ubicación de la comisaría del Polígono Sur».

En su carta a los presupuestos –para lo que presentarán enmiendas– reivindicó partidas para el Museo de Bellas Artes, que «es una pena que el Estado no asuma su responsabilidad y que la segunda pinacoteca de este país tenga los cuadros almacenados porque no caben»; o para el desdoble de la N-IV, que «hay una partida sólo para ocho kilómetros y no llega a Jerez».


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