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Sólo tiene que mirar un poco al cielo

Aves urbanas. Mirlos, gorriones, palomas, estorninos y jilgueros son algunos de los vecinos alados de Sevilla, una de las ciudades con mayor riqueza de aves de Europa

08 may 2017 / 23:49 h - Actualizado: 08 may 2017 / 23:52 h.
  • El cernícalo primilla vive emparejado en los núcleos urbanos. En Sevilla ha escogido la Catedral como su lugar favorito para la anidación. / SEO Birdlife
    El cernícalo primilla vive emparejado en los núcleos urbanos. En Sevilla ha escogido la Catedral como su lugar favorito para la anidación. / SEO Birdlife
  • El gorrión está viviendo un preocupante declive poblacional. / Javier Cuesta
    El gorrión está viviendo un preocupante declive poblacional. / Javier Cuesta

Sevilla es una de las ciudades con mayor diversidad de aves de toda Europa. No hay chauvinismo alguno en afirmarlo. La explicación es sencilla; la ubicación geográfica es estratégica, ubicándose en la zona de paso de las grandes migraciones del norte del continente hacia África. El clima suave, la cercanía con el pulmón de Doñana y la existencia de grandes parques como el Alamillo, María Luisa y Miraflores más la presencia de un gran río justifican plenamente la aseveración.

La observación de aves en entornos urbanos es algo que habitúa a pasar completamente desapercibido; no siendo conscientes de la gran riqueza que nos rodea con apenas entornar un poco los ojos hacia el cielo. En Sevilla capital son numerosas las especies de aves que pueden contemplarse, incluso en el interior del núcleo urbano. Quizás sea la entrada del otoño, época de migraciones, uno de los momentos ideales para avistar pájaros como papamoscas, colirrojos o currucas mosquiteras.

En Facebook el colectivo Las aves de Sevilla, que coordina el biólogo Rafael Gómez, propone cada cierto tiempo salidas para observar exclusivamente aves urbanas. «En la Isla de la Cartuja hemos detectado un gran dormidero de lavanderas blancas, que acostumbran a vivir cerca de los ríos», explican. El cernícalo primilla, por el contrario, prefiere el casco histórico, siendo vecino de la Catedral (donde vivirían alrededor de 70 parejas) y de la Iglesia del Salvador (con unas 55 parejas registradas), aunque también puede anidar en altos bloques de viviendas. En los últimos dos años su población ha aumentado en un 30 por ciento.

El mucho más común vencejo –de muy identificable canto– es otra ave característica de la ciudad; especialmente advertible en los primeros días de la primavera. Este se encarga de limpiar el aire de insectos y su vuelo en bandada constituye un hermoso espectáculo. Emparentado con él están también el avión y la golondrina común, igualmente concurrentes en Sevilla.

Omnipresente y en preocupante decadencia poblacional, el gorrión supone la especie más conocida de paseriforme (pájaros con forma de gorrión). Machos y hembras o juveniles son muy fácilmente distinguibles entre sí por la cabeza, mucho más llamativa y coloreada de negro y marrón en los machos, mientras que hembras y jóvenes tienen un color pardo más homogéneo. Entre estas aves de tamaño menudo también destacan los verderones, los jilgueros y los verdecillos, abundantes en invierno.

El río Guadalquivir es el escenario idóneo para disfrutar del vuelo del cormorán grande –un avezado pescador– y a la gaviota reidora, un ave invernante, que puede verse fácilmente sobrevolando el cauce histórico del río.

Igualmente popular es el mirlo común, más conocido por la gente por «el pájaro de color negro y pico naranja». El macho posee un negro intenso en el plumaje con el pico naranja fuerte sobre todo en verano, mientras que hembras y jóvenes son algo menos negros (los juveniles más jaspeados y pardos y ambos sin el pico naranja de los machos adultos). Posee uno de los cantos más bonitos de todas las aves europeas, fuerte, melódico y aflautado. El estornino negro es también relativamente común, otro de esos bellos pájaros negros fácilmente confundible con un mirlo.

En la década de los 80, las cotorras argentinas comenzaron a anidar de forma masiva en el continente europeo. Hoy también la conocida como cotorra de kramer es una vecina de Sevilla especialmente presente en los parques de María Luisa, el Alamillo y en todo el entorno de la Muralla de la Macarena. Finalmente, uno de los animales más icónicos de la ciudad, la paloma, es otra presencia habitual. Su control poblacional ha suscitado una cierta controversia en los últimos meses; frente a la medida del control mediante halcones que quiere imponer el Ayuntamiento, diferentes organizaciones animalistas proponen la implantación del pienso esterilizante; una medida pionera en España que se viene aplicando con éxito en Barcelona.


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