UGT homenajea a su líder en Sevilla en 1936, fusilado hace 75 años

Cándido Méndez pide al Gobierno de Sánchez que reforme la Ley de Memoria Histórica para declarar nulas las sentencias que dictó el gobierno franquista

11 jun 2018 / 17:47 h - Actualizado: 11 jun 2018 / 22:52 h.
"Sindicatos","Guerra Civil Española"
  • Claridad Isabel Carrasco, en el centro, preside el tributo a su padre. / J. Barrera
    Claridad Isabel Carrasco, en el centro, preside el tributo a su padre. / J. Barrera

El 11 de junio de 1943 lo sacaron de la galería de la cárcel madrileña de Porlier –donde se hallaba en espera de ejecución después de haber terminado la guerra– y lo fusilaron. Tenía 33 años, se llamaba Ángel Carrasco Nolasco y era presidente de UGT Sevilla desde diciembre de 1935 y hasta el mismo día en que dio su vida por los ideales republicanos.

Coincidiendo con la fecha del 75 aniversario de su fusilamiento, UGT Sevilla honró este lunes la memoria de «uno los mejores luchadores del sindicalismo sevillano», a quien el golpe militar de julio de 1936 sorprendió en Madrid, integrándose inmediatamente en el Ejército Rojo, donde llegó a ser jefe de la 113 Brigada Mixta. Apresado al término de la guerra, recorrió varias prisiones y campos de concentración de España hasta ser enviado a la cárcel de Porlier, donde sería procesado y ejecutado. Lo único que consiguió su mujer fue que le dejaran enterrar su cuerpo en una modesta sepultura.

Numerosos secretarios generales que han formado parte de la historia de UGT en Andalucía y Sevilla, tales como Cándido Méndez, Juan Mendoza, Manolo Fernández y José María Romero Calero, entre otros, han participado este lunes en la sede del sindicato en Sevilla en este homenaje a Ángel Carrasco Nolasco, que ha estado presidido por su única hija, Claridad Isabel Carrasco.

A sus 82 años, Claridad agradeció el homenaje a su padre, un hombre que «dio la cara, no se escondió» y del que apenas conserva vagos recuerdos ya que cuando fue fusilado ella contaba con siete años. «Yo nací en marzo de 1936 y mi padre me dejó con apenas tres meses. Al terminar la guerra, nos localizó y estando ya preso pidió conocerme. Él sabía que lo iban a quitar de en medio. Una vez que fuimos de visita, a mí me devolvieron su canasto de la comida. Un compañero fue el que le dijo a mi madre que esa mañana se lo habían llevado en la saca con nueve presos más».

El que fuera secretario general de UGT en España, Cándido Méndez, intervino en este acto para reivindicar la necesidad de dignificar la memoria de los que lucharon por la libertad y la democracia, unas víctimas que «primero fueron asesinadas y luego se pretendió que fueran olvidadas», dijo. Méndez abogó por que una de las primeras decisiones del nuevo Gobierno sea «recuperar una reforma de la Ley de Memoria Histórica que el propio grupo socialista presentó en noviembre del pasado año por la cual se constituiría una comisión de la verdad y se abriría un proceso para declarar nulas de pleno derecho todas las sentencias de muerte que injustamente dictó el gobierno de Franco».


Edictos en El Correo de Andalucía Empleo en Sevilla