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Un año después, todo sigue igual

En blanco. Ninguna de las iniciativas planteadas por el alcalde para frenar el descenso de población se han llegado a poner en marcha

08 oct 2016 / 08:00 h - Actualizado: 08 oct 2016 / 08:00 h.
  • La población de Sevilla lleva cinco años consecutivos cayendo. / Pepo Herrera
    La población de Sevilla lleva cinco años consecutivos cayendo. / Pepo Herrera

Casi como del título de una canción se tratase, las políticas para frenar el descenso de población que sufre la capital hispalense desde hace años siguen igual, es decir, sin aplicarse. En este área, el gobierno municipal no ha pasado de la teoría y, aunque lo llegó a anunciar en precampaña, campaña y ya en la Alcaldía, lo cierto y verdad es que no se ha puesto en práctica en este primer año largo de mandato ninguna medida.

Cuando aún era un aspirante a alcanzar el bastón de mando, el actual alcalde, Juan Espadas, denunciaba la pérdida de casi 7.000 habitantes durante el mandato de Zoido y de «peso específico institucional» que sitúa a la ciudad por debajo de los 700.000 habitantes. Planteaba entonces una campaña de fomento del empadronamiento «como la que desarrollan otras ciudades españolas que mantienen sus cifras». «Zoido se cruza de brazos ante la fuga de sevillanos. Resta importancia y se resiste a tomar las decisiones de gobierno que le toca asumir para evitar que se siga perdiendo población», decía entonces. Entre las propuestas que hacía, que llegó a llevar al pleno con una moción, estaban la de ofertar un plan de viviendas preferentemente en alquiler a precios asequibles, establecer una tarjeta de residente que aúne un conjunto de bonificaciones en el acceso a servicios municipales «de manera que sirva tanto para Tussam, como para ir al teatro o al museo y para el uso de instalaciones deportivas en mejores condiciones que un no residente» y activar incentivos para fijar la residencia en la ciudad de quienes aún viviendo en Sevilla no han visto necesario empadronarse. A esto se le sumaba una oficina específica centralizada de renovación del empadronamiento y asesoramiento jurídico, laboral y con servicios de traducción para los inmigrantes y una campaña de empadronamiento puerta a puerta.

Una vez en la Alcaldía, llegaron los primeros datos de población del INE, negativos lógicamente aunque eran aún achacables a la etapa de Zoido. Entonces Espadas se dio un año de margen para revertir esta tendencia de caída libre en la que están instalados los datos de población de la capital hispalense que se sitúan en niveles anteriores a la Expo. Enero de 2017 fue el objetivo. El Ayuntamiento dijo entonces estar trabajando en un análisis de los datos de la población en Sevilla, en colaboración con el Consejo de Empadronamiento, para valorar cuáles son las bolsas de población específica sobre la que se puede actuar, que en principio son inmigrantes y estudiantes, y las zonas donde se concentran.

Una vez que finalizasen estaba previsto que comenzara una campaña puerta a puerta pero específica en estas zonas y para estos grupos de población pues las generales tienen una «efectividad mínima», aseguraron fuentes municipales. Una campaña que nunca se llegó a iniciar. Además se mantenían las mismas medidas anteriores. Esto es, la tarjeta y sobre todo las políticas de vivienda pues el Ayuntamiento es consciente de que el pico de población se alcanzó cuando Emvisesa construía VPO y era necesario estar censado para optar a ellas y que la pérdida de población tiene que ver con el final del boom inmobiliario, que frenó el crecimiento del parque de viviendas municipal.

Actualmente, según fuentes municipales, el Ayuntamiento está ultimando cambios en el sistema de empadronamiento para hacerlo más fácil y accesible. Diseña, además, cartas de servicios para empadronados con todas las ventajas del empadronamiento y tiene previsto comenzar a trabajar, sin un plazo concreto, por sectores centrando la primera fase en los jóvenes.


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