sábado, 16 enero 2021
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Viapol echa de menos a sus estudiantes

Viapol se ve obligado a mostrar su peor cara a toda su gente

Carmen Osuna CarmenOsunaG /
12 nov 2020 / 12:29 h - Actualizado: 12 nov 2020 / 13:18 h.
"Coronavirus"
  • Viapol echa de menos a sus estudiantes

La zona estudiantil que une a jóvenes de muchas más facultades además de las que hay en la zona, – la de empresariales y educación – se está viendo estas semanas obligada a mostrar la cara más melancólica que nunca podríamos haber imaginado.

Con luz del día ya imperceptible a las siete de la tarde, el núcleo de Viapol pierde más vida que en ningún otro momento, a causa de las nuevas restricciones impuestas por el gobierno andaluz.

El sitio en el que centenares de jóvenes se toman la cerveza obligatoria de después de clase o el café de antes de entrar a ella, es, en estos días, una avenida inundada en la tristeza que, además, se ve reforzada por la pérdida del sol a tempranas horas en las que Sevilla, un día cualquiera de primavera destaca por sus colores.

Una zona de las más concurridas de la ciudad, caracterizada por el gentío y por todas las historias que se viven en cada uno de sus bares, llora de pena. Ahora, no hay cabida para despejarse después de la rutina o para enredos inesperados que comienzan en El Marbella o en Café&Café por ejemplo. Ahora, no se ve a más gente de pie que sentada en esa calle que hacen suya, ni hay quienes buscan sillas libres para sentarse con los suyos. Ya no se cuentan historias a partir de las seis, y mucho menos hay cabida para primeras citas.

Solo silencio. Bueno, y el sonido de las rejas de alguno de esos lugares que en su contra cierra sus puertas, y con suerte, hasta el día siguiente. Ahora solo el ruido de todos los autobuses y vehículos que pasan por allí caracteriza al lugar. Alguna que otra persona corriendo para no perder el metro y ese sonido que avisa que el tranvía se va desde San Bernardo es también algo de lo poco que se puede percibir, muy distintito a lo que ocurría hace ocho meses.

Ese es el sentimiento de muchas calles de Sevilla estos días. En este caso de Viapol, pero también del centro comercial de Nervión y probablemente del centro de la ciudad. Lugares que normalmente guían, con el brillo de las luces de sus comercios, a una gran multitud de gente cualquier día de la semana, y que ahora duerme, sin nanas ni cuentos que valgan, hasta la mañana siguiente. Un sentimiento agrio del que, sin duda, tanto unos como otros, esperan salir en poco tiempo.


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