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Ecoperiodismo

Zoosanitario de Sevilla (II): El infierno canino

Con más de medio millón de perros censados, el Zoosanitario sólo dispone de espacio para 72 animales, carece de servicios médicos esenciales y los animales permanecen encerrados todo el tiempo

Ricardo Gamaza RicardoGamaza /
26 ene 2020 / 05:00 h - Actualizado: 26 ene 2020 / 05:00 h.
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  • Perro enfermo y con parásitos en la zona donde sufren la cuarentena (una jaula) con un cubo adaptado como collar de cono
    Perro enfermo y con parásitos en la zona donde sufren la cuarentena (una jaula) con un cubo adaptado como collar de cono

En Sevilla, con más de medio millón de perros censados, el Zoosanitario sólo dispone de espacio para 72 animales, carece de servicios médicos esenciales y los animales permanecen encerrados todo el tiempo. Mientras, el equipo del alcalde socialista Juan Espadas mantiene un ocultismo total sobre lo que pasa dentro de estas instalaciones en las que confinan perros y gatos en un estado que organizaciones animalistas tildan de maltrato.

España es el país, con el índice de abandono animal y maltrato más alto de la Unión Europea y dentro del territorio nacional, Andalucía encabeza ese ránking. Según los datos de la Fundación Affinity en su informe anual ‘Él nunca lo haría’, 113.217 perros y gatos abandonados fueron recogidos en 2018 por protectoras de animales y centros municipales en toda España. Las estimaciones de algunas organizaciones, como la federación de Asociaciones Protectoras y de Defensa Animal (FAPAM), sobre el número real de abandonos al año es superior a los 300.000, lo que supondría una media de tres animales abandonados cada cinco minutos. De esas cifras de abandono se estima que una tercera parte acaban recogidos por protectoas o zoosanitarios municipales. “Estos datos, son aún más dramáticos cuando se suma la dejadez institucional y el desinterés político hacia la situación de los animales, y donde las protectoras carecen, en su mayoría, de la más mínima ayuda Institucional, sobreviviendo estas gracias a la colaboración y el sacrificio de ciudadanos anónimos que deciden actuar para ayudar con su esfuerzo personal y económico”, explican desde la Plataforma Sevilla Consciente. En multitud de lugares de nuestra geografía nacional, los Centros Municipales Zoosanitarios o perreras municipales -como se las denomina coloquialmente-, sólo son centros de almacenamiento e incineración de animales que fueron abandonados o nunca tuvieron un hogar. Ese es el caso del Zoosanitario de Sevilla, convertido en un campo de concentración para gatos.

En el centro dependiente del Ayuntamiento hispalense, “las instalaciones, no cumplen con las medidas mínimas necesarias para una ciudad como Sevilla -con cerca de 700.000 personas empadronadas, siendo Andalucía la Comunidad Autónoma con el mayor número de abandono de animales de toda España”, aseguran desde la plataforma ciudadana.

En la última remodelación que se hizo de estas instalaciones municipales en el año 2016, se crearon tres naves con un total de 72 cheniles para perros, “cifra ridícula y absolutamente insuficiente para la cuarta ciudad más grande de España”, explican desde el colectivo animalista. En este sentido, según datos del Consejo Andaluz de Colegios Veterinarios de Sevilla, en 2018 había 523.548 perros censados en la ciudad, lo que equivale a un perro por cada 1,3 habitantes, cifras que según los colectivos animalistas ha ido en aumento, lo que deja las instalaciones del Zoosanitario de Sevilla muy lejos de cumplir el número proporcional de espacios para animales en razón al número de habitantes, tal y como indica la ley 11/2003 de 24 noviembre, de Protección de los Animales. “La carencia de espacios hace que, en muchas ocasiones, estén hacinados varios perros en un mismo chenil, mezclando animales sanos con enfermos o machos y hembras sin castrar”, denuncian desde Sevilla Consciente, que tilda de “zulos” los habitáculos en los que el Zoosanitario confina a los perros. “Permanecen casi todo el tiempo en esos zulos, muchos enfermos y rodeados de sus propios excrementos, sin poder ejercitar y desarrollar sus instintos más básicos, y donde sólo les quedan sus propias heces para olfatear”, denuncian desde la plataforma ciudadana en un escrito que le han hecho llegar al Ayuntamiento de Sevilla.

El derecho animal a disponer al menos de una hora al día de los perros para estar libres de ataduras y fuera de los habitáculos, que está recogido en la Ley Andaluza de Protección Animal de 2011, se incumple sistemáticamente en el Zoosanitario de Sevilla donde no hay medios humanos ni materiales para sacar a los perros de sus habitáculos.

En lo que se refiere a las instalaciones, este centro municipal carece de zona de cuarentena para perros y gatos, indistintamente. Esta zona de aislamiento y de observación es imprescindible para muchos de los animales recién llegados al centro para ser observados y evitar de esta manera los múltiples contagios de enfermedades.

El Zoosanitario tampoco cuenta con quirófano y zona de hospitalización para que sean atendidos los animales que llegan heridos, atropellados o gravemente enfermos; ni tampoco están disponibles los tratamientos más adecuados para las enfermedades comunes de gatos y perros. Por ejemplo: el centro jamás ha contado con tratamientos para enfermedades como la leishmaniasis o la filaria, muy comunes entre los perros.

La única posibilidad de estos animales para sobrevivir a estas instalaciones es ser adoptados. Pero el horario del Zoosanitario también supone un escollo a salvar ya que sólo se puede adoptar en horario de 10 a 13 horas de lunes a viernes. Además durante las últimas semanas, como ha confirmado el Movimiento Zoosanitario, las puertas de este centro han permanecido cerradas por falta de personal. Esta reducida franja horaria dificulta enormemente las adopciones por la ciudadanía de Sevilla y provincia a lo que se suma que el Zoosanitario está ubicado en la periferia de la ciudad, con malas comunicaciones en transportes públicos. Si alguna persona pierde, encuentra o tiene algún problema importante con algún animal un viernes por la tarde, tiene que esperar hasta el lunes para ser atendida. Mientras, los animales que han tenido la desgracia de acabar en el Zoosanitario, tienen que quedarse desatendidos durante todo el fin de semana.

Desde el Ayuntamiento de Sevilla eluden hacer declaraciones sobre el penoso estado de las perreras municipales y evitan conceder entrevistas con sus responsables. Tampoco permiten hacer fotos o vídeos del interior de sus instalaciones, según indican en un cartel a la entrada al recinto. El ocultismo en el que el equipo del socialista Juan Espadas mantiene la situación de los animales confinados en el Zoosanitario ya ha llevado a los grupos municipales de Adelante Sevilla y del Partido Popular a solicitar visitas a estas instalaciones para averiguar qué está pasando con los animales capturados en las calles de Sevilla que acaban en este recinto.


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