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Póngame mil pesetas

La decana. Con 53 años de servicio, la de la Ronda de Capuchinos es la más antigua de las gasolineras de Sevilla que se mantienen en activo. Fue la primera en emplear a mujeres

13 ene 2017 / 16:09 h - Actualizado: 15 ene 2017 / 08:35 h.
"Local","Empresas","Un negocio en transición"
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  • En estas fotos se aprecia la transformación que ha sufrido la gasolinera de la Ronda de Capuchinos desde su inauguración en el año 1964 hasta su imagen actual. / El Correo
    En estas fotos se aprecia la transformación que ha sufrido la gasolinera de la Ronda de Capuchinos desde su inauguración en el año 1964 hasta su imagen actual. / El Correo
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No fue la primera, pero sí ha sido pionera en numerosos avances. Hoy día, la gasolinera más antigua que continúa en activo en la capital es la ubicada en la estratégica Ronda de Capuchinos, frente a la histórica Puerta de Córdoba, un negocio que acumula ya más de medio siglo de servicio a los automovilistas y motoristas sevillanos.

Todavía más antigua, recuerda el presidente de la asociación de empresarios de estaciones de servicio en Sevilla, Roberto Sainz Alcaide, era la histórica gasolinera que se ubicaba en la carretera de Cádiz, una estación con aires de cortijo señorial y que era la primera edificación de Sevilla que veían los conductores que provenían de tierras gaditanas. Junto a la gasolinera se levantaba la histórica Venta Ruiz, un negocio hostelero que se convirtió en punto de encuentro no sólo para quienes querían repostar sus coches camino de las playas gaditanas sino también para los socios del cercano Club Pineda. Hoy día, ambos negocios son ya historia.

Pero volvamos a centrarnos en el surtidor de la Ronda de Capuchinos. Esta fue la primera de una serie de tres gasolineras que se construyeron en Sevilla capital en la década de los sesenta con muy escasos años de diferencia. Las otras dos, que también siguen funcionando, se instalaron en la calle Torneo y en la avenida de la Raza, cerca del Puerto de Sevilla, recuerda Sáinz.

Aunque de propiedad particular, esta gasolinera tiene desde hace años un contrato de suministro en exclusiva con Repsol. Uno de sus gerentes es José María Tortolero, hijo de uno de los tres socios que impulsaron su construcción en una Sevilla muy distinta a la actual. La gasolinera se levantó en el año 1964 sobre unos terrenos que formaban parte del huerto y los jardines del paredaño convento de Capuchinos, una vecindad bien avenida que aún hoy sigue vigente en una servidumbre de paso para que los frailes puedan acceder al cenobio a través del callejón en el que se encuentra el lavadero de coches.

Era otra época. El autoservicio, obviamente, no existía, sino que había un plantel de empleados encargados de suministrar combustible a los vehículos y pertrechados de una riñonera de cuero para el correspondiente cobro del servicio. «Hoy día en este sector no sólo existen las gasolineras de autoservicio, sino también las llamadas estaciones fantasmas o desasistidas, que no cuentan con ningún personal y que, según nuestro criterio, incumplen la normativa de consumidores de la Junta de Andalucía», apostilla Sainz.

Aquella primitiva gasolinera contaba en una primera etapa con un solo andén con tres surtidores y tres mangueras. A los siete u ocho años de su creación, ya se abordó una primera ampliación para ganar algo de terreno. Aunque el «salto más importante» en su evolución, el que le concede su imagen definitiva, tuvo lugar en el año 1997, cuando se acomete una remodelación integral para convertirla en una gasolinera de vanguardia en todo el territorio nacional por sus modernas instalaciones. «Incorporamos estanques y tuberías de doble pared, sensores eléctricos y sistemas de seguridad de vanguardia. Además, a requerimiento del Ayuntamiento, afrontamos la ejecución de esa fachada de ladrillo visto, nada habitual en este tipo de negocios, para que su imagen no desentonara del entorno protegido en el que se encuentra». El más serio revés al que se ha enfrentado esta gasolinera en sus 53 años de historia fue en 2008, cuando el gobierno del alcalde Alfredo Sánchez Monteseirín decidió implantar el sentido único en la Ronda Histórica, lo que le privó de su estratégica ubicación como puerta de salida hacia la carretera de Huelva. «Fueron años de penuria hasta lograr superar aquella remodelación».

A lo largo de este más de medio siglo de historia, José María Tortolero subraya el carácter pionero de muchas de las decisiones que han marcado el destino de esta histórica estación de servicio. «Fuimos la primera estación en emplear a mujeres. Aquello fue un boom. Nadie estaba acostumbrado a ver a una mujer enfundada en un mono echando gasolina. Y los primeros túneles de lavado que existieron en Sevilla también se instalaron aquí».

Tortolero destaca el mérito que supone mantener abierto durante tanto tiempo un negocio que hoy, amén de tienda y cafetería, dispone de servicios tan insospechados como el de la lavandería de ropa más grande de España y un box de lavaperros.


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