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«¿Por ser mujer o porque valgo?»

Visión de empresarias. Algunas voces consultadas desde el sector de la empresa no comparten la necesidad de parar y consideran que una huelga no sirve para cambiar nada

08 mar 2018 / 15:57 h - Actualizado: 09 mar 2018 / 10:46 h.
"Empresas","Día Internacional de la Mujer","8M: las mujeres paran"
  • Corte de la carretera a la altura de la basílica de la Macarena con una pancarta llamando a la movilización. / @PCA_Sevilla
    Corte de la carretera a la altura de la basílica de la Macarena con una pancarta llamando a la movilización. / @PCA_Sevilla
  • Uno de los locales de la Alameda que se sumó al paro de dos horas. / El Correo
    Uno de los locales de la Alameda que se sumó al paro de dos horas. / El Correo

El auditorio no está lleno. Quedan unos cuantos asientos vacíos. Algunos se van ocupando un poco más tarde, ya iniciado el acto, con los rezagados. Puede haber unos 70 o 80 empresarios y representantes sectoriales y de organizaciones territoriales y de un vistazo puede contabilizarse una quincena de mujeres. La CES celebra su asamblea anual. Es la víspera de la huelga feminista del 8M. ¿Qué piensan ellas de esta convocatoria histórica? Porque los portavoces patronales –de la CEOE y de la CES– han interpretado la huelga como «lesiva» para las empresas y que «no llega en el mejor momento».

Dos de ellas niegan con la cabeza. No van a secundar la huelga ni el paro de dos horas y tampoco están de acuerdo con la movilización propuesta. «No reivindica las cosas que se debería reivindicar. Las cosas se consiguen poco a poco. Hay menos mujeres que hombres pero depende del sector de actividad, donde hay más en formación vamos llegando a ser más». El sector farmacéutico es uno en los que –defienden– hay más representación femenina, porque cada vez hay más mujeres que realizan estos estudios. «¿Estoy aquí por ser mujer o porque valgo?», se preguntan, aunque no deja de ser retórica porque tienen clara la respuesta. «Yo no he tenido nunca problemas y eso que soy madre de trillizos», apostilla.

Tampoco pensaba detener su actividad la gerente de una asociación sectorial, que, no obstante, señaló que «habría guiños» a la jornada reivindicativa en las tareas de formación previstas en su organización. «Vamos a trabajar y a hacer huelga a la japonesa», sonríe. ¿No considera que hay motivos para movilizarse? Asegura que en su trabajo ni en su sector se ha encontrado con un trato discriminatorio y señala que, independientemente del género, se cobra lo mismo. No hay brecha salarial. «En mi caso al menos, no».

Otra de las presentes, empresaria, considera por contra que sí hay aspectos que mejorar. «Los cambios deben hacerse con fundamento, pero creo que no se consigue nada con una huelga. Yo no voy a parar». Esta autónoma apunta que no puede hacerlo porque «mi empresa es la que me da el dinero y tengo un evento al que no voy a dejar de ir porque es una oportunidad de conocer potenciales clientes. De eso dependen mis ingresos». Eso no quita para que entienda la finalidad de la convocatoria feminista y se muestre de acuerdo con ella. Sin embargo, no considera útil el paro. «Requiere más que eso, requiere cambios más profundos, que empiecen por la educación».

Sí reclama que para hacer más efectiva la igualdad se podría dar un paso muy concreto. «Les pediría a los políticos que hubiera guarderías más económicas», de manera que muchas mujeres no tuvieran que renunciar al ámbito profesional. A ella también le ha llamado la atención la poca presencia femenina en este foro empresarial. «Hay pocas mujeres porque estar aquí suponer perder dos horas, pero me viene bien para hacer contactos».

Es consciente de que «falta mucho por hacer» y que «somos nosotras las que nos ponemos las barreras. No nos quitamos algunas costumbres –apunta– como las labores domésticas. Mi marido viaja mucho y ni se plantea que yo me quedo sola con los hijos al frente de todo», reflexiona.

«Como empresaria y trabajadora por cuenta propia no me puedo adherir a la huelga, pero sí me acercaré a la manifestación convocada por la tarde». Esta otra mujer sí considera que la movilización es necesaria y que hay motivos que la avalan: «techo de cristal, invisibilidad, brecha salarial, falta de conciliación...». «Lo que más me gusta de este 8M es que se considere reivindicativo y no de fiesta».


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