Calerito: «En el toreo y en la vida siempre se puede dar un paso más»

El novillero de Aznalcóllar se medirá con Cristian Parejo en la final del Circuito de Novilladas de Andalucía. El próximo mes de septiembre se anuncia su alternativa en la plaza de Sevilla

23 jun 2022 / 12:53 h - Actualizado: 23 jun 2022 / 12:56 h.
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  • Juan Pedro García afronta la temporada más relevante, hasta ahora, de su vida.
    Juan Pedro García afronta la temporada más relevante, hasta ahora, de su vida.

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Juan Pedro García, Calerito en los carteles, es uno de los nombres más sólidos del escalafón de los novilleros con picadores. Ha toreado cinco festejos con caballos en la plaza de la Maestranza en los que ha marcado una evolución ascendente que le ha servido para ponerle a las puertas de la alternativa en la próxima Feria de San Miguel. Antes, este mismo sábado, afronta en Antequera la final del Circuito de Novilladas de Andalucía que ha organizado la Fundación del Toro de Lidia, midiéndose mano a mano con Christian Parejo.

Anda en plena vorágine de la temporada...

El año empezó prácticamente en blanco pero se han ido arreglando todas las cosas hasta conformar una temporada casi soñada. Y si hay un sueño a punto de cumplirse es el de mi alternativa. Pero más allá de todo eso, de todo lo que he perseguido o luchado, está el desarrollo de la propia campaña. He podido torear bastante desde primeros de año y el circuito de novilladas de la Fundación del Toro me está viniendo muy bien. Me encuentro muy feliz del desarrollo de las cosas.

La alternativa en Sevilla, en realidad, no deja de ser el colofón a seis novilladas toreadas en su ruedo en las que hay que anotar una media más que notable, evolución, compromiso... El repaso a las respectivas crónicas da una impresión inmejorable.

Sí, han sido cinco novilladas con picadores a las que hay que sumar la que toreé dentro del Ciclo de Promoción del verano de 2015. Si estoy orgulloso de algo como torero es de haber intentado mantener siempre la misma línea, independientemente de lo mucho o poco que haya podido torear. Siempre he querido estar igual de preparado y el resultado está ahí. Me hubiera gustado tener un balance más rotundo en Sevilla pero hay factores que no están en mi mano. En cualquier caso, siempre he intentado dar una dimensión buena y se ha visto. He estado a punto de cortar algunas orejas como la que me negaron en septiembre o la que dejé de cortar el otro día por la espada. Pero siempre he dejado buen ambiente y estoy contento que esa sea la imagen mostrada de cara a la alternativa.

Tampoco le ha embestido un novillo de verdad en Sevilla.

Son esas cosas que no están en la mano de uno. Espero que me embistan los dos toros de septiembre.

Calerito: «En el toreo y en la vida siempre se puede dar un paso más»
El novillero de Aznalcóllar junto al maestro Paco Ojeda y su rival Christian Parejo en un tentadero celebrado en La Palmosilla. Foto: Sara Navarro

Cuando se presentó sin picadores en la plaza de la Maestranza, el verano de 2015, aún le rodeaba aquella aura inicial de niño prodigio. ¿Qué queda de todo eso?

Fue una época muy bonita pero nunca pensé que estaba jugando al toro. Desde muy niño me he tomado todo esto muy en serio. Quizá me presenté un poco pronto en Sevilla y a lo mejor aquello pudo hacerme daño. Llevaba mucho ambiente, la gente tenía muchas ganas de verme y cuando no terminan de rodar las cosas... a lo mejor nos precipitamos y la verdad es que me perjudicó, se nos pusieron las cosas complicadas.

A raíz de aquel debut hubo cierto bajón argumental pero las cosas, poco a poco, volverían a ponerse en marcha.

A raíz de esa tarde de Sevilla toreé muy poco, ni dos novilladas. Pero la remontada llegaría el año siguiente. Gané el ciclo de novilladas televisadas por Canal Sur, también resulté ganador del ciclo de Extremadura... y aunque creía que todo se había arreglado me costó un mundo debutar con caballos. Todo se puso cuesta arriba, me quedé fuera del abono de Sevilla y la verdad es que encontré muchas dificultades para remontar mi carrera. Hablamos de temporadas de tres o cuatro novilladas. Eso sí, llegaba a Sevilla y daba un toque de atención. Eso me servía para no pasar un año en blanco. He llegado a torear en la Maestranza dos novilladas de triunfadores, incluyendo la del año pasado. Este año están rodando las cosas mucho más gracias al tema del Circuito. Ya llevo siete festejos.

Es una cifra más que aceptable a tenor de la escasez de festejos picados. Es que no se dan...

Es que quitando las novilladas del abono de Sevilla, las que se incluyen en algunas plazas de primera y pocas más... las demás han sido las que se han organizado dentro del Circuito. Son festejos que permiten abrir plazas de pueblo y que te sirven más para rodarte, coger confianza... Además estás desde el principio de temporada toreando.

Precisamente ha conseguido llegar la final de ese Circuito al que llegó casi de carambola. ¿Cómo son las sensaciones antes del sábado?

Son muy buenas. Tanto profesional como personalmente. Estoy disfrutando mucho a pesar de la responsabilidad que supone afrontar la final de un certamen como este. Va a ser mano a mano con un compañero –Cristian Parejo- que tiene muchas condiciones. Pero si me evado de esa responsabilidad sólo puedo sentir felicidad. Para mí esta final es una recompensa a muchos esfuerzos. El año pasado llegué a las semifinales y éste me había quedado fuera inicialmente en el bolsín preliminar. He entrado por sustitución y me he ganado tarde a tarde alcanzar esa final. Al final te das cuenta que los esfuerzos tienen recompensa si mantienes el pie en el acelerador.

Cuando pase esa final habrá que ponerse en modo alternativa...

En realidad queda mucha temporada por delante. La alternativa la tengo en la mente y habrá que afrontarla cuando llegue su momento pero mientras tanto hay que seguir con el día a día. Después de la final toreo en las Navas de San Juan y aún quedan muchas ferias. Posiblemente me presente en Madrid en verano. ¿La alternativa? Ahí está la fecha. Pero hay que seguir funcionando tarde a tarde.

Se ha hecho esperar la presentación en Madrid...

Sí que se ha hecho esperar. Pero las cosas vienen cuando tienen que llegar. No hay nada cerrado aún pero es casi seguro. Me coge preparado, toreado y con ilusión de acudir a Las Ventas a las puertas de una alternativa. A Madrid hay que ir de esa forma. El triunfo vendrá luego o no vendrá pero me va a pillar con las tareas hechas, en un momento muy bueno para presentarme allí.

Antes, ese debut en Las Ventas era el colofón a una trayectoria de novillero; ahora se quiere convertir en trampolín de carreras que no despegan. En su caso vuelve al modo clásico.

Es el mundo al revés. Pero, en realidad, a mí no me habían puesto antes por las circunstancias que fueran. En otro tiempo los novilleros se rodaban por los pueblos y entonces aspiraba a Madrid. Pero ahora, para que te pongan en esas ferias de novilladas de septiembre, te exigen haber ido a Madrid. Me llega ahora, preparado y en un momento bueno.

Hay que volver a los inicios, al tiempo de forja. ¿Qué le aportó Antonio Espartaco?

Fue y lo sigue siendo: un maestro. Es el que me ha criado como torero. Cuando llegué a sus manos no sabía nada. Tenía mucha afición pero él me ha aportado lo fundamental: la educación taurina, saber estar en los sitios... y toda la base del toreo. Siempre estaré agradecido de haber pasado por sus manos. Es fundamental para cualquier chaval que empieza tener a su lado una persona como el maestro Espartaco padre. Para mí ha sido un privilegio.

¿Ese punto de ambición de Calerito lo ha heredado de Espartaco padre?

Por supuesto. A la vista está la figura del toreo que ha dado... Me contaba cosas de su hijo, destacando esa ambición. Me la ha inculcado: ese querer siempre más, superarme tarde a tarde y sobre todo no ser nunca conformista. Siempre se puede dar un paso más; en el toreo y en la vida.

Esa ambición es necesaria dentro de tres meses para afrontar un paso tan trascendental como la alternativa.

Por supuesto. Pero me coge en un momento maduro para afrontarlo. Ya viví esa experiencia cuando debuté con picadores y pasé de un escalafón a otro. La mentalidad es de disfrutar ese día pero soy consciente de que tiene que pasar algo importante. Sé que vuelvo a partir de cero pero quiero que cueste menos ese arranque. En eso estamos trabajando...

El aficionado tiene confianza en sus posibilidades...

Sueño con que un toro me meta la cara y puedan verme en plenitud. Pero me ilusionan mucho esas esperanzas de la gente, los profesionales, la crítica... Hay tardes, como la última de Sevilla, en la que andas contrariado después de haber rozado la oreja pero después lees la prensa, escuchas a los profesionales y te vienes arriba. Es la mejor forma de seguir con ilusión.


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