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Observatorio taurino

Cosas que se hablan de Sevilla

La charla entre Ramón Valencia y Juan Ramón Romero en Cajasol da pie a empezar a esbozar la temporada que vendrá, la primera –se supone- normal desde 2019

06 dic 2021 / 12:22 h - Actualizado: 06 dic 2021 / 12:26 h.
"Observatorio taurino"
  • Los engranajes de la temporada 2022 en la plaza de Sevilla ya se han puesto en funcionamiento. Foto: Arjona-Toromedia
    Los engranajes de la temporada 2022 en la plaza de Sevilla ya se han puesto en funcionamiento. Foto: Arjona-Toromedia

Dicen que soy serio...

No arrojó grandes titulares pero sí se le vio –más allá de su círculo íntimo o los primeros anillos concéntricos de Pagés- en una actitud relajada gracias al clima de empatía que supo crear Juan Ramón Romero. Hablamos del segundo encuentro organizado por Carrusel Taurino en Cajasol, que sentó en el escenario de la vieja Audiencia al mismísimo Ramón Valencia, empresario de la plaza de toros de la Real Maestranza de Sevilla.

La conversación no hurgó en ninguna herida –no era ése el objetivo- pero sí sirvió para descubrir algunas aristas desconocidas y la cara más amable de un personaje que no siempre encuentra los resortes necesarios para conectar con la sociedad local y gran parte de la opinión pública de Sevilla. Todo ello, a pesar de logros tan trascendentes como esa sobresaliente Feria de San Miguel, trasladada piedra a piedra desde aquella errática primavera hasta un primer otoño que enseñó otras opciones de futuro. Lo dejamos ahí.

Toreros, ganaderías...

El caso es que don Ramón estuvo hablando de la confección del cartel del Domingo de Resurrección, la fachada más brillante y rutilante del abono de la temporada. Ese abono, apuntó, debería atenerse a las cifras y el esquema de 2019 pero podría haber peticiones de árnica a la Real Maestranza –que anda esperando cierto fallo judicial- para adecuarlo un poco a las circunstancias. La Feria de San Miguel se ha movido en unas cifras concretas: el 60% del aforo de la plaza y ha enseñado qué carteles, qué toreros y qué fechas pueden funcionar en la taquilla. El asunto, ésa es la verdad, debe ser tomado en consideración pero merece la pena explorar otras fórmulas para no perder festejos. El terreno del otoño –repetimos- está por explorar.

Y nos estamos perdiendo: habíamos mentado la tarde del Domingo de Pascua. Los Pagés, señaló Valencia, escuchan “la calle” a la hora de confeccionar esa lujosa terna. Y en la calle se mencionan tres nombres: Son los de Morante, Diego Urdiales y Juan Ortega. ¿No habla usted de Emilio de Justo? ¿Se ha olvidado usted de Pablo Aguado? De ninguna manera. La onda expansiva de aquel diez de mayo de 2019 sigue impactando y el cacereño fue el autor de la faena, de la actuación más compacta del ciclo sanmiguelino. Pero Sevilla tiene estas claves... En cualquier cosa este Observatorio no quita ni pone rey. Se limita a elevar su batiscafo sobre la grey taurina. Los carteles se hacen en la calle Adriano.

En esa “calle” –evocando a Manuel Fraga- también se había hablado de otras posibilidades. Los aficionados más versados estaban deseando volver a ver la sangre Santacoloma-Buendía, uno de los pilares fundamentales del campo bravo sevillano, saltando a la plaza de la Maestranza. Se especulaba con la posibilidad de que el mismísimo Morante pidiera la ganadería de La Quinta, flamante ganadora del Hierro de Oro que concede Radio Nacional de España. Ya la había estoqueado este año saliéndose del sota, caballo y rey. Luego hemos sabido que, efectivamente, hubo conversaciones entre los veedores de Pagés y la familia Martínez-Conradi que ya había comprometido la cabeza de la camada en otros ruedos. Morante, dicen, habría pedido finalmente la de Torrestrella, repitiendo el empeño fallido de las últimas Colombinas.

Matar los toros de Álvaro Domecq ahora se ve como un gesto. Había sido el hierro predilecto del difunto Paquirri y una de las ganaderías inseparables de los grandes acontecimientos de los 80 y los 90 del pasado siglo XX. Ahora forma parte del elenco torista a pesar de la larga baraja de toros de alta nota que sigue arrojando. La divisa jerezana se sumaría así al primer listado de ganaderías reseñadas por la empresa para lidiarse en la temporada 2022. La web especializada Culturo apuntaba estos días una lista concreta de hierros que no levanta sorpresas: serían los de Miura, Victorino Martín, Santiago Domecq, Garcigrande, Victoriano del Río, Jandilla, Juan Pedro Domecq además de la nombrada Torrestrella y Hermanos García Jiménez que doblaría en el abono después de sus buenos resultados en 2021. Las grandes novedades –ya apuntadas en este Observatorio- serían las ganaderías de Álvaro Núñez y El Parralejo, que debutarían en Sevilla con corrida de toros.

Cosas que se hablan de Sevilla
Pesos pesados de la patronal taurina, cuando aún se sentaban en la misma mesa.

Cosas de los despachos: de Almería a Granada

Y de los despachos de la calle Adriano a los de República Argentina... José María Garzón, el emergente gestor que envenena los sueños de los pesos pesados de ANOET, ya tiene las llaves de la plaza de Almería, uno de los santuarios de la casa Chopera –o lo que queda de ella- que venía dando tumbos en los últimos años impacientando a la afición local, perfectamente vertebrada en algunos foros, con el muy activo 3 Taurinos 3 a la cabeza. Los empresarios vascos, fagocitados por Bailleres y sus cuates, cierran así una historia de 65 años al frente del precioso coso de la avenida de Vilches. Fue una de las grandes ferias de Andalucía, con un ambiente inigualable que ahora toca recomponer. El empeño no es fácil. Pero los cimientos sí son sólidos.

Mientras tanto se ha sabido que la plaza de Granada seguirá en manos de la casa Matilla, que ya organizó puntualmente el ciclo de 2021. Las líneas de frente del toreo siguen moviéndose en esta nueva etapa que aún no puede desembarazarse por completo del covid. Entre bastidores se hablan de éstas y aquellas alianzas de cara al asalto de Madrid, estableciendo conexiones que sorprenderán –o no- al mundillo taurino. Pronto saldremos de dudas. Pero, más allá de todo eso, en los despachos de las grandes empresas se habla de honorarios, se mira de reojo a la Fundación del Toro de Lidia y se denuncia con la boca chica la deriva de ciertas licitaciones, convertidas en puras subastas al mejor postor. Ya saben el dicho: “haced lo que yo diga, pero no lo que yo haga”.

Por cierto, y ya acabamos, vivimos unos días, semanas y meses de gran ebullición taurina. Se organizan charlas, se convocan y entregan premios, se presentan libros, se celebran misas... El preestreno del documental ‘Curro Romero, maestro del tiempo’ fue la guinda de esta desbordante parafernalia taurina que también incluyó la interesante ponencia del veterinario Julio Fernández Sanz, en el Salón de Carteles de la plaza de la Maestranza, que propone una interesante reforma de la suerte de varas a través de la adecuación de la puya. Hablaremos largo y tendido de ello en los próximos días.


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