viernes, 23 abril 2021
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Daniel Luque: «Si se da Sevilla sería un empujón excepcional»

El matador sevillano, que comienza la temporada el Domingo de Ramos en Morón, vuelve a cercar la primera fila después de unos años alejado de los grandes escenarios

25 mar 2021 / 10:27 h - Actualizado: 25 mar 2021 / 10:31 h.
"Toros"
  • Joserra Lozano-Plaza 1
    Joserra Lozano-Plaza 1

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La temporada 2020 no dejó buen recuerdo para casi nadie. Pero hay algunos toreros que supieron surcar aquel desierto para mostrar su gran momento. Daniel Luque es uno de ellos. El boca a boca de los profesionales y la excepcionalidad de todas las corridas celebradas el pasado año han vuelto a situarlo en el trampolín de lanzamiento. Se había apeado del tren en un momento de búsqueda de madurez personal que ha ido paralela a la taurina. El diestro de Gerena mantiene aún la juventud pero es un veterano que ha sabido responderse muchas preguntas. Está anunciado en Sevilla y comienza campaña este domingo en Morón. La evolución del covid-19, una vez más, tendrá la última palabra...

A pesar de la pandemia y de todo lo que nos está tocando vivir... el toro va a salir de nuevo.

Es un privilegio poder estar ya anunciado y haber asistido a la presentación de una cartel después de tanto tiempo parado. La procesión va por dentro y es importante para nuestra moral que esto vaya poco a poco avanzando.

En cualquier caso, y dentro de las dificultades de 2020, fue una temporada que sí le sirvió mucho a Daniel Luque.

Sobre todo porque no he rehuido a nada. Decidí tirar para adelante y torear con los aforos permitidos, con todas esas historias que tenemos encima... Pero donde no hacemos nada es metidos en casa. Tenía que demostrar en la plaza todo lo que había reivindicado estos años aunque fueran pocas oportunidades.

La clave ha sido el boca a boca, más allá de la categoría del escenario.

Esas cosas ayudan mucho. El aficionado es el que quita y pone al final. De eso no hay duda. Hasta cuando estamos en el campo y andamos bien se corre la voz y la gente quiere verte en la plaza. Eso es muy importante y ha sido una constante en estos años. Se trata de mantener una chispa, de no apagar nunca la llama para seguir al mismo nivel.

¿Se puede marcar algún punto visible en el que todo cambia?

Todo cambió cuando llegué al fin, cuando toqué fondo... Ahí pude ver la realidad de esto. De los que estaban y dejaron de estar; de los que creían y dejaron de creer... Ahí me vine arriba. Empecé de cero. Lo primero era encontrar a la persona y luego al torero. A partir de ahí tenía que intentar convencer a todo el mundo. No había que buscar culpables. La culpa sólo era mía y tenía que aceptar esa derrota para volver a escalar hacia la cima que es donde quiero estar.

Son dos caminos interesantes y paralelos: la inmersión personal y la recuperación taurina...

Todo va unido. Cuando recuperas a la persona acaba saliendo el torero. Pero se pierde mucho por el camino. En estos años no me he visto anunciado en algunos sitios y cuando te ponen en un cartel te crees que ése no es tu sitio. Pero es que a lo mejor sí lo era pero en ese momento no lo comprendía. He tenido que entender una serie de cosas muy distintas a las que viví al principio de mi carrera. Nunca había sufrido; había gozado de las facetas más positivas de una profesión que también puede tener una cara amarga. Había dejado ir muchas oportunidades pensando que siempre podían volver hasta que me di cuenta que no era así. Ahí es donde intentas avanzar, acordándote de esos momentos en los que ha sufrido tanto, aunque te veas anunciado con corridas a las que no estás acostumbrado pero eres capaz de ganar la batalla... eso da mucha moral.

Es importante ser sincero con uno mismo.

Siempre lo he sido, para mal o bien. A veces cometes errores pero lo importante es saber que los has cometido y trabajar para no cometerlos más. No hay que culpar a nadie. El único culpable de todo lo que vivido o he dejado de vivir he sido yo. Y ahora el culpable de volver a vivir estos momentos también soy yo con la ayuda de mi gente, mi cuadrilla, mi familia... de todos los que siempre han estado ahí.

Daniel Luque: «Si se da Sevilla sería un empujón excepcional»

Se le nota en calma, reconciliado consigo mismo.

Las prisas se me han acabado. He corrido tanto que ahora sólo quiero ir despacio, pensando las cosas. Si se meditan, los pasos se dan más seguros. He cometido antes muchos errores en ese aspecto y no quiero cometerlos más. No quiero defraudar a nadie. La gente creía mucho en mí y llegó un momento en el que dejó de hacerlo. Eso me dolió mucho. Ahora veo que los mismos que decían que no dicen que sí y eso me reconforta. No se trata de una cuestión de orgullo ni rencor. Lo único que quiero es que me vean tal y como ahora interpreto el toreo, la madurez que he alcanzado. Ya no soy ningún niño, llevo ya unos pocos años de matador de toros y eso se nota en la plaza.

Hay que hablar de esa facilidad de sus inicios. Todo salía un poco porque sí, porque tenía que salir. Ahora todo tiene un porqué, un fondo...

Todo era una inercia, una carrera, un sinvivir de presión por alcanzar cosas para las que no estaba preparado. Competía con compañeros que ya llevaban diez o doce años de alternativa y comenzaban a colocarse en la primera fila. No era nada fácil y en esa época no es que tuviera uno delante, es que había seis o siete toreros que siguen siendo figuras. No son excusas pero todo influye; todo pasa por algo.

La referencia a la Francia taurina es obligada en estos últimos años de su carrera.

Dicen los gitanos que no quieren buenos principios sino buenos finales. Tomé la alternativa en Nimes y es una plaza en la que he tenido triunfos importantes junto con la de Bayona. Son las plazas más importantes para mí, para mi carrera, para mi persona... Francia acabó convirtiéndose en mi refugio en estos años. Si quitabas la corrida en la que me ponían en Madrid; algún año que he venido a la corrida de Victorino en Sevilla; otros dos años que no vine... tenía dos o tres fechas en Francia en las que tenía que resolver mi temporada y año a año he logrado colocarme en otro sitio a base de triunfos, de matar corridas duras, de todo tipo para alcanzar un momento en Francia que ellos disfrutan y yo también.

La tarde de Morón implica un nuevo reto: enfrentarse a tres hierros distintos, entrar en un sorteo previo...

Es un poco lo que ha sido estos años mi temporada. Mi carrera se ha basado en estos últimos años en distintos encastes y ahora será lo mismo. Ojalá sea para bien.

No le ha tocado el toro de Miura pero no se le dio nada mal ese hierro en 2020...

Pues sí... Marín tampoco había matado una de Miura hasta ahora y se lo ha encontrado. Pero yo tampoco había matado nunca un toro de Pablo Romero y ahora lo voy a hacer. Las cosas pasan por algo y estoy contento. Lo importante es que la temporada arranque y todo se ponga de cara.

En otro tiempo se valoraba mucho en los toreros la capacidad de resolver la papeleta con encastes distintos. Parece que estamos recuperando ese gusto en el aficionado.

Creo que sí. Hoy vemos en el canal Toros corridas con toreros toreando a todo tipo de ganaderías. Creo que eso lo disfrutaría mucho el aficionado, mucho más con toreros figuras. Tendrían que quitarse esa presión por matar ese tipo de corridas. Sería muy interesante en el momento que atraviesa la fiesta. No se trata de matar corridas malas sino de esos encierros, con un punto de dureza, que dan oportunidad para que cada uno exprese lo que lleva dentro.

No se puede perder de vista la evolución de la pandemia pero su nombre ha vuelto a aparecer en los carteles de Sevilla. Eso sí, aún no sabemos qué va a pasar...

Es fundamental que Sevilla se dé, que sea la primera feria que arranque. Sería un empujón excepcional. Soy optimista, quiero ponerme en positivo. Hay que apostar y ayudar; ojalá que tengamos la suerte de que baje la pandemia, se pueda dar una gran feria y la gente recupere la moral y las ganas de ir a los toros. Estamos muy quemados, llevamos mucho tiempo con esto... Parece un mal sueño pero uno se levanta, mira las fechas, comprueba todo lo que se está quedando atrás... Pero no podemos venirnos abajo. Al revés: tenemos que seguir al mismo ritmo. Esto tardará más o tardará menos pero algún día llegará la normalidad. Ojalá sea pronto. Lo principal ahora es la salud de la gente. Todo el mundo –toreros, empresarios, ganaderos- está loco por salir y demostrar sus posibilidades.


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