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miércoles, 27 septiembre 2023
Observatorio taurino

De picos, campos y cazas de brujas

El ganadero Ricardo Gallardo, que tampoco tuvo su día en Utrera, no se ha librado del inaudito y descarnado linchamiento de las redes y los medios de comunicación

05 sep 2023 / 13:14 h - Actualizado: 05 sep 2023 / 13:17 h.
"Observatorio taurino"
  • De picos, campos y cazas de brujas

Con el mes de septiembre –que adelanta la otoñada- retorna este Observatorio Taurino que también ha gozado de su particular veraneo después de las Colombinas. La temporada ha proseguido su rumbo en un mes que ya no es el más taurino del año, pendientes de las idas y venidas de Morante –la muñeca lesionada no parece dar tregua- y el resultado de unas ferias que han tenido olor de despedida para Julián López ‘El Juli’ que ya cuenta por días el tiempo que le queda para colgar una ropa de la que no se ha desprendido en casi treinta años.

Será el próximo 1 de octubre en la plaza de la Maestranza. Las entradas del festejo –con Morante y Luque en el cartel, no se olvide- volaron en pocas horas a través de la taquilla virtual. Pero a la campaña aún le queda mecha en este mes de vuelta al cole que también concentra –los tiempos ya cambiaron- la mayor densidad de festejos del año mientras se derrama plácidamente en sus últimos meandros antes de que el Pilar y San Lucas le pongan el candado. Aún queda un mes largo de toros.

A ti te llevaba yo al campo...

Hay que empezar por el final: el pasado domingo se televisaba a través de Canal Sur la corrida de la feria de Consolación de Utrera. Esaú Fernández, Borja Jiménez y el madrileño Francisco de Manuel, que se ha prodigado poco aún por estos lares, eran los encargados de despachar el envío de Ricardo Gallardo que, inesperadamente, se acabaría convirtiendo en protagonista apócrifo del evento. Esaú había alentado el indulto del primero de la tarde y mientras el palco se debatía entre sacar o no sacar el célebre pañuelo naranja, el ganadero no dudó en asomarse más allá de la tronera del burladero mientras las viejas del visillo se frotaban las manos en las redes. El asunto no hacía nada más que empezar.

Lo que debería haberse traducido en la celebración –o no- del perdón de la vida del toro de Fuente Ymbro, el comentario del excelente momento de Borja Jiménez o las posibilidades de Francisco de Manuel acabaría arrojando -como en la final del Mundial femenino- otros efectos colaterales. Y es que don Ricardo, definitivamente, no iba a tener su día. En medio de la euforia fue interpelado por la compañera Noelia López. “¿Se llevaría el toro al campo?”, preguntó la periodista. “A ti te llevaría yo al campo” fue la respuesta más o menos ininteligible del ganadero que, con la que está cayendo, no midió las consecuencias del presunto piropo que iba a ser televisado y sacado del contexto de dos personas que ya se conocen de sobra.

La reportera dejó pasar el toro y los locutores –Enrique Romero y Ruiz Miguel- ni se enteraron. Pero no hacía falta más. La locuacidad del criador de San José del Valle había levantado en armas a los inquisidores de guardia, prestos a tomar la soga y linchar al osado, que tampoco había matado a Manolete. Noelia, nos consta, no quiere ser protagonista de nada y mucho menos ser victimizada por una situación sacada de quicio en la que no quiere tener arte ni parte. Llama la atención que el personal se haya puesto tan estupendo y no haya dudado en tirar la primera piedra. Puestos a desbarrar sí hay una moza que se ha ido al campo con el primero que pasaba: se llama Yolanda y se la ha llevado al huerto un tío con pelucón y nombre de salchichón. Mientras, nos la seguimos midiendo con regla. Ya lo dijo Romanones... joder, qué tropa.

En la muerte de José Antonio Chopera

Lo dejamos ahí, que con el pico de Rubiales ya tenemos bastante. Nos interesa más recordar una figura, recentísimamente desaparecida, que encarnaba unos modos y una categoría que parecen destinados al sumidero. José Antonio Martínez Uranga, la mitad de los Choperitas con su también difunto hermano Javier, nos dejó la pasada semana. José Antonio, con su hermano y su primo Manolo Chopera, encarnaba la tercera generación de esa dinastía de empresarios vascos iniciada por su abuelo don Severino a comienzos del siglo XX que hicieron de la seriedad, el rigor y la afición las claves de su fecunda trayectoria profesional.

José Antonio Chopera culminó su carrera taurina tomando las riendas de la plaza de Las Ventas en la compleja bisagra socioeconómica –y política- que llegó en torno a la crisis económica. Pero antes había unido su nombre, haciendo célebre el apodo de los Choperitas, a dos toreros clave para entender su trayectoria: Paco Camino y el Niño de la Capea. Con su desaparición también se extingue otra porción de ese señorío y saber estar –los hombres que fiaban todo a su palabra- que ya no se lleva. Descanse en paz.

Otras cositas que comentar

Pero en estos días que empiezan a espantar el largo verano también se ha hablado, con bastante fundamento, de las intenciones de Enrique Ponce para la próxima campaña. El valenciano, que lleva alejado de los ruedos desde hace más de dos años, podría estar acariciando la idea de afrontar una temporada formal de despedida después de desechar otros bolos puntuales en los que estuvo a punto de estampar su firma. La retirada de El Juli allana ese terreno al servirle en bandeja la apertura de no pocos carteles de campanillas. El cerrojazo a la trayectoria de Ponce sólo puede transcurrir en esas plazas grandes en las que cimentó su verdadera primacía: de Madrid, a Bilbao...

También se ha comentado la reciente venta del histórico hierro marismeño de Pérez de la Concha. Lo ha adquirido Morante de la Puebla que, precisamente, dio en su placita los primeros muletazos de una vida sin la que no se podría entender el toreo de hoy. Ya hablaremos de ello, también de las modificaciones de un reglamento –el andaluz- que no sé si han tenido en cuenta una de las principales taras del actual espectáculo: su falta de ritmo y la apoteosis de los tiempos muertos, alentada en su momento por otros textos normativos. También lo comentaremos en su momento.

Por cierto: en breve se va a presentar el cartel oficial del festival a beneficio de las obras sociales y asistenciales de la Hermandad del Rocío de Triana y la Fundación Alalá que ha preparado con mimo Miguel Báez ‘Litri’. La definitiva inclusión de Morante –que el día 12 de octubre está anunciado en Madrid- podría mover el festejo del día del Pilar al domingo 15. Será la conclusión de una temporada, que a falta del desarrollo de la feria de San Miguel, ya figura en la mejor historia de la plaza de la Maestranza. En una semana, más


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