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Observatorio taurino

Maestranza-Pagés: un matrimonio en crisis

El célebre pleito del IVA es una victoria más agria que dulce para el cuerpo nobiliario que tendrá que ponerse de acuerdo con sus inquilinos en torno a las jugosas visitas turísticas

27 dic 2021 / 12:42 h - Actualizado: 27 dic 2021 / 12:46 h.
"Toros","Observatorio taurino","Empresa Pagés"
  • Plaza de toros de la Maestranza.
    Plaza de toros de la Maestranza.

El último Observatorio Taurino de este 2021 sigue la estela de una de las noticias más trascendentales para entender el futuro inmediato de la plaza de toros de Sevilla. Se trata de esa recentísima sentencia que rechaza en primera instancia la devolución de seis millones de euros en concepto de IVA que pretendía la empresa Pagés pero sí le da vela en los beneficios que habrían generado las visitas turísticas de la plaza de toros, gestionadas hasta ahora por la propiedad del inmueble: la Real Maestranza de Caballería.

La ruptura entre el casero y un inquilino que está a punto de cumplir nueve décadas al frente de la gestión del coso el Baratillo es evidente, por más que las formas de unos y otros y la cordialidad impostada de estos meses –con la excepción de unas declaraciones, la de Luis Manuel Halcón, que rompían una histórica política de comunicación- hayan tratado de tapar lo obvio: los maestrantes y Pagés han escogido armas y padrinos. Y aún queda partido. El abismo abierto entre el cuerpo y la empresa ya no tiene riberas pero hay una fecha en el horizonte, la de la revisión del contrato que vincula a ambas desde 1932, que tensa mucho más una cuerda en la que quedan pocos hilos a los que agarrarse.

¿Qué pasará en 2025? Ésa es la pregunta del millón que formulan profesionales y aficionados a tenor de los acontecimientos; también de los comentarios más o menos velados de algunos caballeros de grana y plata. Ésa es la fecha de revisión de un contrato lleno de misterios que han quedado desvelados gracias a la filtración de la sentencia de quince folios que reparte cal y arena para unos y otros y, en definitiva, vuelve a dejar el balón en juego. Podemos apostar una cosa: el asunto no quedará varado en primera instancia.

Maestranza-Pagés: un matrimonio en crisis
Santiago León y Domecq, teniente de Hermano Mayor de la Real Maestranza, a la izquierda de la imagen, en la presentación del cartel de la temporada 2012.

Cifras y letras: un jugoso pastel

El pasado día 21 de diciembre, mientras se celebraba el homenaje a Pepe Luis Vázquez convocado por Aula Taurina en el centenario de su nacimiento, se celebró una sesión extraordinaria de la junta de gobierno de la Maestranza, presidida por su teniente Santiago León. Tenían la sentencia en la mano; el orden del día era candente y algunas caras, un poema. No sabemos –ni tampoco contaríamos- que se habló de puertas para adentro de los nobles muros de la Casa. Se impone la discreción y la prudencia. En unos y otros. Nadie está satisfecho y quedan temporadas para recomponer la vajilla o terminar de romper todos los platos. Ya veremos.

Merece la pena, en cualquier caso, repasar algunos datos que ofrece la sentencia para saber en qué terrenos nos movemos. La Real Maestranza de Sevilla percibe el 21,88% del bruto total que producen los ingresos de la plaza repartidos entre el montante de la taquilla, los derechos audiovisuales y el ambigú. Pagés, por su parte, demandaba a sus caseros un total de 6.181.672,38 euros en concepto de IVA del que, al menos por ahora, no van a recibir ni un céntimo según reza la sentencia firmada por

Maestranza-Pagés: un matrimonio en crisis
Ramón Valencia, gerente de la empresa Pagés, en el punto de mira de la actualidad taurina. Foto: Toromedia

Llegaron las curvas

Pero la sentencia también revela un dato fundamental que puede servir de punto de arranque de esta ruptura. Los Pagés, en calidad de arrendatarios del inmueble, habían cancelado la tolerancia de las visitas turísticas a la plaza de toros –inseparables de la visita al museo, gestionado por los maestrantes de acuerdo con la empresa- por lo que se genera un derecho a indemnización que la jueza ha cifrado en el 50% de los beneficios obtenidos por dichas visitas en atención a un acuerdo verbal entre ambas partes para repartir a medias los ingresos generados por espectáculos o eventos atípicos celebrados en la plaza.

Hay que subrayar el dato: las visitas se cobran en la misma entrada con la que se franquea la entrada al museo de la Maestranza, uno de los más visitados de la ciudad y fuente de unos suculentos beneficios. Una cosa va con la otra, son inseparables... ¿habrá acuerdo al respecto? El asunto de las visitas era una gotera jurídica en el célebre contrato que amarraba este matrimonio de convivencia que vive una de sus crisis más profundas sin saber si podrán cumplir un siglo de simbiosis. La lectura de la sentencia también revela la obsolescencia de una fórmula acordada hace casi un siglo que, ojo, ha beneficiado a ambas partes a lo largo del tiempo. Todo comenzó a derrumbarse a la vez que el desplome de la economía alumbraba un tiempo nuevo y fulminaba el jugoso abono, piedra angular de un negocio que daba más pasta con carteles de medio pelo que con corridas de relumbrón. De alguna forma, era el mundo al revés. Es historia reciente: en 2007 llegó la cuesta abajo, acompañada de una inédita presión social en contra de este mundo de sedas y oros que vive en el Arenal una guerra no tan fría.

Esa crisis se evidencia en el desarrollo de la sentencia que señala “que a raíz del decrecimiento evidente en las cifras de negocio que viene padeciendo el sector taurino y en concreto, la entidad arrendataria Sevilla Pagés S.L., como empresaria taurina única de la plaza de toros de Sevilla, se ha planteado en varias ocasiones por ésta a la demandada arrendadora, Real Maestranza, un reajuste o reequilibrio de las prestaciones”. El mismo texto también señala que, según explicó Ramón Valencia en el juicio, se llegó a un “preacuerdo” para excluir el IVA de la base de cálculo del arrendamiento, extremo que fue negado por la parte contraria. Lo dicho, hay pleito para rato. Felices Pascuas. Y muy feliz y saludable año nuevo.


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