jueves, 21 octubre 2021
16:16
, última actualización
Feria de San Miguel

Pablo Aguado: «Todos estábamos deseando devolver los toros a Sevilla»

El 10 de mayo de 2019 marcó a fuego aquella temporada y la vida de un hombre. Fue la última vez que el diestro sevillano pisó la plaza de la Maestranza vestido de luces

17 sep 2021 / 08:48 h - Actualizado: 17 sep 2021 / 08:52 h.
"Música","Clima","Me gusta","Feria de San Miguel","Valencia","Sequía","Primavera","Otoño","Seguridad","Pandemia"
  • El diestro sevillano rompió en figura la tarde del 10 de mayo de 2019. Foto: Arjona
    El diestro sevillano rompió en figura la tarde del 10 de mayo de 2019. Foto: Arjona

Han pasado dos años y medio y los rigores de una pandemia que nadie esperaba. El virus se llevó, estando anunciadas, la feria de 2020 y esa temporada de primavera que reverdece a punto de estrenar el otoño. Aguado se ha consolidado en ese tiempo como figura de la primera línea, catapultado después de aquella tarde de mayo que cambió tantas cosas. El diestro sevillano vuelve a hacer el paseíllo en Sevilla anunciado con Morante y Roca Rey –el mismo cartel de su eclosión en 2019- en una cita llena de significados que servirá para reabrir la plaza de la Maestranza después de una larga sequía taurina.

La última vez que se vistió de luces en Sevilla abrió la Puerta del Príncipe...

Han pasado casi dos años y medio y volvemos con la ilusión de que salgan las cosas parecidas. No pedimos que sea igual porque eso es un milagro, sería demasiado...

Es que es volver después de lo que pasó, de una tarde que cambió su vida...

Volver a Sevilla después de tanto tiempo es algo especial para cualquier torero pero en mi caso particular es todavía más especial si cabe. Es volver después de la tarde que lo dio todo; es volver ante la afición que más cariño me demuestra siempre... Eso lo hace muy bonito pero también le añade un plus de responsabilidad.

¿Cómo se pasan estos días? Hay ciertas tardes clave en la vida de los toreros –alternativa, confirmación, gestos- pero me atrevo a pensar que ésta tiene también esa connotación.

Sí, es un día especial. Comparable con cualquiera de esas fechas. Te condiciona mucho como te hayas encontrado en las últimas corridas; si te ha acompañado la suerte... Gracias a Dios las últimas tardes me han dado un punto de moral y seguridad muy importante para encarar Sevilla.

Toca recapitular. La temporada de 2020 tuvo un comienzo normal y además bueno. Luego llegó el fundido a negro por culpa del covid. ¿Qué pasó cuando pudo retomar la temporada en agosto?

Toreé tres corridas después de todo el tema de la pandemia pero en medio de un clima muy convulso. Tenía la cabeza en otra parte por mucho que me preparara en el campo. Tenía que haber sido un año especial y los toreros no terminábamos de estar realmente metidos en la vorágine de la temporada, viviendo con incertidumbre hasta última hora y sin saber con certeza si se podrían dar los festejos. Todo se complicó pero, más allá de todo eso, me sirvió para crecer y madurar en el campo, reflexionar sobre lo ocurrido y encarar este año con un punto de experiencia.

La de 2021 es una temporada que tuvo un comienzo casi delirante, con ese largo proceso que desembocó en la suspensión de la temporada de primavera de Sevilla.

Tres días antes de la fecha fijada ni siquiera sabíamos si podríamos hacer el paseíllo. Por mucho que tú te conciencies, la mente te traiciona y te impide centrarte en tu entrenamiento y tus cosas. Te saca del proceso normal que sufre un torero en un día tan importante. Fue agónico, fue duro... Prácticamente te enterabas del desarrollo de los acontecimientos por la prensa. Resultó muy desconcertante.

Pablo Aguado: «Todos estábamos deseando devolver los toros a Sevilla»
El matador sevillano asume con responsabilidad e ilusión esta vuelta a Sevilla. Foto: Santana de Yepes

Después de la suspensión, sin solución de continuidad, la empresa decidió traerse todos los festejos a septiembre y octubre. Había que tomar una decisión rápida...

Todos los toreros estábamos y estamos en la idea de colaborar, a lo que nos dijeran. Se trataba de no dejar a Sevilla sin toros. En ese momento se pensó así y ningún compañero puso ninguna pega. Todos estamos deseando devolver los toros a Sevilla. Sea cuando sea.

Todo esto va a suponer que la clausura de la temporada de Pablo Aguado sea en la plaza de la Maestranza.

A priori será así, salvo que saliera algo especial. No le cerraríamos la puerta.

Dejando pasar Madrid.

Después de estar un mes entero pensando en Sevilla y preparándome a conciencia para Sevilla... Por mucho que hayas toreado por medio es un mes muy duro profesionalmente, de mucha responsabilidad. Por eso decidimos terminar la temporada en septiembre en Sevilla salvo que, como digo, saliera algo especial. Pero después de torear tres corridas en Sevilla no contemplábamos ir a Madrid para terminar la temporada.

2020 también tuvo su comidilla previa en Sevilla, con la ausencia de Pablo Aguado en el Domingo de Resurrección, concluida con aquel titular dictado por Ramón Valencia: “¿Por qué no Garcigrande?” Al final lo que se anunció no se celebró y los nombres de Roca y Aguado volvieron a quedarse sin cruzar...

Es remover aguas pasadas aunque tengo que reconocer que fueron tiempos complicados. Las circunstancias llevaron las cosas al punto que todos sabemos. Todo eso está olvidado y ahora toca pensar en lo que viene.

El caso es que hubo que esperar dos años –con el covid en medio- para coincidir con Roca en un cartel. Fue en Córdoba...

Independientemente de la rivalidad sana que pueda existir sólo hay un respeto total hacia Roca Rey. Lo admiro mucho como torero y aunque seamos muy distintos el respeto profesional prevalece. Sé lo difícil que es lo que él hace y salir a la plaza con toreros de ese nivel te crea una motivación especial. Mentiría si dijera que no.

Fue bonito ver a ambos en Ronda, compitiendo cada uno con sus propias armas.

No sólo se trata de enfrentar a dos toreros a nivel personal sino de enfrentar dos conceptos distintos, dos maneras de concebir la tauromaquia; intentar cada uno ganar la partida por su palo. Creo que debe resultar bonito para la afición.

Pablo Aguado: «Todos estábamos deseando devolver los toros a Sevilla»
Aguado, el pasado 4 de septiembre, en la tradicional Goyesca de Ronda. Foto: Arjona

Aguado se está convirtiendo en un torero muy goyesco, muy de Ronda...

Y que no pare, jajajaja. Es una de esas citas bonitas para torear. No es un día más. Al igual que el aficionado vives el día desde el principio. Hay toreros que no torean el día antes ni el de después para paladear esa fecha de una manera única. Se vive distinto, se crea un clima taurino en torno a esa fecha que la hace especial.

Hubo un momento, al final de la Goyesca, en el que empezaba a escaparse la luz de la plaza; sonaba ‘La Concha flamenca’ y Pablo Aguado seguía dando naturales...

Son momentos en los que te olvidas de todo, de la técnica... Sólo está el toro, la música, el público y tú... Se crea algo que te hace olvidarte de todo, que te incita a sacar todo lo que llevas dentro sin pensar en más historias. Es muy especial.

Aquel 10 de mayo de 2019 en Sevilla, más allá de su caso concreto, también supuso un antes y un después para aquella baraja de toreros clásicos que empezaron a venirse arriba. El público, de alguna manera, también comenzó a demandar otro lenguaje.

Es verdad que se está creando un clima en el aficionado de vuelta a lo clásico. No creo que sea por culpa mía, ni mucho menos. Pero es bonito ver a la afición demandando ese toreo, ese concepto. Todo va por modas en la vida y ahora está volviendo ese gusto y resulta maravilloso.

Esa mudanza de gustos está permitiendo crear carteles nuevos que también empiezan a funcionar en la taquilla.

Es que eso es muy bonito para todos los que interpretamos el toreo por ese palo. Se pueden hacer carteles con ese signo, predisponiendo al aficionado a disfrutar con ese concepto. Las tardes se engloban así en un clima especial.

Y ya que hablamos de concepto: Pablo Aguado ha mostrado una gran fidelidad a una determinada forma de torear. No se trata de hablar de toreo sevillano ni nada eso pero... ¿esa fidelidad impide pasar otras rayas?

Mi lucha interior es intentar crecer en el camino de la capacidad, entendiendo y pudiendo cada vez a más toros. El toreo artista –o el toreo sevillano- a veces se define desde la superficialidad, como más bonito que bueno pero me gusta indagar mucho más allá. Hay que buscarse a sí mismo, aprender cosas nuevas, perseguir ese crecimiento sin dejar de ser uno mismo.

El personal está deseando ver a Pablo Aguado en Sevilla.

Yo estoy deseando ver al personal...


Edictos en El Correo de Andalucía Empleo en Sevilla