sábado, 17 noviembre 2018
05:05
, última actualización
Feria de Abril

A la caza y captura de un sobresueldo

Empresas como Adecco y Randstad constatan un repunte de quienes buscan un extra esta semana, aunque caen las ofertas

el 24 abr 2012 / 19:31 h.

No se trata de un trabajo que vaya a solucionarles la vida, ni tan siquiera les llegará en algunos casos para armar ni un medio sueldo, pero con la que está cayendo y las apreturas familiares por las que atraviesan tantísimos hogares cualquier inyección de dinero, por escasa que sea, resulta bienvenida. La Feria de Abril junto con la Semana Santa son la temporada alta de las contrataciones temporales en Sevilla.


En el primer caso, además de montar y adecentar una ciudad efímera y hacerla desaparecer con la misma rapidez, los negocios relacionados con el turismo como hoteles, bares y restaurantes de la ciudad se reactivan y demandan mano de obra con la que suplir descansos, vacaciones y refuerzos.


"En el sector hotelero y hostelero, la demanda depende mucho del grado de ocupación", explica Ana Ballesteros, directora de zona de especialidades en Sevilla de Randstad. Con la crisis, estos establecimientos han ajustado mucho sus plantillas, de modo que cuando se produce un pico de trabajo recurren a empresas de trabajo temporal. Los negocios prefieren ajustar la rentabilidad y reducir el precio de la habitación pero tener garantizada la máxima ocupación posible.


Así, no extraña que entre los puestos más demandados estos días se encuentren los vinculados con la hostelería como ayudantes de camarero, ayudantes de cocina, fregadores, y camareras de piso para los hoteles, entre otros.


Junto a esta actividad, se dispara también la solicitud de azafatas para el reparto de propaganda en el entorno del Real, así como también se requieren azafatas y promotoras para llevar acciones muy concretas en grandes superficies comerciales.
En la víspera y los días posteriores al arranque y fin de fiesta, el ajetreo se concentra también sobre el albero, con las tareas de montaje y desmontaje y todo lo que mueve de transporte, logística, etcétera.


Para Juan Manuel, 35 años, no es su primera Feria de Abril en el tajo. "Si me dan la oportunidad de ir a trabajar, la cosa no está como para decir que no", apostilla. Él siempre ha trabajado de seguridad en la puerta de una caseta particular y reconoce que, en ediciones anteriores, cuando la Feria le ha cogido con otro empleo, ha pedido esa semana de vacaciones para poder trabajarla. ¿Compensa? Juan Manuel asegura que "no se cobra mucho porque son muchas horas, sobre unas doce diarias" -él cobrará por trabajar desde la noche del Lunes del Pescaíto hasta la mañana del lunes siguiente 600 euros-. Pero no se queja porque "te dan de comer y de beber", aunque es muy cansado por las horas que hay que pasar de pie, cuenta, y también al sol, y pendiente de que el alcohol, sobre todo bien entrada la noche, no juegue malas pasadas. "Hay gente que ha venido a trabajar y al irse ha pedido que no le llamaran más", indica. Asegura que este año, puestos de portero como el suyo están más "cotizados" que nunca, y que la crisis es lo que lo explica.


Pero no todos han tenido la suerte de encontrar una ocupación para estos días. A Belén, que se ha quedado en paro hace pocas semanas, siempre le ha rondado la idea de trabajar en la Feria. El año pasado, mientras lo comentaba con una amiga en la barra de una caseta, el encargado le dio su tarjeta y le dijo que si se quería hartar de trabajar le llamara. Así lo ha hecho este año, pero no ha habido suerte. Todo el personal que necesitaba ha conseguido cogerse los días de vacaciones en sus respectivos empleos para así poderlos dedicar en intensivo a trabajar en el Real. "Hasta última hora no sabía si tendría alguna vacante, pero al final lo tenía todo cubierto", explica.

Si hay algo que diferencia a esta edición de la Feria de Abril de la del año pasado es que frente al incremento de la demanda de contrataciones por parte de las empresas registrado en 2011 -cuando las cifras se acercaron a los niveles previos a la crisis-, en esta ocasión se ha producido el efecto contrario y la petición se ha desinflado a los niveles de 2010. Así lo constata Rocío Cardona, directora de Selección de Andalucía Occidental de Adecco.Curiosamente, las ofertas bajan, pero lo que no deja de subir es el número de personas que aspira a obtener un sobresueldo en estos días, aunque su perfil profesional no se corresponda con los puestos buscados. "A los estudiantes, colectivo que tradicionalmente busca en empleos puntuales un ingreso extra, se suman ahora amas de casas, mayores de 45 años en paro, personas que han sufrido un ERE, porque tienen una situación familiar ajustada", argumenta.

  • 1