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A prueba de agua

Un simulacro en la parte baja de San Juan de Aznalfarache puso ayer en jaque a los diferentes efectivos de emergencia para mejorar la respuesta en caso de una crecida del río

el 09 oct 2014 / 12:00 h.

Momento del simulacro. / J.M.Paisano Momento del simulacro. / J.M.Paisano No hace demasiado tiempo desde que los sanjuaneros sufrieron la última crecida del río Guadalquivir. De hecho, en 2010 tuvieron que desalojarse algunas chabolas situadas en el entorno de los bajos de los puentes de Juan Carlos I y Reina Sofía debido al temporal. Y es que, en los episodios de fuertes lluvias, se suman los efectos del agua vertida por la presa de Alcalá del Río y el efecto de la pleamar del Guadalquivir, lo que puede provocar un desbordamiento que ocasione anegaciones e incluso llegar a afectar a algunas viviendas de la zona. Momento del simulacro. / J.M.Paisano Foto: J.M.Paisano Por eso, la parte baja de San Juan de Aznalfarache fue la protagonista de un simulacro realizado ayer por el Servicio de Emergencias 112 de Andalucía, en el que participaron más de un centenar de efectivos de los diversos medios y recursos que integran el conjunto del Plan de Emergencias ante el Riesgo de Inundaciones, como Protección Civil, Guardia Civil, Policía Nacional, Bomberos de la Diputación, Policía Local o Infoca, entre otros. Así, con la colaboración del Ayuntamiento de la localidad aljarafeña, se probó la «efectividad y coordinación de los planes y operativos para las inundaciones», según apuntó el delegado del Gobierno en Andalucía, Francisco Javier Fernández, quien estuvo presente durante el desarrollo del simulacro junto al alcalde de San Juan, Fernando Zamora. Foto: J.M.Paisano Foto: J.M.Paisano Pero en esta simulación no solo participaron las mencionadas autoridades, dado que al menos una veintena de curiosos merodeaban por la zona aledaña al río comprendida entre las calles Betis y Ramón y Cajal. Atraídos por el despliegue de medios efectuado –varios camiones de Bomberos, furgonetas de Guardia Civil o excavadoras–, los vecinos quisieron ser testigos de la efectividad de estos dispositivos en caso de emergencia, ya que tenían que proceder al rescate de dos civiles que habían sido «sorprendidos» por la repentina riada: uno de ellos, en concreto, se encontraba pescando en el pantanal junto al paseo fluvial Virgen del Carmen, y la crecida del Guadalquivir le «obligó» a encaramarse a un árbol cercano mientras los efectivos procedían a salvarle. No obstante, la simulación se había iniciado previamente con el aviso del Sistema Automático de Información Hidrológica del Guadalquivir (SAIH) en el que se alertaba de la crecida de 4.500 metros cúbicos de caudal de paso por la presa de Alcalá del Río así como de la pleamar en el Guadalquivir de Sevilla, trabajándose también con el supuesto de anegaciones de zonas provocadas por las fuertes precipitaciones que afectarían a la calle 28 de febrero, «algo que hemos añadido teniendo en cuenta las últimas actuaciones que ha habido en San Juan después de las trombas de agua que provocaron que el agua de Mairena viniese hasta aquí», apuntó Fernández. Rescate de una persona en un árbol durante el simulacro. / Foto: J.M.Paisano Rescate de una persona en un árbol durante el simulacro. / Foto: J.M.Paisano Fue entonces cuando se recreó la intervención de Bomberos, Guardia Civil y Policía Local, quienes debían proceder a informar a la población de los acontecimientos además de cortar calles y carreteras. Y justo cuando se estaban movilizando los operativos pertinentes –siempre de manera simulada– con motivo de las primeras inundaciones de viviendas, el delegado del Gobierno declaró la activación del plan en situación 2 –es decir, en su fase provincial, nivel en el que existe riesgo potenial para las personas o los bienes de naturaleza– y la consecuente movilización de los medios que integran la estructura provincial. Y no solo se ha contemplado una posible afectación de esa zona concreta del Barrio Bajo sanjuanero, sino que también se ha actuado previendo inundaciones en las glorietas de los alrededores de los centros comerciales –como el paso que da acceso al polígono El Manchón– o en la autovía de Coria del Río. Incluso para hacer más real el simulacro, un helicóptero de la Guardia Civil efectuó un aterrizaje en la zona acotada, como refuerzo para proceder al rescate de los dos civiles atrapados por la subida del agua quienes, por cierto, fueron salvados sin ningún contratiempo. El principal objetivo de esta simulación es «una preparación de todos los dispositivos, para que sepan cómo actuar y qué recursos movilizar en caso de que ocurra una situación de este tipo», manifestó el delegado del Gobierno. En este sentido, y refiriéndose a las inundaciones sufridas por el municipio el pasado 7 de septiembre –aunque no fuesen provocadas por una crecida del río sino por una tromba de agua–, el alcalde de San Juan aclaró que el municipio «no puede ser siempre el perjudicado cuando cae más agua de la cuenta».

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