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Abonado a la guerrilla cruel

el 18 mar 2011 / 11:30 h.

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Mezclar personajes reales con la ficción suele ser un cóctel bastante atractivo para los guionistas de cualquier género. Dentro de los videojuegos, y más en los títulos tipo shooters, la historia de los guiones suele moverse por dos caminos muy diferentes. Por un lado, las compañías suelen contar historias de un pasado no muy lejano donde los diferentes conflictos del siglo XX han dado para multitud de ideas.

Por otro, el futuro siempre está abierto a la imaginación y la órbita espacial copa escenarios y rivales que no dejan de sorprender en su inmensidad. Ambas fórmulas tienen no obstante el denominador común del ser humano como protagonista.Kaos Studios ha estudiado minuciosamente otros shooters del mercado y ha extraído lo mejor de cada casa para juntarlo con el guion escrito por el afamado John Milius, guionista de Apocalipsis Now y director de Amanecer rojo-, dando a luz un juego sorpresivo tanto en su narrativa como en su ejecución.

El relevo generacional anunciado en 2010 por Kim-Jong II para ceder el poder a su hijo Kim-Jong-Un coincide en la realidad con la base del guion de este Homefront, que arranca con una Corea de Norte siempre inquieta dentro del orden mundial. Un periplo de 15 años en el que la utilización de armas nucleares da pie a la invasión de sus vecinos del sur y, posteriormente, de otros países asiáticos.

El mercado financiero mundial está cada vez más ahogado debido al control asfixiante que ejerce la confederación coreana sobre el mundo. Cerrando los conductos bursátiles y de exportación es más fácil acceder a la invasión, y EEUU no está a salvo de esta estrategia.La historia se sitúa en el año 2027, dos años después de que Corea del Norte, liderada por el progenitor de Kim Jong II, haya invadido EEUU en su continuo afán de liderar el mundo.

A una población víctima de la hambruna y con las infraestructuras hechas añicos se junta la desorganización del ejército dentro de un país con un paisaje desolador, repleto de ciudades con las comunicaciones cortadas. Los espacios amurallados se han convertido en centros para albergar prisioneros con diferentes ideas donde conviven la sumisión, el colaboracionismo comprado por un plato caliente y el talante revolucionario que no acepta la invasión y sólo piensa en la liberación.

El perfil que adopta el jugador es el del piloto de helicóptero Robert Jacobs, que se encuentra privado de su libertad dentro de uno de estos centros. La agrupación coreana utiliza estos campos para captar adeptos a su causa, y los que no están por la labor de claudicar por el régimen son exterminados. La eterna llama de la resistencia rescata al piloto de una muerte segura y le pide ayuda para iniciar una peculiar sucesión de guerrillas para salvar al país de la opresión asiática. Homefront combina un exclusivo y emotivo modo campaña para el amante de este género con otro online multijugador sensacional para los amantes del FPS.

El modo campaña se antoja corto -sólo seis horas de juego-, pero destapa dentro del apartado gráfico la grandiosidad con la que se ha dotado de texturas a personajes y escenarios. Lo bueno, si breve, dos veces bueno. En el modo multijugador es donde Kaos Studios ha puesto el resto. Mapas extensos y abiertos para disfrutar dentro de las siete clases de perfiles existentes. La clásica opción de arma principal y secundaria se ve renovada. Las rachas y puntos de juego dan la opción de poder optar a tanques, helicópteros y drones tecnológicos para poder así desarrollar incursiones tácticas con innovaciones que ofrece el juego como los Battle Points y Commander, que marcan un nuevo punto de inflexión en la batalla online.


THQ se ha dotado con una flota de servidores para evitar colapsos y ventajas de algunos jugadores.
El entendimiento y buen hacer entre THQ y Kaos Studios y un avispado estudio de mercado han dado como fruto un juego que pretende afianzarse como saga en un futuro. Los cimientos están puestos y el jugador decidirá si esta historia es merecedora de ello.

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