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Economía

Banca Cívica vive el tercer proceso de integración en solo 14 meses

Comenzó con la absorción de Caja Guadalajara, le siguió el SIP del que forma parte y afronta la compra por parte de La Caixa.

el 24 mar 2012 / 22:50 h.

Los presidentes de las cajas integradas en Banca Cívica, el día del debut en bolsa de la entidad, el pasado julio.

Enero de 2010. A finales de mes se confirmaba que Cajasol absorbería en tiempo récord a Caja Guadalajara. Se trataba del primer movimiento de la caja sevillana en el nuevo mapa financiero español y de la primera integración de cajas de ahorros de comunidades autónomas distintas. Desde esos días hasta ahora mucho ha cambiado el panorama. Ahora es la hispalense la que será absorbida por La Caixa para conformar la primera entidad nacional, por delante de BBVA y de Banco Santander, con 345.000 millones de euros en activos. Este fin de semana se ha tornado clave para Cajasol y el SIP que la integra, Banca Cívica, después de que el pasado viernes saltara a la luz un principio de acuerdo para que Caixabank se hiciera con el conglomerado de entidades en el que también están presentes Caja Navarra, Caja Canarias y Caja de Burgos -aunque no hay confirmación oficial-. El acuerdo final podría producirse mañana, tras dos días de negociaciones para cerrar los flecos pendientes.

Los últimos meses han sido especialmente movidos para las cajas españolas y, entre ellas, para la que preside Antonio Pulido. Tras la absorción de Caja Guadalajara a principios de 2010, aquel verano se intensificaron las presiones para provocar una fusión entre Cajasol y Unicaja y así dar a luz a una gran entidad regional. La Junta estuvo varios meses alentando una unión difícil de llevar a cabo principalmente por el fuerte impacto laboral que podía tener en la comunidad. Incluso se barajó una operación a tres, en la que la tercera participante era Ibercaja, precisamente una de las entidades que han pretendido a la sevillana en esta última oleada de cambios en las finanzas españolas que une a Cívica y La Caixa.

Al final, los números se impusieron en noviembre de 2010 a la política. Fue entonces cuando se supo que Cajasol iba a entrar en el SIP (Sistema Institucional de Protección) o fusión fría en la que ya estaban integradas las cajas de Navarra, Burgos y Canarias. En las negociaciones, la hispalense logró que la sede social se quedara en Sevilla.

Otro momento importante de la historia reciente de la entidad fue su salida a bolsa en julio, a un precio de 2,7 euros por acción -muy lejos de los 3,8 euros de máximo en la horquilla inicial-. Esta incursión en el mercado estuvo motivada por la exigencia del Banco de España, que obligaba a elevar el listón de solvencia de las cajas. El nivel mínimo para las que no cotizasen se colocó en el 10% y en el 8% si estaban en bolsa. En aquellos momentos Cívica tenía el 8,1% de solvencia por lo que, de no salir a bolsa, hubiese necesitado 847 millones de capital más para llegar al 10%.

Pero en los últimos meses las exigencias se han endurecido, después de la aprobación de la reforma financiera auspiciada por el ministro Luis de Guindos, que obliga a unos requisitos de capital más exigentes. Esto ha llevado a Cívica a buscar nuevo compañero de baile. Conocidos han sido sus contactos no sólo con Caixabank, sino también con Ibercaja y con BMN (Banco Mare Nostrum) -en este último se integra Caja Granada-. Pero la que dio el primer paso y parece que definitivo fue la catalana. El pasado día 13 reconocía por primera vez su interés por Cívica.

ÚLTIMOS PASOS

Tras conocerse el viernes que existía un principio de acuerdo para la absorción de Cívica por parte de Caixabank, se esperaba que hubiera confirmación oficial a este fin de semana, aunque seguramente se retrasará a mañana, cuando se prevé que ambas entidades celebren sus consejos extraordinarios para aprobar la operación.

En este caso, el pez grande, La Caixa, se come al chico, Cívica, aunque, en principio, las cajas del SIP mantendrán su marca debido al apego que estas tienen en sus respectivos territorios. La obra social también se respetaría. Además, fuentes financieras aseguran que en la negociación para cerrar los últimos flecos se está intentando compensar a Sevilla, sede de la fusión fría de Cajasol.

Según Cinco Días, de momento, el principio de acuerdo alcanzado el viernes incluye que Antonio Pulido y Enrique Goñi se integren en CaixaBank, aunque hasta ahora se desconoce cuál serán sus funciones, pero dado el peso de la catalana lo más posible es que sus cargos sean más representativos que operativos.

En lo que se refiere a la obra social, Sevilla está a la espera de dos proyectos importantes procedentes de ambas entidades. Por un lado, el Caixafórum, cuyas obras arrancarán en agosto tras el visto bueno de Cultura, mientras que Cajasol proyecta un museo y un centro cultural en sus emblemáticos edificios de Plaza San Francisco y Sierpes.

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