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Condenado a seis años por agredir sexualmente a su sobrina menor en Camas

Además, deberá abonar 6.000 euros de indemnización a la víctima quien sufrió un fuerte impacto emocional por el que ha estado en tratamiento psicológico.

el 31 may 2014 / 12:10 h.

La Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a seis años de  cárcel a un hombre acusado de agredir sexualmente a su sobrina de 16  años en la propia vivienda de la madre de ésta y hermana del imputado  en la localidad de Camas. En la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, la  Sección Séptima de la Audiencia Provincial condena a Aurelio A.F. a  seis años de prisión por un delito de agresión sexual y al pago de  una indemnización de 6.000 euros a la víctima, quien sufrió un fuerte  impacto emocional por el que ha estado en tratamiento psicológico. Los hechos tuvieron lugar el día 8 de diciembre de 2012, cuando el  acusado acudió a la vivienda de su hermana en Camas para pasar el fin  de semana, pues era su intención acudir al mercadillo de El Charco de  la Pava la mañana del domingo. Para dormir esa noche, el acusado fue acomodado en una cama frente  a las literas del dormitorio en las que se acostaban sus dos sobrinas  menores de edad, cama que debía compartir con otro sobrino menor. Sobre las 1,00 horas del 9 de diciembre, el acusado abandonó su  cama y se dirigió a la litera de abajo, donde dormía una de sus  sobrinas, "y con la excusa de buscar un teléfono móvil", empezó a  tocar entre las ropas de la cama, despertando a la menor, que le  preguntó qué estaba haciendo. En un momento dado, el procesado se echó sobre la menor,  consiguiendo meter las manos bajo la ropa y tocar la barriga, los  pechos y las nalgas de la víctima, que le pedía que parase y le  aseguraba que se lo iba a contar a su madre, por lo que el imputado  le advirtió de que se callase "o podía pasarle algo a ella o a su  hermana". Pese a la oposición de la menor, que intentaba apartarle, el  imputado consiguió introducirle un dedo en la vagina, hasta que la  menor consiguió quitárselo de encima de un empujón y lo dejó caer al  suelo, tras lo que, esa misma mañana, contó lo ocurrido con su tío. El tribunal considera que la menor, en el juicio, ofreció un  relato de los hechos "verosímil" y con todo "lujo de detalles", el  cual ha sido corroborado por su hermana y por su madre, quien "de  manera inmediata" llamó al acusado pidiéndole explicaciones de lo  sucedido. RUPTURA FAMILIAR. Mientras, el procesado, que advirtió la intención de sus sobrinas  de contar lo sucedido, "alteró precipitadamente sus iniciales planes  de comer con la familia y le entraron las prisas por abandonar la  casa para regresar a su domicilio sin conocer bien los horarios del  autobús, motivando que su hermana y cuñado lo acercasen hasta una  población cercana en la que reside". El tribunal dice que, en el juicio, "fue patente que el suceso ha  provocado una ruptura familiar entre miembros de la familia que se  encontraban en buenas relaciones previas, y puso asimismo en  evidencia cómo ha causado una honda conmoción y dolor en la hermana y  en la madre de la víctima, que reconoció tener sentimientos de culpa  por lo ocurrido". "No tenemos duda alguna en definitiva de que los hechos  sucedieron", asevera la Audiencia, que precisa que en la comisión de  los actos de contenido sexual concurrieron tanto la intimidación como  la violencia, ya que el procesado "no solo hizo advertencias más o  menos genéricas de hacer daño a la menor y a su hermana si no se  callaba, es que empleó la fuerza física sobre la misma".

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