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El agua escasea en Castilblanco de los Arroyos, el pueblo de la presa de Melonares

En los bares de Castilblanco de los Arroyos ni los cafés se preparan con agua del grifo. La situación llevó hace días al Ayuntamiento a decidirse a poner en marcha la depuradora de la antigua presa de La Marciega, y solicitará el abastecimiento provisional de la misma para mejorar el suministro. La crítica situación del pantano de Los Molinos, a niveles mínimos por la falta de lluvia, hace que el agua que llega a los grifos presente mal olor, color y sabor.

el 25 nov 2009 / 18:46 h.

El pantano presenta un nivel muy bajo de agua tras varios meses sin lluvias.

De la otra presa, construida en 1972 con una capacidad de 0,09 hectómetros cúbicos, se han extraído ya unas muestras de agua que serán analizadas. Si los resultados son satisfactorios, el equipo de gobierno (PSOE-PP) solicitará la acometida provisional. En cualquier caso, el equipo de gobierno hace un llamamiento a la población para que se haga un uso responsable del agua, y contribuya "a poner solución a este problema que afecta a la mayoría de los pueblos".

El pantano de La Marciega no solucionó en los años 70 de manera definitiva el problema del agua en este municipio de 5.000 habitantes. Después de la sequía sufrida en 1983, se iniciaron las gestiones para la construcción de un nuevo pantano en la Ribera de Cala de mayor capacidad para dar respuesta a la creciente población del municipio. Las aguas desde este pantano, el de Los Molinos, con una capacidad de 0,8 hectómetros cúbicos, llegaron por fin en 1986. Este hecho fue celebrado con una improvisada batalla de agua en la plaza Amarilla. Surgió así la primera Fiesta del Agua que cada año abre los festejos estivales en este municipio de la Sierra Norte.

Paradójicamente, el agua que ahora llega a sus grifos deja mucho que desear. Este verano, los trabajadores municipales retiraron durante varias jornadas centenares de peces muertos de sus orillas. Hace un par de semanas, alertados por el mal olor y color del agua, un grupo de vecinos se acercó a la presa que abastece al pueblo, donde descubrieron una vaca muerta en sus orillas. Pese a ello, el equipo de gobierno garantizó que el agua, aunque no es la mejor debido a la sequía, es potable y cumple con todas las normativas.

"Es para decirle a las autoridades que se beban un vaso de agua lentamente delante de nosotros, porque esto es vergonzoso", se lamenta Laura Romero, de 22 años. "Esto no es ni agua, es cieno", agrega. "Imagínate la gente que tiene que bañar a los bebés en ese agua que huele a rayos, o la mala imagen que da Castilblanco de los Arroyos cuando vienen los turistas, la gente que no lo sabe, y trata de hacer algo tan cotidiano como llevarse un vaso de agua del grifo a la boca... no sé lo que le puede entrar por el cuerpo", continúa.

Es también una paradoja que en parte del termino municipal de este pueblo de la Sierra Norte que sufre un agua de poca calidad se encuentra el pantano de Melonares, el mayor de la provincia de Sevilla y llamado a abastecer a la capital hispalense y su área metropolitana, a varias decenas de kilómetros.

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