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El Atleti, primer equipo de Madrid (1-2)

El conjunto de Simeone vuelve a sonrojar a su eterno rival con una victoria en el Bernabéu. Casillas, pitado por el primer gol.

el 14 sep 2014 / 10:50 h.

REAL MADRID - ATLÉTICO MADRID Mandzukic trata de rematar el esférico tumbado en el césped. Foto: EFE. El Atlético de Madrid volvió a ganar en el Santiago Bernabéu al Real Madrid, por segunda vez consecutiva en la Liga, para mostrar las carencias de un equipo lastrado por un verano extraño que tiene a un nuevo rival en la Liga, el cuadro rojiblanco, que ha convertido sus pesadillas blancas en sueños muy golosos. Hace años, un Real Madrid-Atlético era un encuentro destinado a la victoria para los locales. Por sistema, casi ocurrió así durante casi una década de apagón rojiblanco en estos duelos. Nadie podía imaginar que las tornas iban a cambiar. Ahora es el Atlético el equipo pesadilla del Real Madrid. Desde que el cuadro de Simeone ganó aquella Copa del Rey al Real Madrid en el Bernabéu hace un año y cuatro meses, el vecino rico del equipo del pueblo, como denominó así Simeone a su club hace un año, la tendencia ha ido cambiando y ha pasado del abuso madridista a una igualdad tremenda que ha traído el máximo respeto de los blancos hacia su rival. El último golpetazo se lo llevó tras perder la Supercopa de España en la que fue la venganza atlética de la terrible derrota en la final de la Liga de Campeones en Lisboa. Después de aquellos dos últimos partidos entre ambos, la tensión propia de los duelos históricos, cuando el Atlético era igual de grande que ahora, reaparecía por fin después de una dualidad tremendamente aburrida entre Real Madrid y Barcelona que duraba unos cuantos años. El Atlético, con la novedad del Raúl Jiménez sobre el campo para acompañar a Mandzukic arriba, propuso una idea de fútbol roma, algo espesa y que le sirvió durante unos pocos minutos, los que tardó Tiago en abrir el marcador. De nuevo el Real Madrid, en uno de sus males endémicos esta temporada, dejó libre al portugués de marca (despiste de Benzema) y en un córner remató a la red el primero de la tarde. Fue el único remate entre los tres palos del Atlético en toda la primera parte. No hubo más. Sólo dos disparos mansos de Koke y de Jiménez que se marcharon fuera. Esa fue toda la propuesta atlética, que basó su juego en balonazos de Moyá a la zona de arriba y en esperar algún contragolpe que no llegó. Al Real Madrid le costó sacudirse ese susto del cuerpo. Había muchos debates que cerrar desde la estrepitosa derrota en San Sebastián ante la Real por 4-2. Algunos parece que no se cerrarán nunca. El de Casillas puede ser incluso demasiado recurrente. El portero blanco, que cumplía 15 años desde su debut, fue silbado desde el principio por un sector del estadio cada vez que tocaba la pelota. No hay piedad ni paciencia para algunos con un mito madridista. Sí la hay para Kroos. No necesitará paciencia. Él mismo se consolida con sus actuaciones. Lo hizo junto a James. El colombiano aún necesitará tiempo para acabar con otro debate, el de Di María. Ese nombre son palabras mayores. El Madrid, con ese sistema, y tras el accidente del gol de Tiago, comenzó a carburar como una máquina dirigida por Kroos. No está afinada del todo, pero sí dejó sin argumentos al Atlético, que se encomendó a Moyá para mantener la ventaja. El ex portero del Getafe salvó unas cuantas antes del descanso, pero no pudo evitar el gol de Cristiano, de penalti, tras una entrada de Siqueira dentro del área. Simeone reaccionó a los quince minutos de la segunda parte. Quitó del campo a Gabi y sacó al turco Arda. Poco después salió Griezmann. El equipo necesitaba aires nuevos a gritos. La entrada de ambos frenó la creación de juego blanca y reventó el partido con el golazo del turco. Un tanto que demuestra quién manda ahora en la capital.

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