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Deportes

El consejo de administración bajará al vestuario para "motivar" a la plantilla

El encuentro tendrá lugar previsiblemente durante el entrenamiento de este martes.

el 26 mar 2012 / 16:20 h.

Pepe Mel y Miguel Guillén, hoy con los compañeros de Radio Sevilla.
La situación del Betis vuelve a ser inquietante, más por sensaciones que por la clasificación en sí, y el consejo de administración piensa aplicar de nuevo la terapia que ya utilizó en un par de ocasiones anteriores de la temporada, ambas fruto de algunas de las muchas crisis por las que ha pasado ya el equipo. La medida no es otra que bajar al vestuario y aleccionar a la plantilla en un intento de disipar el nerviosismo que sin duda la atosiga. La reunión, según dejó entrever ayer el propio míster, se celebrará antes o después del entrenamiento de este martes en la ciudad deportiva. La sesión comienza a las 10.30 de la mañana.

La noticia fue revelada por el presidente del Betis, Miguel Guillén, en Radio Sevilla. "Tenemos la intención de hablar con la plantilla y transmitirle lo que está jugándose el club. Ellos ya lo saben, pero por nosotros que no quede. Lo que necesita el equipo es que lo motiven", explicó el dirigente. El entrenador, Pepe Mel, está de acuerdo. "El domingo hablé con el presidente y con José Antonio Bosch. Bosch me dijo que tiene la impresión de que los jugadores están atenazados y que le gustaría transmitirles que en el club todos tienen la tranquilidad de que van a conseguir el objetivo", dijo el técnico, que respaldó a sus hombres al mismo tiempo que aceptaba la propuesta de las altas instancias: "Lo que va a hacer el consejo es acertado, aunque el vestuario, igual que es bisoño en algunas cosas, sí es muy sano y sabe que tiene el futuro de la entidad en sus manos". "No es una crítica a nadie, pero yo debo decir a los futbolistas que no nos dejemos llevar por el pesimismo que se ha instaurado", sentenció.

A modo de calentamiento, para que de puertas afuera se sepa que las piernas de los dirigentes no tiemblan, el presidente repitió otra de las iniciativas que adoptó en su día: fortalecer la posición del entrenador y recalcar su convicción de que los profesionales impedirán el naufragio del Betis. "Hay que tener serenidad y confianza, no podemos cometer locuras que lleven a no cumplir el objetivo", advirtió Guillén cuando se le preguntó por Mel. "La confianza sigue siendo plena, ellos tienen la capacidad para revertir la situación porque ya lo han hecho un par de veces antes. Una decisión drástica no nos llevaría a ningún sitio", siguió diciendo, antes de añadir: "Para esta temporada había dos objetivos. El primero, el convenio de acreedores, está prácticamente conseguido y es el partido más importante de las diez próximos temporadas. El segundo está en vías de conseguirse. Hay que estar más unidos si cabe y motivar a la plantilla para que tenga la serenidad suficiente para dar el fútbol que tiene".

EL PASADO COMO AVAL. El entrenador también se atuvo al pasado reciente para mostrarse no optimista pero sí esperanzado. "Los jugadores son los primeros que están fastidiados, pero este equipo ya tuvo dos rachas malas y de ellas salió con valentía. Además, ante rivales como el Málaga", recordó. Y así fue. De aquella serie de diez jornadas sin ganar se marchó venciendo al Valencia, tercero, y luego al Atlético de Madrid. Y de la siguiente, de cuatro jornadas sin ganar y tres derrotas, huyó imponiéndose al Athletic. Esta vez le toca el Málaga, aupado a la cuarta plaza tras una imponente serie de cinco triunfos en seis jornadas.

El técnico también aprovechó la coyuntura para corregirse sobre la marcha y mostrarse un poco más comprensivo con el beticismo, que el domingo dedicó la primera bronca de toda la campaña al equipo y sus responsables. "Soy optimista y estoy seguro de que vamos a conseguirlo, pero entiendo que la gente se vaya desilusionada. No puedo discrepar con la afición del Betis", comentó. Mel, además, cambió de discurso con una rotunidad inaudita: "No queremos dar imagen de conformismo. Decir que tenemos siete puntos de ventaja, que ya lo habríamos firmado en verano... No queremos que la gente piense que nos conformamos con eso. Prohibido hablar más de los siete puntos", indicó.

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