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El futuro israelí en un puñado de votos

Los votos de 431 ciudadanos pudieron dictar el miércoles la suerte política de Israel y de las negociaciones con Palestina por un conflicto que dura ya seis décadas. Ésa fue la distancia que separó a la ganadora de las primarias del Kadima, Tzipi Livni, del perdedor, el radical Shaul Mofaz.

el 15 sep 2009 / 12:02 h.

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Los votos de 431 ciudadanos pudieron dictar el miércoles la suerte política de Israel y de las negociaciones con Palestina por un conflicto que dura ya seis décadas. Ésa fue la distancia que separó a la ganadora de las primarias del Kadima, Tzipi Livni, del perdedor, el radical Shaul Mofaz.

El resultado ofrece a Livni la oportunidad de convertirse en jefa del Ejecutivo si consigue mantener la mayoría gubernamental, lo que permitiría proseguir la negociación con los palestinos, que habría sufrido un parón -a lo peor definitivo- en caso de triunfo de Mofaz. Entre los siete millones de ciudadanos del Estado de Israel, sólo podían votar los algo más de 74.000 militantes de Kadima, por lo que en sus manos estuvo el futuro político del país.

Con todo, apenas lo hizo el 53,7% de ellos; 16.936 a favor de Livni y 16.505 por Mofaz, en tanto que las papeletas de los restantes 5.890 se las repartieron los otros dos candidatos: el ministro de Seguridad, Avi Dichter, y el de Interior, Meir Shitrit.

El índice de participación es bastante inferior al que habitualmente se registra en las elecciones generales y resulta difícil de explicar que se haya producido entre quienes tienen una compromiso político que han adquirido de manera voluntaria.

Lo seguro es que el microcosmos de Kadima -una formación integrada por retales de otros partidos, tanto de derecha como de izquierda-, refleja el estado de ánimo local, que fluctúa entre la indiferencia, el extremismo y el deseo de compromiso.

También sorprende el fracaso de los sondeos, que no siempre aciertan pero cuyo margen de error en este caso ha sido mayúsculo. La última encuesta, con un muestreo de más de un millar de militantes y divulgada la víspera de la votación, daba a Livni 19 puntos de ventaja; un 47% frente a un 28 para Mofaz. La diferencia al final ha sido de 1,1; el 43,1% para la titular de Exteriores, y el 42 para el ministro de Transportes.

También los sondeos otorgan la victoria a Kadima ante la eventualidad de que se anticipen las elecciones generales si la nueva líder del partido no logra conservar la mayoría gobernante.

Pero lo estrecho de la diferencia que le auguran sobre el conservador partido Likud de Benjamin Netanyahu -26 diputados frente a 25-, y el precedente de las primarias de la formación gubernamental impiden aventurar cualquier pronóstico.

El gabinete. Ahora, tras ganar las primarias, Livni se enfrenta a la ardua tarea de conseguir apoyos para formar coalición y convertirse en primera ministra de Israel en sustitución de Ehud Olmert, que aún no ha presentado su dimisión.

Tras conocer su apretadísimo triunfo, la titular de Exteriores anunció que comenzará de inmediato a entrevistarse con los líderes de los grupos parlamentarios para tratar de formar una alianza que la convierta en jefa de Gobierno.

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