domingo, 09 diciembre 2018
23:59
, última actualización
Cofradías

EL IAPH inicia la restauración del Cristo del Museo

La imagen llegó el martes pasado a la Cartuja

el 01 jun 2012 / 11:36 h.

El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte, ha iniciado esta semana el proyecto de conservación del Crucificado de la Expiración de la Hermandad del Museo, después de que los hermanos aprobaran el pasado 15 de mayo su traslado a la Cartuja.

 

La imagen llegó el martes pasado al IAPH para ser analizada y realizarle estudios previos que establezcan con exactitud cuál es el estado de conservación y, a partir de esa información, redactar el proyecto de conservación y decidir su intervención.

 

Con carácter previo se ha sometido a estudios con técnica no destructiva LIF (Fluorescencia Inducida por Láser) que evita extraer muestras que puedan dañar la obra al tiempo que permite identificar la presencia de repintes, huellas de restauraciones anteriores (se sabe que fue intervenida en 1985, 1988, 1990, 1991 y 2008), uso de materiales extraños en superficie, contaminantes e incluso el ataque biológico de microalgas y hongos.

 

El proyecto se enmarca en un convenio de colaboración entre la Consejería de Cultura y Deporte a través del IAPH y la Hermandad del Museo que, además, incluye actuaciones en materia de conservación preventiva de la capilla del Museo, documentación de bienes patrimoniales, transferencia y difusión. Estas actuaciones están supervisadas por una comisión mixta de seguimiento constituida por la Hermandad y el IAPH.

 

El Cristo de la Expiración es una escultura muy original inspirada directamente en el crucificado que dibujó Miguel Ángel hacia 1540 para su amiga, y destacada figura del Renacimiento italiano, Vittoria Colonna, y que más tarde grabó Giulio Bonasone.

 

De estética manierista, supone un avance hacia el realismo en la representación del momento en que exhala el último aliento en la cruz, a la cual está sujeto mediante tres clavos.

Es una obra ligera realizada en pasta policromada encargada en 1575, con fines de culto y procesión, por la Hermandad de la Virgen de las Aguas e Inspiración de Cristo al escultor Marcos Cabrera. La policromía es, posiblemente, responsabilidad del pintor imaginero Juan Díaz.


Por todo ello, es una pieza cargada de valores patrimoniales y devocionales que la convierten en un importante referente en la imaginería andaluza

  • 1