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El repunte de los delitos obliga a sacar más policías a la calle

Ante el aumento de la delincuencia en Sevilla, un 4,37% de octubre a octubre, la Policía Nacional ha comenzado ya a actuar para intentar atajar esta tendencia: las fórmulas son un análisis exhaustivo de los datos y más policías en las calles.

el 15 sep 2009 / 18:43 h.

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Ante el aumento de la delincuencia en Sevilla, un 4,37% de octubre a octubre, la Policía Nacional ha comenzado ya a actuar para intentar atajar esta tendencia: las fórmulas son un análisis exhaustivo de los datos y más policías en las calles, en los momentos precisos, aunque sea necesario detraerlos de los despachos de las comisarías.

La Subdelegación del Gobierno en Sevilla, que dirige Faustino Valdés, admite que la suma de delitos y faltas ha subido un 4,37% en la tasa interanual del pasado mes de octubre, la última que se ha cerrado. Pero la tendencia viene de atrás, por eso hace ya varias semanas que se ha decidido "sacar a más gente a la calle" y realizar "dispositivos especiales" destinados a atajar las modalidades delictivas más frecuentes o que más están aumentando.

La Subdelegación está trabajando "intensamente" en este asunto, insisten. En todos los distritos de Sevilla y en las comisarías de los pueblos del Aljarafe, en Dos Hermanas y en Alcalá de Guadaíra -las que notan la llegada de los malhechores cuando la Policía aprieta demasiado en la capital- se están llevando a cabo dispositivos especiales para frenar una oleada de asaltos a comercios a la que el jefe superior de la Policía, Enrique Álavarez Riestra, restaba importancia el pasado jueves en un encuentro digital en El Correo. Hablaba de "ligero repunte" y auguraba que "acabará pronto".

Pero los atracos -que han subido un 4% también de octubre a octubre-, o los robos en comercios no dejan por ahora de cobrarse víctimas, la última de nuevo en la Macarena, una zona especialmente castigada en las últimas semanas: de la pizzería Elisa Victoria de la calle Pedro Liaño Hidalgo, en Las Golondrinas, se llevaron la madrugada del martes al miércoles "40 o 50 jamones, quesos, cañas de lomo, chorizos y todo tipo de chacinas de muy buena calidad, todo ibérico", como se lamentaba ayer la encargada del local.

Los asaltantes actuaron entre la medianoche y las siete de la mañana, con la pizzería cerrada, reventando la persiana metálica y sin hacer saltar la alarma al acceder por una zona en la que no hay sensores, por lo que los dueños creen que tenían estudiado el local. Arrastraron los jamones dejando una señal de grasa que daba la vuelta a la manzana hasta llegar a donde probablemente tenían aparcado el vehículo en el que mover una carga tan pesada. Nadie en el barrio vio ni oyó nada, y el robo lo descubrió por la mañana un patrullero policial.

Prevenir este tipo de actuaciones es lo que busca el incremento de la presencia policial en la calle. Pero la estadística no entiende de milagros: para tener a más gente en la calle, disuadiendo a los delincuentes antes de que actúen, lo único que se puede hacer es sacarla de los despachos e incluso de las brigadas de investigación que resuelven los delitos ya cometidos. O analizar las horas preferidas para cometer estos asaltos y reforzar la presencia en esos momentos en las zonas más castigadas por los chorizos, explican fuentes policiales.

Esta tendencia a aumentar el número de agentes dedicados a labores de seguridad ciudadana tampoco es nueva: las últimas promociones de policías que se han incorporado a la plantilla de Sevilla, que está en las mejores cifras de los últimos años, se han destinado sobre todo a estas patrullas, dejando para más adelante el refuerzo en los grupos más especializados. Sólo este año se han sumado tres promociones que han añadido 275 nuevos policías -los últimos 120 este mes- y otras dos de 60 y 70 agentes en prácticas.

El resultado no es malo en todas las modalidades delictivas, según apuntas estas fuentes, puesto que otras infracciones han bajado. Por ejemplo los tirones, tan típicos en Sevilla, han descendido un 41% el último año, según el dato de octubre.

Lo que ocurre, insisten en la Policía, es que la delincuencia también se adapta, y se especializa: los ladrones se mueven por sus necesidades de dinero, y si las zonas turísticas en las que solían dar tirones están más vigiladas, se dedican a otro tipo de asuntos. También ocurre que cuando se forma una banda suele dar varios golpes similares, como los atracos a bares que cuatro personas están dando en la Macarena desde hace una semana armados con cuchillos y una machota, a cuyos autores todas las víctimas describen de forma muy similar. También parecen los mismos los autores de atracos a supermercados que reventaron dos establecimientos, en San Pablo y Las Candelarias, la semana pasada. En ambos casos se trataba de dos personas que dispararon armas de fuego reales y huyeron a bordo de un ciclomotor.

Cuando se detiene a una de estas activas bandas, la delincuencia baja automáticamente, explican fuentes policiales. Y la de arrestos no va mal en Sevilla: este año se han realizado un 15% más de detenciones, lo que deja claro que, trabajar, se está trabajando.

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