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El Sevilla Atlético busca paliar su fragilidad defensiva para crecer

El once de la Carretera de Utrera firma el segundo peor promedio defensivo como local de los 79 equipos de Segunda División B.

el 26 abr 2014 / 23:21 h.

GUADA004 El Sevilla Atlético debe curar su fragilidad defensiva. Foto: Pepo Herrera. El Sevilla Atlético de Ramón Tejada afronta el tramo decisivo de la temporada con el único propósito de esquivar el dramático descenso a Tercera División, una categoría en la que no milita desde la campaña 2000-01, en la que se proclamó campeón del grupo X a las órdenes del arahalense Manolo Jiménez. Desde entonces, el cuadro de la Carretera de Utrera ha alternado luces y sombras entre Segunda, un torneo que abandonó de forma ignominiosa, y Segunda B, en la que, excepto el curso precedente, siempre certificó su continuidad de manera decorosa. Los de la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros necesitan firmar pleno como locales para huir del infierno, un reto que requiere de una metamorfosis en el plano defensivo. El primer capítulo de la obra de intriga será ante el Algeciras, implicado en el peligro. Los blanquirrojos necesitan curar su debilidad defensiva para contemplar un futuro esperanzador. De los 79 conjuntos que compiten en los cuatro grupos de Segunda División B, el plantel del Pizjuán sella el segundo peor promedio defensivo ejerciendo de local. Los pupilos de Ramón Tejada, que se distinguen por un fútbol atractivo y ambicioso, han encajado 26 goles en 17 encuentros, registro que propicia un promedio de 1,53 tantos por comparecencia pública. Sólo es peor el descendido Écija Balompié de David Sánchez, que firma un demoledor balance de 2,11 dianas en contra. Su fragilidad defensiva ha condicionado su trayectoria ante su público, que ha celebrado la consecución de 24 puntos de 51 posibles. En datos estadísticos es la quinta peor carta de presentación del grupo, un torneo en el que son aún menos efectivos Sanluqueño (23), Almería B (22), Córdoba B (22) y Écija Balompié (16). De los cuatro que facturan peores guarismos, el Écija ya está matemáticamente descendido y el Sanluqueño busca un auténtico milagro. Otro dato curioso es que sólo cuatro visitantes de los 17 que ya han acudido a la Carretera de Utrera se han marchado sin festejar un gol, Atlético Sanluqueño, CP Cacereño, Écija Balompié y Arroyo CP. Los peores locales en el plano defensivo de cada uno de los otros tres bombos mejoran los registros del filial sevillista. En el I, el peor local es el Tropezón, que ha encajado 24 tantos en 16 fechas -1,5 de media-, una cifra similar a la que firma el Laudio vasco, que ha recogido el cuero de sus mallas en 25 ocasiones durante sus 17 comparecencias ante su público -1,47-. En el III, el balance más discreto es el del Ontinyent, con 24 goles en 17 partidos -1,41-. Curiosamente, el Tropezón cántabro es el único que no habita en plazas de descenso, una sombra siniestra de la que quiere escapar un Sevilla Atlético que mañana pretende iniciar la escalada hacia una nueva redención.

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