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"En tierra hostil", gran triunfadora de los Oscar, con seis estatuillas

Penélope Cruz se fue de vacío, al igual que el equipo del corto animado "La dama y la muerte" que vio como se le escapaba el galardón.

el 08 mar 2010 / 06:09 h.

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En tierra hostil se llevó seis de los nueve Óscares a los que aspiraba y dio la campanada en la 82 edición de los premios de la Academia de Hollywood, una ceremonia en la que eclipsó a Avatar, su gran rival.

David venció a Goliat. Kathryn Bigelow se salió con la suya ante su ex marido, James Cameron, y el cine independiente le volvió a ganar la batalla a lo comercial -aunque, eso sí, nadie le puede quitar a Avatar la vitola de ser, hoy día, la película más taquillera de la historia del cine, amén de la más cara-.

En tierra hostil se llevó las estatuillas a Mejor Película, Dirección (Kathryn Bigelow, un hito al ser la primera mujer en conquistarla), Edición, Guión Original, Edición de Sonido y Mezcla de Sonido, mientras que Avatar, que aspiraba a nueve premios, triunfó en las categorías de Dirección Artística, Efectos Visuales y Fotografía.

"Éste es un momento único en mi vida", dijo Bigelow, de 58 años, a pie de escenario. Mark Boal, guionista del filme, dedicó el triunfo a las tropas estadounidenses desplegadas por todo el mundo: "Quiero dar las gracias y dedicar esto a nuestras tropas, a las 115.000 personas que siguen en Irak, a los 120.000 de Afganistán y a los más de 30.000 heridos y 4.000 que no lograron volver a sus hogares".

También fue especial la noche para el veterano Jeff Bridges, quien se hizo con su primer Óscar tras cinco candidaturas, en este caso al Mejor Actor por Corazón rebelde.

Sandra Bullock, que horas antes había recibido el premio Razzie a la peor actriz del año por All about Steve, vivió un momento inolvidable también con su primer Óscar por el filme The blind side, a la Mejor Actriz, dedicado a su madre.

Los Óscares para los actores secundarios fueron a parar, como estaba previsto, a Christoph Waltz (Malditos bastardos) y Mo'Nique (Precious).

La celebrada producción hispanoargentina El secreto de sus ojos dio la sorpresa al llevarse el Óscar a la Mejor Película Extranjera, categoría en la que la alemana La cinta blanca partía como favorita.

Pedro Almodóvar, que entregó el premio junto a Quentin Tarantino, dio suerte a Juan José Campanella, director del filme. "Gracias a la Academia por no contar el na'vi (de la película Avatar) como lengua extranjera", dijo el realizador bonaerense, quien recordó en su discurso a "los hermanos de Chile", en referencia al terrible terremoto que sufrió el país recientemente y los cientos de muertos que provocó.

El humor de Steve Martin y Alec Baldwin, presentadores de la gala, arrancó risas aunque no convenció a todos, como evidenció el rostro serio de George Clooney en los primeros minutos.

La gala, en la que Penélope Cruz y Javier Bardem se sentaron juntos, se hizo larga y tediosa por momentos debido sobre todo a unos montajes alargados, discursos sin emoción y homenajes sin demasiado interés.

La dama y la muerte, del español Javier Recio, se quedó sin el Óscar al Mejor Cortometraje Animado, premio que fue a parar a Logorama, de Nicolas Schmerkin. La dama y la muerte, producida por los estudios granadinos Kandor Graphics y con Antonio Banderas y su hermano de productores, ganó recientemente el Goya en esa misma categoría y ha sido galardonado por la asociación de escritores y Críticos Cinematográficos de Andalucía (Asecan).

Tampoco tuvo suerte nuestra Penélope Cruz, aunque ella misma se había encargado ya en la previa de autodescartarse. Otra vez será.

"En Tierra Hostil" se llevó seis de los nueve Óscar a los que aspiraba y dio la campanada en la 82 edición de los premios de la Academia de Hollywood, una ceremonia en la que eclipsó a "Avatar", su gran rival.

David venció a Goliat. Kathryn Bigelow se salió con la suya ante su ex marido, James Cameron, y el cine independiente le volvió a ganar la batalla a lo comercial.

"En Tierra Hostil" se llevó las estatuillas a Mejor Película, Dirección (Kathryn Bigelow"), Edición, Guión Original, Edición de Sonido y Mezcla de Sonido, mientras que "Avatar", que aspiraba a nueve premios triunfó en las categorías de Dirección Artística, Efectos Visuales y Fotografía. "Éste es un momento único en mi vida", dijo Bigelow, de 58 años, sobre el escenario.

Mark Boal, guionista del filme, dedicó el triunfo a las tropas estadounidenses desplegadas por todo el mundo. "Quiero dar las gracias y dedicar esto a nuestras tropas, a las 115.000 personas que siguen en Irak, a los 120.000 de Afganistán y a los más de 30.000 heridos y 4.000 que no lograron volver a sus hogares", dijo Boal.

También fue especial la noche para Jeff Bridges, quien se hizo con su primer Óscar, tras cinco candidaturas, en este caso al Mejor Actor por "Corazón Rebelde", y dedicó el galardón a sus padres -su padre era el actor Lloyd Bridges-. "Ellos me transmitieron el amor por esta profesión tan genial. Yo soy una extensión de ellos y este premio les honra tanto a ellos como a mí", manifestó el intérprete.

Sandra Bullock, que horas antes había recibido el premio Razzie a la peor actriz del año, por "All About Steve", vivió un momento inolvidable también con su primer Óscar, por "The Blind Side", a la mejor actriz, dedicado a su madre. "Me dijo que para ser artista había que practicar cada día, y me recordó que no existen razas, religiones, clases sociales, orientaciones sexuales que nos hagan mejores a unos que a otros", proclamó emocionada.

Los Óscar para los actores secundarios fueron a parar, como estaba previsto, a Christoph Waltz ("Malditos Bastardos") y Mo'Nique ("Precious"). "El Óscar y Penélope Cruz, esto es un súper bingo", dijo Waltz al recibir la estatuilla de manos de la actriz española, con una alusión incluida a una de las frases más célebres de su personaje en el filme, el cazador de judíos Hans Landa.

Mo'Nique dedicó el premio a Hattie McDaniel, la primera afroamericana en ganar el Óscar. "Gracias por resistir todo aquello a lo que tuviste que hacer frente para que yo no tuviera que hacerlo", manifestó.

La producción hispano-argentina "El secreto de sus ojos" dio la sorpresa al llevarse el Óscar a la mejor película extranjera, categoría en la que la alemana "La cinta blanca" partía como favorita.

Pedro Almodóvar, que entregó el premio junto a Quentin Tarantino, dio suerte a Juan José Campanella, director del filme. "Gracias a la Academia por no contar el na'vi (de la película 'Avatar') como lengua extranjera", dijo el realizador bonaerense, quien recordó en su discurso a "los hermanos de Chile", en referencia al terrible terremoto que sufrió el país recientemente y los cientos de muertos que provocó.

El humor de Steve Martin y Alec Baldwin, presentadores de la gala, arrancó risas aunque no convenció a todos, como evidenció el rostro serio de George Clooney en los primeros minutos.

La gala, en la que Penélope Cruz y Javier Bardem se sentaron juntos, se hizo larga y tediosa por momentos, debido sobre todo a unos montajes alargados, discursos sin emoción y homenajes sin demasiado interés, que parecieron incluirse para justificar el esmerado diseño de producción.

El homenaje a John Hughes, figura clave del humor estadounidense en las décadas de 1980 y 1990, reunió sobre el escenario a aquellos que le deben buena parte de su fama, como Macaulay Culkin, Matthew Broderick y Molly Ringwald.

Además Lauren Bacall y Roger Corman, ganadores del Óscar honorífico, recibieron una ovación en pie por parte del público reunido en el teatro Kodak, pero la organización no les dio la oportunidad de subir al escenario.

Hacia el final del evento, que duró más de tres horas y media, el interés subió con la presencia de grandes nombres presentando a los nominados en las categorías de interpretación, y se pudo ver a Michelle Pfeiffer, Tim Robbins, Colin Farrell, Forest Whitaker y Vera Farmiga, entre otros.

El último Óscar, el de mejor película, lo entregó un clásico en estas ceremonias: Tom Hanks.

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