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«Este Ayuntamiento ha dado la vuelta a una situación caótica»

Llegó a la Alcaldía en 2011 por sorpresa con el PP y con un gobierno en minoría. No oculta que le habría gustado hacer más actuaciones en este mandato, pero también lo achaca a unas cuentas que le daban poco margen de acción, con 18 millones de euros de deuda.

el 10 feb 2015 / 17:29 h.

Imagen Imagen IMaG_0330Carmona no ha quedado aislado de la tormenta de la crisis. No lo oculta el alcalde, Juan Ávila, que en su discurso, aunque blande que ha cumplido el 90% del programa, lamenta que no haya podido ejecutar proyectos que demandaba la ciudadanía. Arreglo de calles y obras que son claves en el día a día y que, sobre todo en los inicios del mandato, no han podido hacerse por falta de liquidez. Frente a ese lamento, Ávila sí que valora el esfuerzo de su equipo de gobierno para cuadrar las cuentas y cambiar la política de gobierno anteriores. —Pocos meses antes de las elecciones, ¿qué balance hace de su gestión? —Atendiendo a cómo nos encontramos el Ayuntamiento, los datos hablan por sí solos tanto en empleo como en asuntos sociales. Hemos dado la vuelta a la situación caótica que vivía la ciudad y estamos en una situación de esperanza no sólo generar empleo sino para desarrollar grandes inversiones que por las circunstancias no se ha podido llevar a cabo en cuatro años. —¿Y qué se ha hecho para mejorar esta coyuntura? —La gestión del dinero público es fundamental. Desde que entramos se acabó el despilfarro: en protocolo de Alcaldía había 80.000 euros que ahora está a cero, también sea reducido un 50% en gastos telefonía, seguros, gastos corrientes, … Priorizar es una responsabilidad que tiene que ir intrínseca en todo cargo público. Quienes gobernaron la ciudad en estos 10-12 años hicieron lo contrario y ahí está una deuda superior a los 18 millones. Se ha pasado de unas cuentas con ocho millones de euros de pérdidas a un superávit. Eso conllevó sacrificios y no poder llevar a cabo inversiones que uno hubiera preferido. No hay secretos. —¿Cuál es la deuda actual del Ayuntamiento? —Somos de los municipios que más deuda hemos quitado. La media provincial está en una reducción del 2,6% y la media nacional es del 2,7%. El Ayuntamiento ha reducido la deuda en un 15%. Todo eso también hay que sumarle que hemos seguido pagando la deuda del pago a proveedores, de cerca de cinco millones y un préstamo de 2006. A final de 2014 se solventó un préstamo de legislatura que el PSOE cercano a los dos millones de euros. Gracias a ello hemos cumplido con la estabilidad presupuestaria, que el pago a proveedores se sitúe por debajo de los 60 días y que el techo de gasto esté dentro de los parámetros. Eso nos ha posibilitado que reduzcamos en un millón de euros los intereses de los préstamos a largo plazo y refinanciar la deuda del pago a proveedores en casi un 5% a un 0,80%, aunque el Gobierno está valorando ahora dejarlo también a 0 euros. Hemos hecho mucho y bien en el plano económico.  —¿A cuántos días se paga a los proveedores? —Ya hemos bajado de los 50 días, cuando antes los proveedores tardaban una media de dos años y medio. El esfuerzo del plan de pago a proveedores, tan criticados por algunos partidos, ha posibilitado que muchas empresas locales no cerraran. —¿Qué siente que se le ha quedado en el tintero? —Me hubiera gustado actuar en algunas calles cuyo arreglo era necesario. Pero cuando se tiene el dinero justo para pagar la deuda y la nómina, uno tiene que ajustarse. Pese a todo hemos llegado al 90% del programa electoral, que no está nada mal. Se me queda en tintero no haber llevado el centro comercial, que era un proyecto estrella, aunque la responsabilidad es de la Junta, que tiene paralizado el PGOU. —¿Cree que a veces la tramitación se vuelve muy lenta? —No es sólo eso. La deuda de la Junta con Carmona es de 1,37 millones, pero además aún tenemos que pagar una ambulancia DCCU, nos tiene parado el PGOU, tiene mermado la EDAR para las aguas residuales. E incluso las comunicaciones. Cuando Javier Arenas se presentó a las elecciones, uno de sus compromisos era el tren de cercanías. Sin embargo, no sólo no se ha proyectado, sino que el desdoble de la A-392 que iba hasta Carmona se ha quedado en El Viso del Alcor, dejando fuera a una ciudad, y que me perdonen el resto, que es cabecera de comarca y la puerta para el turismo. —¿Definiría el parque logístico como su gran proyecto? —El parque se diseñó como logístico y el tiempo ha dado la razón de que ha sido un fracaso. A nadie se le ocurrió hacer una modificación del plan para albergar otro tipo de industria. Este equipo de gobierno lo vio claro y aprobó diez modificaciones que permitirá la llegada de empresas  más diversas. Los gobiernos de izquierdas han sido contrarios a los proyectos empresariales, que lo asociaban a especulación. Pero hay ejemplos de cómo han crecido ciudades como Alcalá de Guadaíra, La Rinconada e incluso Mairena del Alcor o El Viso, que han tenido un crecimiento poblacional, mientras Carmona tiene la misma población que hace 50 años. En el sector industrial nos habíamos quedado parados, pero aún estamos a tiempo. No podemos volver atrás después de iniciar el camino de recuperación económica y la apertura a empresas. —Sobre proyectos, ¿cuándo se inaugura el tanatorio? —El tanatorio estará terminado entre finales de marzo y principios de abril. Pero mi preocupación no es cortar una cinta y ponerse una medalla. La clave es que es una demanda ciudadana de hace 20 años y una oportunidad para denunciar el trato a muchos empresarios que quisieron poner este servicio  y que sufrieron muchas trabas y que por suerte tendrán un servicio a la ciudadanía. Ha sido indigno y vergonzoso que otros políticos hayan consentido que la pérdida de un familiar suponga además un desplazamiento innecesario fuera de la ciudad. —¿Qué falta por hacer en materia deportiva? —Una de mis penas es no haber podido mejorar las infraestructuras deportivas. Carmona está pidiendo a gritos un nuevo pabellón, porque tenemos una demanda enorme de práctica de disciplinas. Las subvenciones no había criterios sino que se daban a dedo. Ahora se sacan los proyectos a concurrencia pública y los criterios se fijan por los equipos federados. También queremos saber por qué no se recuperaron unas instalaciones como las de los Salesianos. —¿A qué se debe el aumento de turistas en el año 2014? —Aunque se trabajó bien en los últimos años, sí es verdad que hacía falta un empuje en las pernoctaciones. Tenemos un turismo de paso y lógicamente lo que aspiramos es que los que nos visiten se queden a dormir. Hemos apostado por rutas como Caminos de Pasión, que está vinculado a la Semana Santa; y también hemos posibilitado la apertura de iglesia y templos los fines de semana. El turismo también va relacionado con actividades empresariales, congresos internacionales que ven en Carmona un destino. A todo ello, no podemos olvidar que tener un parador, que es una garantía de éxito. —¿Cómo va esa apuesta por el turismo de congresos? —Casi hemos triplicado la celebración de congresos. Y va a aumentar con el Teatro Cerezo, cuando recupere su gallinero. Uno de los hándicaps era no tener un auditorio de 500-600 personas. Y el teatro lo posibilitará. Ahora mismo, a nivel mundial se está hablando que los congresos en pequeñas ciudades permite una conexión mejor entre los conferenciantes y los asistentes. No es lo mismo una ciudad que permite la dispersión... relación de intimidad. Están valorando mucho estas pequeñas o medianas ciudades. Una forma de disfrutar y hacer un tipo.

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