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Francisco Toscano Gil: 'Un consorcio integral es la mejor opción para el área metropolitana'

Este doctor en Derecho Público lleva cinco años estudiando las áreas metropolitanas, como objeto de su tesis doctoral y reflejado ahora en su nuevo libro El fenómeno metropolitano y sus soluciones jurídicas.

el 24 jul 2010 / 18:00 h.

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-¿En su estudio sobre el fenómeno metropolitano cuestiona las soluciones que ofrece la legislación española?
-En 1985 nace la Ley de Régimen Local que establece una solución para los problemas propios del área metropolitana. Problema real, físico, social, que necesita una solución jurídica de planificación y coordinación. En esa ley se articula la solución de crear la entidad del área metropolitana. Es la comunidad autónoma, mediante ley, la que debe crear esa entidad en la que forzosamente se agrupa a los municipios de esa área metropolitana. Pero en la práctica se han visto sus carencias, al incluir sólo a los municipios.


-¿Dónde nace este tipo de entidad aglutinadora?
-Es una adaptación a la legislación española de otros modelos que había en los años 50 y 60, y se copia el modelo de entidad del área metropolitana que había en Barcelona en los años 70. Qué pasa, que esa solución que recoge la ley no se aplica en Madrid, Andalucía o Bilbao. Hubo figuras parecidas que con esta ley se disuelven. Y, analizados los casos de Barcelona y Valencia, ves que, aunque sí se crearon, posteriormente se suavizó la fórmula, se diluyó, se le dio menos entidad.

-¿Por qué cree que no ha triunfado esta figura?
-Esto está pensado en la ley de régimen local como un ente potente que aglutina a un espacio, que coordina y planifica urbanismo, ordenación del territorio, transportes, agua, medio ambiente. Eso existía en Barcelona y se crea en Valencia, pero este ente tan potente entra en conflicto con el gobierno autonómico. Es un contrapoder local frente al gobierno autonómico. ¿Qué ocurre? Que tanto en Barcelona como en Valencia en un momento dado chocan. En Barcelona además, entre distintos partidos políticos y, por razones de "interés general", la generalitat disuelve el área metropolitana y la divide en dos entidades sectoriales, una de residuos y agua y otra de transportes, y el resto de las funciones se las quita.

-Pero en Sevilla parece que el problema más que con la Junta de Andalucía se da entre los propios ayuntamientos que conforman el área metropolitana.
-Son siempre conflictos de poder. Llevan aquí muchos años discutiendo el tema, planteando propuestas y no sólo es que la Junta de Andalucía no lo haya creado mediante ley, sino que los propios municipios no han sido capaces de ponerse de acuerdo, porque la propia Sevilla, si entra ahí, pierde peso, y el resto de municipios, meterse ahí con Sevilla... en qué términos y en qué condiciones. Jamás han logrado ponerse de acuerdo, aunque es una fórmula que debe imponerse desde la comunidad autónoma. Dentro de los procesos previos es lógico que no va a crear esa ley, si no hay un consenso político.

-¿Qué le parecía el modelo de autoridad única que defendía José Antonio Viera y que hoy parece aparcado?
-No llegó a concretar esa propuesta, pero si tenía algo en mente, supongo que era más el modelo inicial de Barcelona. Sin embargo ahora, lo que habló Juan Espadas parece otra cosa.

-Habló de una agencia para conseguir inversiones para la Gran Sevilla y, por otra parte, dar más competencias al Consorcio de la Vivienda.
-Sí, aunque son dos cosas distintas. Junto a los problemas de municipios que conviven en un mismo espacio, con servicios y necesidades comunes, está también la proyección exterior, que competiría con otras ciudades españolas y de Europa, y cuando se habla de agencia, como una sociedad que se mueva en el plano económico, puede también estar pensando en una entidad como la que tiene la Junta de Andalucía o algunos ayuntamientos, pero no es asociativa.

-¿El consorcio sí?
-El consorcio sí es una entidad asociativa, que permite la integración de los municipios, la Diputación de Sevilla y la Junta de Andalucía. Se concentran ahí todos los que tienen intereses metropolitanos, es lo bueno de la fórmula del consorcio.

-¿Ahí apuntan las soluciones de la Gran Sevilla, en dar más competencias, por ejemplo al Consorcio de Vivienda y unir agua, residuos, transportes...?
-Claro, porque la figura de área metropolitana sólo integra a los municipios mientras que la del consorcio, como los de transportes y vivienda, también están los otros dos entes que tiene que ver con el espacio. Y además todos se sientan de manera voluntaria, no tienen porqué estar todos, es asociativo. Es la fórmula más flexible.

-¿Y es la ideal para el área metropolitana de Sevilla?
-Sí, de hecho en la segunda parte de mi tesis doctoral analizo los consorcios de transportes y de vivienda, que son iguales, y planteaba dar un paso más. Frente al modelo de consorcio sectorial, plantearse un modelo de gestión más integrada. Un consorcio integral, el Consorcio del Área Metropolitana de Sevilla, que uniera vivienda, transportes, residuos, agua. Eso proporcionaría una plataforma común y una visión de problemas interconectados que con esa gestión integral gana.

-La crisis puede retrasar la reorganización del territorio?
-No. Económicamente el consorcio requiere de poco gasto porque aprovecha las estructuras de las administraciones existentes.

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