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Hablando del paro

En los últimos días las pésimas noticias sobre el desempleo se han traducido, no podía ser de otra manera, en una avalancha de noticias, comentarios y columnas. Me ha sorprendido, ante la gravedad de la situación, la forma...

el 15 sep 2009 / 20:55 h.

En los últimos días las pésimas noticias sobre el desempleo se han traducido, no podía ser de otra manera, en una avalancha de noticias, comentarios y columnas. Me ha sorprendido, ante la gravedad de la situación, la forma en que muchos han comentado estos datos, con una superficialidad y sectarismo impropios de las difíciles circunstancias que vivimos. Para algunos esto pone de manifiesto el fracaso del Gobierno, que es de un partido que no es el suyo, y se regodean con ello. Abundan los "Ya lo decía yo", tarea en la que los columnistas no somos mejores que los denostados economistas, no las vemos venir mejor que ellos. No falta el gracejo, poniendo énfasis en que estamos en la cola, que sólo hay un país poco conocido que nos gana y cosas así. Hay quien hasta a esto le encuentra la gracia. Se usa el embudo, que concentra las culpas de todo -hasta del tiempo- en un único punto, gobierno u oposición según se mire, ignorando todos los demás factores. Como con casi todas las cosas que pasan, para unos es una prueba de que tenían razón -siempre la tienen-, mientras que otros encuentran la forma de darle la vuelta para no dejar de tenerla. Me parece una irresponsabilidad, y una falta de sensibilidad. El paro es un problema de todos, una tragedia nacional y de cada familia que lo sufre, una pérdida para toda la colectividad. Esta es la noticia del día, sin duda, y debe hacernos pensar y reflexionar; no es un dato más para arrojárselo a la cara al gobierno ni una realidad a ocultar o justificar de mil maneras para que éste no quede mal. El filtro de nuestra militancia o simpatías acaba por aplicarse a todo, desvirtuando lo que debería ser un toque de atención para el país en su conjunto. Aquí no parece preocuparnos que el problema sea de todos, sino a quién podemos cargarle el muerto, si sirve para apoyar nuestra visión del mundo o para desgastar la contraria. Este es un país en el que hasta cosas como ésta son buenas noticias para algunos. Mal estamos, cuando todos sabemos que un problema como éste requiere del esfuerzo de todos para poder ser superado. Y de la inteligencia de todos. Y de la sensibilidad de cada uno. De todos.

Catedrático de Derecho del Trabajo

miguelrpr@ono.com

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