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Economía

"Habría que dar facilidad al capital privado para invertir en audiovisual"

José María Borrell pilota la productora Góndola Films , que cuenta entre sus clientes con el Banco Mundial y galerías de arte de Londres o Nueva York.

el 17 dic 2011 / 19:06 h.

José María Borrell tiene una amplia trayectoria en el sector audiovisual y es miembro de la Academia de Cine.

José María Borrell (Barcelona, 1966) cuenta con una larga trayectoria en el mundo audiovisual. Dos nominaciones a los Goya así lo demuestran. Hace diez años decidió montar su propia productora, Góndola Films, en la que trabaja con su mujer, Sara Fijo, y dos socios. Galerías de arte de Nueva York y Londres y el Banco Mundial son algunos de sus clientes más destacados.


-¿Qué es Góndola Films?

-Es una productora pequeña, el enfoque es distinto. Somos cuatro socios, pero sobre todo lo llevamos mi mujer y yo. Ella se dedica más a la parte de producción y yo a la artística. Como venimos del mundo del cine, cuando te pasas al vídeo se optimizan mucho los recursos porque tenemos a las espaldas mucho oficio, ya que llevamos 25 años trabajando en el sector.


-¿Cómo ha evolucionado el sector?
-Antes de la crisis económica estaba cambiando mucho. El audiovisual está en crisis siempre, pero eso no es del todo negativo porque te permite echarle imaginación y ver por dónde se mueve el sector. Eso te hace entender que se trata de un oficio abierto y hay que abrirse al exterior e investigar los nuevos canales como internet. Además, para ello no se necesitan grandes estructuras. Hay que entender que el producto que hagas tiene que interesar aquí y en cualquier otro lugar. Se pueden hacer cosas también locales o bien abrirte a otros mercados, pero siempre manejando bien la estructura que tienes. Nosotros somos cuatro pero cuando abordamos una producción podemos llegar a los 80. El secreto es ser flexible y saber adaptarse. Montar una superestructura te ata.


-¿Cómo está Andalucía?
-En Andalucía hemos colaborado poco, aunque hay gente muy buena. La lástima es que hay mucho talento pero se canaliza de manera muy local. Oficio es lo que más falta en la región. Fuera no hay tanto talento y arte como aquí, pero muchas veces cojean las producciones porque no se sale fuera. Aunque hay productoras que lo están haciendo muy bien, como Maestranza.


-¿Y en general como está el audiovisual en España?
-Es un sector que lo está pasando mal. Soy académico y me llega mucha información sobre cuántas películas se están haciendo y cómo. Para mí, el cine español ha crecido mucho en los últimos años y se están haciendo las cosas bien, aunque existen fallos en la producción. Habría que dar facilidades para que el capital privado invirtiera más en audiovisual.


-¿Por la dependencia de las subvenciones?

-En el caso de Góndola Films no estamos en esa dinámica de pedir ayudas, aunque aquí se depende mucho de ellas. Si detrás de una producción está Canal Sur y la Junta se ve como algo positivo. Nosotros funcionamos solos. Trabajamos sobre todo haciendo documentales, muchos de ellos para galerías de arte de Nueva York y Londres, y para la financiación nos apoyamos en sponsor. Tienes la contrapartida de que tus producciones se pueden emitir en distintas televisiones. Luego puede haber ayudas, pero no nos basamos en ellas. Eso te hace funcionar de otra manera.


-¿Cómo exactamente?
-Por ejemplo, hemos trabajado para el Banco Mundial y, aunque somos pequeños, somos capaces de montar rodajes en países como Kenia, Uganda, Egipto o Chile y eso hace que el cliente fidelice contigo, porque no le creas problemas. Hacemos desde el guion hasta la posproducción. Buena formación y control del presupuesto y los contenidos es nuestra garantía, además de que ponemos todo el empeño en que se sepa qué ocurre desde dentro. También hemos trabajado con el Gobierno de República Dominicana para promocionar su café en el exterior con la misma filosofía y eso nos ha aportado otros clientes, como un empresario de café de Barcelona.


-¿Hacen las producciones por encargo o por iniciativa propia?
-Hay veces que proponemos nosotros y otras que nos encargan. Con el Banco Mundial hemos realizado uno muy importante sobre el cambio climático grabado en tres continentes sobre el impacto que este fenómeno tiene sobre el agricultor. A partir de ahí, ha surgido una propuesta nuestra para desarrollar uno sobre soluciones para el agua. Cuando vas a esos países ves el complejo funcionamiento de las cosas, como en Haití, donde hay medicinas caducándose. Es vital ofrecer todo el proceso y tenerlo muy controlado, porque si no, el presupuesto se te escapa. Ese saber hacer es lo que aportamos.


-¿De dónde ha sacado ese bagaje del que habla?

-Hemos trabajado con Spielberg en La lista de Schindler y desde películas de Chiquito de la Calzada hasta otras en las que participaba John Malkovich. A mí, haber estado en rodajes con las orejas bien abiertas, me ha venido muy bien. Antes de que arrancara la empresa hice El árbol del penitente, con Elena Anaya y Alfredo Landa y fue muy bien. Después de eso nos metimos en Góndola Films. La empresa se fundó hace ya diez años.


-¿Se plantea algún largo?

-Estamos coproduciendo uno con americanos que quieren trabajar en España. Poco a poco, vas aportando soluciones, opinas sobre producción y te metes en el guion, y a ellos eso también les ayuda. Se hará el año que viene y ahora estamos acabando de hacer el casting y las localizaciones.


-¿Qué líneas de negocio tiene su productora?
-En primer lugar, está la ficción, aunque lo cogemos con pinzas. No vivimos en estos momentos de ello. Por otro lado, están los documentales, que es lo que realmente sustenta el negocio. Hacemos, además de documentales para el Banco Mundial, vídeos corporativos para grandes empresas. Uno de los últimos que hemos hecho y que ha tenido un gran éxito ha sido sobre el aprendizaje de un deporte como el trial. Se han vendido 1.000 DVD en dos meses y estamos pensando en lanzarlo en inglés porque hemos tenido demanda desde Australia y Gran Bretaña, internet es muy potente. Se trata de un producto nuevo y muy específico, que además sale muy mimado y controlado, porque ésa es nuestra filosofía. Además, hemos hecho documentales de arte -uno de ellos con Lorenzo Quinn- y con el deportista Albert Llovera, donde participaba Javier Bardem. No hacemos muchos trabajos, pero todos están muy controlados. No nos basamos en grandes efectos, sino que nos dedicamos a clarificar el concepto en sí. En el caso del arte, el que compra una escultura, por ejemplo, quiere saber qué hay detrás. Las galerías están empeñadas en eso. Es curioso lo bien que funciona el arte en tiempos de crisis.

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