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"Hay gente que sin carril bici no hubiera patinado nunca porque era peligroso"

Entrevista. Antonio Vázquez (Sevilla, 1974) cumple con los requisitos para ser denominado empresario hecho a sí mismo. Con tan solo 19 años se lanzó a la aventura de montar una tienda especializada en patines en línea, su gran pasión, cuyo nicho de mercado no estaba cubierto. A pesar de las dificultades que ha traído consigo la crisis ha abierto nuevas líneas de negocio, como un tour en bici para conocer Sevilla.

el 13 jul 2013 / 23:17 h.

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antonio vazquez –Los patines se han puesto de moda en los últimos tiempos en Sevilla, aunque Mak in Line lleva 18 años abierto. ¿Cómo ha sido la evolución? –Ahora hay más demanda que nunca. Sevilla es la cuarta mejor ciudad del mundo para desplazarse en patines y eso tiene que ver con los 100 kilómetros de vía verde [carril bici] que se han puesto en uso. Hay personas para las que sería impensable antes desplazarse de este modo, porque es más peligroso patinar al lado de los coches. Ahora mucha gente se anima, también en familia, tanto por ocio como por deporte, y también los hay que los usan como transporte para ir a trabajar. –¿Cómo se le ocurrió montar este negocio cuando aún no era una actividad en auge? –Arrancó en 1995. Yo llevaba ya un año patinando con patines en línea, aunque por aquel entonces lo habitual eran los patines tradicionales. Con 18 años, ya iba por Europa para acudir a competiciones patrocinadas por algunas marcas como Red Bull y fue entonces cuando pensé en montar el negocio. La idea era introducir el patín en línea por toda Andalucía. De hecho, en los primeros años teníamos clientes procedentes de provincias como Huelva, Cádiz o Málaga. Todo esto iba de la mano del Club de Patinadores de Sevilla, que se fundó en 1991. Siempre he estado muy ligado al club, organizando actividades y campeonatos, como de hockey, rampa, slalom, saltos o velocidad. –¿Cómo fueron esos inicios? –Al principio tuve que pedir un préstamo y los primeros cinco años los recuerdo con mucha fatiga, pero poco a poco se fue asentando el negocio. Soy patinador y sigo en activo y muchos amigos fueron los primeros en acudir a mi tienda. Al tiempo pude invertir en el almacén e ir creciendo.  –Con esto de la expansión del patinaje en Sevilla ¿han surgido muchos competidores? –Cuando monté la tienda había otra especializada que ya llevaba diez años funcionando, aunque se centraba en el patín tradicional. Por eso quise especializarme en el de línea. Durante ocho años convivimos los dos establecimientos y luego abrió otro, aunque se traspasó y ahora se dedica a los monopatines. Al poco hizo su apertura una tienda en Carretera Carmona y otra en Los Remedios. Ahora, por tanto, somos tres. Las otras han nacido aprovechando la situación. Nosotros hemos vivido toda la evolución del sector, lo que fue difícil en su momento.  –¿Esta nueva moda equilibra la situación de crisis? –Es muy complicado desde hace tiempo. He tenido problemas con amigos porque, en general, el ambiente está enrarecido, no solo en este mundo sino en todos lados. Hay mucho oportunista, muchas personas dispuestas a darte la patada y quitarte del sitio para ponerse él sin contemplaciones. Respecto a la crisis, no paro de inventar y de trabajar mucho en redes sociales y en internet para que la tienda esté bien posicionada, porque eso publicitariamente hablando es importante. También son 18 años prestando un buen servicio tanto a nuestros clientes directos como a los que quieren reparar sus patines comprados en otros establecimientos. –La tienda además genera otras actividades... –De hecho, llevamos 20 años organizando rutas gratuitas de patines, a las que puede apuntarse cualquiera que tenga cierto nivel. Se juntan hasta 200 personas en temporada alta, que son primavera y otoño. Se celebran los martes y jueves y arrancan a las 21.00 horas de Plaza Nueva. Además, desde 1995 tenemos el grupo United family, donde animo a los chavales a acudir a competiciones. El pasado año hicimos un tour por toda Europa de 8.000 kilómetros en 20 días. Hemos patinado en los sitios más importantes de Europa. Lo hemos grabado y queremos hacer un documental con las imágenes. –Hacen actividades con bicis. ¿Qué es el Sevilla Bike Tour? –Es una empresa que se ubica dentro de Mak in Line y que puse en marcha hace cuatro años. Fue una de las primeras de este perfil en la ciudad. Se alquilan bicis y se hace un tour diario. Los que más se apuntan a esta manera de hacer turismo son holandeses, americanos, canadienses, australianos y belgas, es impresionante la mentalidad que tienen. En tres horas se hacen una idea de lo más importante de la ciudad porque recorren los lugares más emblemáticos, además de algunos más escondidos y que son difíciles de encontrar para el turista. –¿Los sevillanos han cambiado ya hacia una mentalidad más europea? –Se ha notado mucho la evolución en los últimos años. Al principio era un descontrol pero ya todos están más adaptados a las nuevas formas de transporte. Cada vez hay más usuarios en bici, y eso significa un coche menos. Es ecológico, económico y más rápido. Y no solo en la bici. En los patines también se nota. Cada vez hay más personas que los usan para ir al trabajo. –¿Qué dificultades y ventajas se ha encontrado en estos años como empresario? –Dificultades muchas, porque como empecé con 19 años tuve que pedir un préstamo. Mucha gente me dice que qué suerte tengo de ser mi propio jefe, pero eso es entre comillas, porque cuando hay un problema te lo llevas a la cama. Aunque hay que estar siempre encima y requiere de mucho sacrificio, para mí personalmente ha sido algo muy bonito, porque me siento satisfecho de haber sacado adelante un proyecto creativo propio. Eso compensa todos los malos momentos.

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