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IU prevé zanjar en julio la elección de Maíllo como candidato único a la Junta

El líder de la coalición quiere contar con un apoyo interno mayoritario para reforzar su candidatura, igual que el que obtuvo en la asamblea que le eligió coordinador.

el 17 may 2014 / 23:00 h.

IU, socio del Gobierno andaluz, es el único partido que aún no ha designado a su candidato a las próximas autonómicas, previstas para 2016. La coalición tenía pensado dejar pasar las europeas del 25 de mayo, y anunciarlo en septiembre u octubre para hacerlo coincidir con el reinicio del curso político, y que así el candidato aprovechase el tirón mediático. La estrategia ahora ha cambiado: IU resolverá definitivamente la designación del candidato a las autonómicas antes del verano, previsiblemente en la primera quincena de julio, según fuentes de la dirección. Para que eso ocurra, a la asamblea general sólo puede llegar un candidato único que recabe el apoyo mayoritario de los 83 miembros del Consejo Andaluz, máximo órgano entre asambleas. Una lista alterna con un 33% de apoyos en el Consejo obligaría a convocar primarias, en cuyo caso el proceso de designación se alargaría hasta después del verano, solapándose con la elección de candidatos a las municipales (justo después de las europeas, la coalición tiene previsto presentar a los cabeza de lista a las alcaldías de las ocho capitales y a las ciudades de más de 50.000 habitantes). La dirección quiere evitar esa opción y confía en que el coordinador regional, Antonio Maíllo, sea elegido con un apoyo unánime para rivalizar la presidencia de la Junta a Susana Díaz. El coordinador regional de IU, Antonio Maíllo, en un mitin de partido en Medina Sidonia. / Foto: Efe El coordinador regional de IU, Antonio Maíllo, en un mitin de partido en Medina Sidonia. / Foto: Efe El próximo 30 de mayo, IU ha convocado el Consejo Andaluz que abrirá el procedimiento de designación, requiriendo a las asambleas de base que eleven propuestas de candidaturas. Maíllo quiere ser el candidato y cuenta con el respaldo decisivo del PCA de José Manuel Mariscal, el sector de más peso en la organización, pero en su entorno aseguran que el sí definitivo lo dará cuando esté seguro de que hay unanimidad interna respecto a quién es el perfil idóneo, igual que hizo en la asamblea general en la que fue designado coordinador regional con el 83,8% por ciento de los votos, la mayoría más alta en los 27 años de historia de IU. Entonces hizo de su falta de ambición por liderar la coalición su mayor fortaleza política, y logró cerrar un congreso con una formación más unida que nunca (habida cuenta que la historia de IU está plagada de purgas, riñas y luchas fratricidas). «El Consejo Andaluz está muy unido en torno a Maíllo. Se le consultará a todas las asambleas de base (376 constituidas) por su candidato, y queremos una participación masiva, porque no es lo mismo legitimar a alguien con un 80% de participación que con un 20%», explican desde la coalición. Críticos. La única rama de IU que podría contestar la designación de Maíllo con una candidatura alternativa sería la CUT-BAI de Juan Manuel Sánchez Gordillo, como ya hizo en la asamblea regional. El entorno de Maíllo no reconoce «un sector crítico de peso» y no teme una candidatura de la CUT. «Al contrario, reforzaría el perfil de Maíllo en capitales y grandes ciudades, donde debe ganar más popularidad» (roza el 30%), dice un dirigente. Ahora hay figuras emergentes en la CUT que podrían postularse, como el joven Álvaro García Mancheño, candidato por la provincia de Sevilla. El equipo de Maíllo cree que la CUT podría lanzar un nombre para obligarle a negociar otros puestos clave en las listas a las autonómicas, como hicieron en la asamblea regional. Maíllo integró a los 16 miembros de la lista crítica dentro del Consejo Andaluz. Claves. Hay dos claves que explican por qué IU ha decidido acelerar el proceso de designación: primero, para alejarlas de las municipales, previstas para mayo de 2015, para que la coalición tenga tiempo suficiente de volcarse en unos comicios que serán determinantes para consolidar la marca IU como fuerza de Gobierno. El equipo de Maíllo se va a volcar en las capitales, y cree tener opciones de entrar en el Ayuntamiento de Sevilla, Córdoba y Jaén. También analizan un listado de municipios con gobiernos del PP donde habría posibilidades de crear una coalición PSOE-IU. En esos casos se activaría una estrategia de no agresión entre los socios de cara a la campaña electoral. La otra clave es la crisis de Gobierno que se desencadenó a raíz de los realojos de la Corrala Utopía, que a punto estuvo de dinamitar el pacto PSOE-IU. Ambos partidos hacen ahora una lectura amable de cómo se solventó ese conflicto, seguros de que sus líderes (Díaz y Maíllo) salieron reforzados internamente y de cara a los ciudadanos. También sostienen ambos que el fantasma de las elecciones anticipadas –omnipresente desde que Griñán dimitió hace ocho meses– ha desaparecido, y que Díaz agotará la legislatura. Sin embargo, IU admite que hay un antes y un después en las relaciones con el PSOE a raíz de la crisis de la Corrala, no se fía, y quiere dejar zanjado el asunto del candidato por si vuelve a dispararse el calendario electoral. «De una crisis menor se hizo algo desproporcionado que llevó a hablar incluso de elecciones anticipadas, y al final no hubo nada. Pero de una segunda vez no salimos como de ésta», advierte un miembro de la ejecutiva.

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