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La Copa trae estos lodos al Betis

Jorge Molina responde a las duras palabras de Mel tras la derrota en Córdoba: "Si es lo que piensa, que se lo diga al jugador a la cara".

el 14 dic 2011 / 14:28 h.

Pepe Mel, con Jorge Molina detrás en un entrenamiento.
La semana se presumía pacífica en Heliópolis tras la victoria sobre el Valencia, pero está demostrado que Betis y relax son conceptos incompatibles. Apareció la Copa del Rey y con ella llegó un nuevo disgusto, una derrota por la mínima con otro gol en el último minuto y, sobre todo, una actuación mala tirando a pésima de buena parte de los titulares, suplentes a su vez en la Liga y fichajes de este verano la gran mayoría. Era su oportunidad para reivindicarse pero ninguno o casi ninguno lo hizo, así que tocó enfado del míster y el disgusto se tradujo en una crítica sorprendente, por dura y por la ruptura que supone con la línea de armonía e identificación mutua de la que tanto presumen en el Betis desde hace meses. La prueba es que uno de esos futbolistas, Jorge Molina, respondió ayer al técnico, así que donde debía reinar la concordia irrumpe de nuevo el malestar.

El entrenador del Betis, entre otras cosas, denunció la "actitud" de "algunos jugadores" y añadió: "Me da bronca que jugadores que han podido dar un puñetazo en la mesa y ponérmelo difícil no lo han hecho. Estoy triste porque no me lo han puesto complicado para hacer las convocatorias. El primer tiempo no está a la altura de un equipo que quiere competir. Si te quieres hacer con un puesto, tienes que demostrar que eres mejor que el que sale".

Estas palabras no han sentado nada bien entre los hombres que formaron parte del once titular el martes. Algunos, para ser sinceros, no las conocían, pero una vez que trascendieron no dejaron a casi nadie indiferente. El exponente más claro fue Jorge Molina. "Es una interpretación del míster. Si es lo que piensa, lo que tiene que hacer es decírselo al jugador a la cara. Debe decírselo al que crea que no ha tenido actitud en el partido. Cada uno que haga autocrítica porque todo el mundo sabe lo que puede dar", espetó el alcoyano, al que se vio dolido cuando se le mencionó que la cita copera, de acuerdo con lo dicho por Mel, había agrandado la diferencia entre titulares y suplentes: "En eso nos confundimos. Aquí hay una plantilla de 27 jugadores, no once titulares y el resto, porque así mal vamos. No fue un buen partido y es cierto que jugamos los que menos minutos estamos teniendo, pero no hay que hacer dos grupos porque no es bueno".

El debate está servido. ¿Ha hecho bien Mel en lanzar tan severa crítica a sus jugadores en público? ¿Cómo lo encajarán unos hombres a los que el técnico puede necesitar antes o después en la Liga? Preguntas hay muchas y las respuestas llegarán con el tiempo, pero sin olvidar que el responsable de que esos futbolistas jugasen el martes fue el entrenador, también copartícipe de la inmensa mayoría de esos fichajes. Lo que más extraña, sin embargo, es el tono del míster después de toda una temporada exaltando la unión entre el vestuario y el cuerpo técnico. Hubo serenidad mientras duró la horrible racha liguera y todo se desata con una derrota por la mínima en un cruce de Copa que aún no está perdido. Las cosas del Betis. Para evitar más deslices, el entrenamiento de hoy será a puerta cerrada y además no hablará ningún jugador.

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