viernes, 19 abril 2019
01:26
, última actualización
Economía

La CTA rescata las patentes ‘olvidadas’ en las universidades

Corporación Tecnológica revisará su modelo en el horizonte de 2020.

el 02 mar 2011 / 21:39 h.

TAGS:

Rescatar del olvido aquellas patentes que, nacidas en el seno de las universidades y centros de investigación andaluces, han quedado relegadas a un cajón y no han visto la luz.

La iniciativa emprendida por Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA), denominada PatenCTA, ha permitido desempolvar un total de 131 patentes andaluzas con el objetivo de calibrar su potencial de cara a una futura explotación comercial.

De hecho, una veintena de ellas encajan en el perfil de actividad que promueve la CTA, que ya las ha presentado ante las empresas que integran la fundación y que podrían estar interesadas en desarrollarlas.

Fruto de este trabajo, ya se ha concretado un proyecto de I+D+I y se negocian ocho acuerdos entre universidad y empresa para la explotación de las mismas. Así lo puso de manifiesto ayer el presidente de CTA, Joaquín Moya-Angeler, en un desayuno organizado por el Club Antares, en el que destacó que biotecnología -aplicada tanto a los medicamentos como a la agricultura- y la energía y el medio ambiente son los ámbitos de actividad que más predominan en las patentes recuperadas.

El presidente de Corporación Tecnológica se mostró muy crítico con las dificultades que aún persisten a la hora de transferir el conocimiento que se genera en los grupos de investigación hacia las empresas. "No quiero mercantilizar la universidad", espetó Moya-Angeler, pero sí consideró que ésta debe mejorar las maneras en las que vender lo que hace.

"La investigación universitaria es barata y muy buena", defendió, pero el problema reside en que las compañías no saben qué es lo que se hace; de ahí la falta de colaboración entre ambas, lamentó.

"No tenemos gente con capacidad de comercializar", apuntó, y ello, pese a que se trata de una oportunidad que desaprovechan las universidades para obtener "una importante fuente de ingresos si se saben poner en valor" los resultados de esas investigaciones. Para empezar, consideró que lo primero que deben hacer es entender quiénes son sus potenciales compradores y cuáles son sus demandas. Esa transferencia es el "principal desafío" que hay que afrontar, apostilló.

Joaquín Moya-Angeler apuntó, por otro lado, que CTA está llamada a revisar su modelo en el horizonte de 2020 para ver si continúa con su actividad o no. Los patronos que la constituyen han comprometido hasta entonces un desembolso de 40 millones de euros, mientras que la Junta hará lo propio con otros 40 millones -de los que ya ha aportado diez- en un periodo de cuatro años.

La intención, recordó, es ir caminando hacia la autofinanciación, reduciendo el peso del sector público y aumentando el privado, gracias a que el 75% de las ayudas que reciben las empresas se devuelven en 13 años.

Un centro innovador
Los trabajos han arrancado. CTA quiere desarrollar una segunda pata, además de apoyar proyectos innovadores viables. También busca impulsar iniciativas que, estando lejos de su fase de comercialización, sean fundamentales para la región.

Es el caso del genoma del olivo, que se estudia para aumentar la producción de aceituna, y los posibles usos estéticos de las medusas.

  • 1