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Economía

«La experiencia del trabajador es la que marca la diferencia»

Este empresario sevillano afirma que la crisis no afectó a la experimentación agrícola. Realiza ensayos con agroquímicos y ofrece desde resultados en tiempo real hasta una innovadora plataforma comercial para verlos en el mismo campo

el 15 feb 2015 / 12:00 h.

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bin_33996852_con_16726934Sebastián Pantión Labrador. Este empresario sevillano afirma que la crisis no afectó a la experimentación agrícola. Realiza ensayos con agroquímicos y ofrece desde resultados en tiempo real hasta una innovadora plataforma comercial para verlos en el mismo campo ¿Cuándo nació la empresa y por qué eligió la experimentación agrícola? —Fue constituida en el primer trimestre de 2012. Tanto mi hermano Marcos como yo hemos desarrollado nuestra vida profesional en este sector de la agricultura y en la experimentación agroquímica. Yo incluso estuve un periodo en una gran empresa que ahora es cliente nuestro. Tras la experiencia acumulada consideramos que era una buena ocasión para enfrentarnos a un negocio propio. Marcos es ingeniero técnico agrícola y yo, biólogo. —¿Qué hace su empresa? —Somos una firma de servicios dedicada a la experimentación agrícola para proporcionar datos con los que nuestros clientes puedan obtener registro de productos o materias activas, por ejemplo. —¿Cuáles son sus principales clientes? —Multinacionales del sector de agroquímicos que no tienen que ver sólo con la agricultura, pero que tienen divisiones dentro de su grupo que se dedican al registro de materias activas nuevas o quieren ampliar usos. También son clientes cooperativas y empresas que necesiten datos científicos para sacar un producto nuevo, ampliar usos o simplemente requieren ensayos de demostración para, por ejemplo, saber que ese producto es seguro para el cultivo. Muchas de estas empresas hacen ensayos, pero generan tal volumen de trabajo que no lo pueden cubrir todo con su personal. —¿Dónde hacen los ensayos? —Estas empresas no trabajan en fincas de experimentación propia, sino en fincas comerciales, en explotación. Nosotros hablamos con el dueño de un terreno y, a cambio de una compensación económica, utilizamos temporalmente una parte de la finca para llevar a cabo el ensayo. En el 99 por ciento de la veces el cliente lo que quiere es eso, que la finca esté expuesta a circunstancias normales. —¿Qué buscan esos ensayos? —Son de eficacia, de selectividad para el cultivo, demostrativos con diferentes productos: herbicidas, insecticidas, fungicidas, nematicidas, molusquicidas, etcétera. Ya sean materias activas que aún no están registradas o productos comercializados que quieren ampliar su uso. A lo mejor controla una plaga y también tiene efectos sobre otra. O es eficaz en el girasol y necesitan datos de eficacia para incluir en la etiqueta que también sirve para el arroz. –¿Cómo está el sector? –La crisis golpeó en todos los sitios, pero en nuestro sector no lo hizo tan fuerte. No creo que hayan cerrado empresas por la crisis, si hay cierres es porque somos un grupo muy nutrido a nivel nacional y el mercado no es tan grande. Eso sí, hicieron mucho daño las marcas blancas o genéricos. –¿La clave está en la diferenciación? –Siempre, sobre todo en un mercado como éste donde no son pocas las empresas. –¿Qué aporta Spheragro? –Los recursos humanos son lo más valioso. Hay que cuidar mucho al trabajador porque su experiencia es la que marca la diferencia. Nos sirvió mucho saber cómo se trabaja en otros sitios. Además, hicimos una inversión bastante alta en equipos de calidad, por ejemplo, de pulverización de última generación. E intentamos que la comunicación de resultados sea uno de nuestros puntos fuertes. –¿Cómo? –Queremos que el cliente conozca los resultados de los ensayos en tiempo real, así que tenemos una plataforma en nuestra web para esto, para que en su despacho sepa cómo va todo. Además, tenemos en marcha un sistema que ninguna consultora que conozcamos posee: plataformas técnicas demostrativas con un enfoque cien por cien comercial. Es un escaparate. Se organizan jornadas de campo para que vean los resultados y puedan convencer a sus clientes. –¿Los bioestimulantes son ahora una tendencia? –El perfil de los productos varió mucho. Ya no sólo tiene que ser eficaz y selectivo, tiene que ser compatible con el medio ambiente, que deje pocos residuos, que sea seguro para el operario que lo usa, que sea compatible con la fauna auxiliar, con las abejas… Los más agresivos ya no son políticamente correctos. No se puede esperar 15 días para recoger la fresa. El producto se tiene que eliminar rápidamente. Los biológicos son los más usados. —¿Qué resultados obtuvieron en 2014? —Fue muy bueno. Hemos ampliado bastante la cartera de clientes y tienen un nivel de satisfacción muy alto. Y no es marketing, es verdad. Nos ayudó mucho el haber estado trabajando cinco años y medio en una de esas grandes empresas para coger el pulso de las necesidades comerciales. —¿Y 2015? –Lo veo prometedor. A día de hoy ya tenemos una parte de la campaña resuelta. Y vamos a ampliar la plantilla con un técnico más.

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