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La planta de reciclaje no rechaza envases mezclados con basura

Niega el argumento municipal de que los camiones con “más del 30% contaminado” se echen atrás

el 06 feb 2012 / 20:03 h.

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Trabajadores de la planta Montemarta-Cónica realizan un segundo filtro manual para rescatar envases reciclables

La planta de reciclaje Montemarta-Cónica de Alcalá de Guadaíra, que recibe la basura de la capital, no rechaza los camiones con envases aunque éstos vengan mezclados con restos orgánicos, como sostiene el Ayuntamiento para justificar que Lipasam vacíe un contenedor de envases de la Alameda en el camión de la basura normal, alegando que los vecinos tiran en él de todo. Tanto los responsables del vertedero como los trabajadores de Lipasam reconocen que hay otros contenedores de reciclaje en la ciudad en los que se tira basura, aunque cada vez la concienciación ciudadana es mayor.

Pero en la planta, los camiones no son revisados a priori uno a uno, sino que son los operarios de Lipasam los que indican qué carga llevan para que sean dirigidos al vertedero de la basura orgánica o al de plásticos. Con todo, una vez allí, todos los residuos son filtrados a máquina y finalmente el personal de la planta hace una tercera revisión manual para tratar de separar cuantos más envases mejor.


La alarma saltó en las redes sociales cuando un vecino de la Alameda colgó en Youtube un vídeo en el que se ve cómo los basureros vacían dos contenedores de restos orgánicos y uno de envases en el mismo camión, una práctica que según el autor había denunciado previamente al Ayuntamiento sin éxito y según sus seguidores se da en otros barrios. El alcalde, Juan Ignacio Zoido, se hizo eco el domingo en su Twitter y anunció una investigación que abrió y cerró en dos horas. La respuesta, en la que insistió ayer, fue que era un caso puntual en el que debido al mal uso que los ciudadanos hacen de ese contenedor de envases, Lipasam directamente lo mezcla con el resto de la basura porque en la planta de reciclaje "no admiten cargas de plásticos con más de un 30% de contaminación" por restos orgánicos.


En Montemarta-Cónica reciben cada día entre 15 y 20 toneladas de envases procedentes de la capital (según el último informe de Lipasam, en Sevilla hay 4.598 contenedores de envases y se recogen 7.789 toneladas al año). Cuando llegan los camiones, son dirigidos a una u otra planta según la carga que digan llevar. No se revisan y por tanto no se echan para atrás porque los restos estén más o menos mezclados, porque no se comprueba en ese momento, según explica el encargado de planta de material orgánico, Francisco Girón.

Es más, una y otra carga pasan luego un filtro automático y otro manual, porque no es raro que lleguen mezclados aunque "cada vez menos". Se intentan salvar tantos envases reciclables como sea posible aunque "cuantos más restos tengan, menos pureza y menos valen en el mercado".


Desde Lipasam, el presidente del comité de empresa, Antonio Bazo, también reconoce que aunque en la mayoría de los barrios los ciudadanos separan bien la basura, en algunas zonas como el Polígono Norte o las Tres Mil echan restos orgánicos a los contenedores de plástico e incluso a los de vidrio y papel, y hasta fuerzan el cierre de los de envases para levantar la tapa en su totalidad. No obstante, defiende que los operarios revisan el contenido y si ven restos mezclados, avisan al capataz y cumplen órdenes. Siempre hacen la ronda un camión de residuos sólidos urbanos, uno de envases y "la lavadora que limpia los contenedores". Por ello, atribuye el hecho de que en el vídeo mezclen la basura sin mirar a que alguien antes los habría revisado.

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