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Deportes

La selección femenina irá a los Juegos y el Kiel rompe el sueño europeo del Atleti

España logra la tercera clasificación olímpica de su historia pese a caer ante Croacia; en la final de la Liga de Campeones, los alemanes, muy superiores, no dan opción a los 'colchoneros'.

el 27 may 2012 / 20:48 h.

La selección española celebra el pase a Londres 2012.

La selección española femenina de balonmano disputará sus terceros Juegos Olímpicos, después de Barcelona 1992 y Atenas 2004, tras certificar su presencia en la cita londinense, pese a perder por un ajustado 22-23 ante Croacia, que acompañará a España en la capital británica.

Amparado en una sólida defensa y en la de nuevo sensacional actuación de la portera Silvia Navarro, el equipo español no tardó en tomar la delantera en un marcador (4-2) con el que no quiso especular en ningún momento.

Espoleada por el animoso público que acudió a Guadalajara, la selección no se dio tregua, dotando, sin ninguna necesidad, a cada una de sus acciones de un vertiginoso ritmo, que acabó tornándose en precipitación.

Una circunstancia que no desaprovechó Croacia, que necesitaba ganar para no quedarse fuera de los Juegos Olímpicos, para no sólo ya igualar el marcador, sino para situarse con una inquietante ventaja de 3 goles (8-11).

La situación comenzó a tornarse angustiosa para las de Jorge Dueñas, con los cuatro goles de ventaja (10-14) de los que llegó a disponer el conjunto croata, cada vez más seguro, a los cinco minutos de la reanudación. El ataque de nervios impidió a España aprovechar las numerosas exclusiones del conjunto croata, así como desperdiciar hasta cuatro penaltis, lo que le colocó al borde del precipicio (14-19) a diez minutos de la conclusión.

Un desastre del que salvó a España la portera Silvia Navarro que evitó con sus intervenciones el desplome definitivo del equipo, aunque no la derrota (22-23), que se celebró por todo lo alto.

LIGA DE CAMPEONES

El Atlético de Madrid se quedó nuevamente a las puertas de la gloria europea, y veintisiete años después de perder la final de la Copa de Europa ante la legendaria Metaloplastika serbia, volvió a caer en la final de la Liga de Campeones, tras perder por 26-21, en Colonia, ante otro equipo de leyenda, el Kiel alemán, que evidenció una vez más su condición de mejor equipo del viejo continente, en una temporada en la que los de Alfred Gislason tan sólo han perdido un encuentro en competición oficial.

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