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María repite que la noche del crimen no vio ni oyó nada en el piso

La novia del hermano de Carcaño tampoco sabe dónde está el cuerpo de Marta.

el 19 oct 2011 / 13:29 h.

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María García, la novia del hermano de Miguel, ha mantenido hoy ante el tribunal que la juzga que la noche que Marta del Castillo murió no vio ni oyó nada en el piso de León XIII donde supuestamente se cometió el crimen. Ni vio a Miguel, ni mucho menos el cadáver de la joven, que por lo tanto no ayudó a trasladar, ha negado a preguntas del fiscal del caso. Ni siquiera escuchó los golpes con los que llamó a la ventana el padre de Marta, que estuvo buscando a su hija allí de madrugada.

Al final del interrogatorio, el fiscal le ha preguntado directamente si Miguel cogió una silla de ruedas para trasladar el cuerpo de Marta mientras la niña yacía muerta en el salón, y si ella ayudó a envolverl el cuerpo para trasladarlo. "Nada de lo que dice usted es cierto", ha respondido ella. El fiscal también le ha hecho la pregunta con la que ha concluido todos los interrogatorios: "¿Dónde está el cuerpo de Marta?". "No los sé", ha dicho María.

En tono sosegado, y sin buscar requiebros supuestamente técnicos para expresarse, como han hecho los demás imputados, María ha dicho que "nunca" hasta entonces había entrado en la habitación de Miguel y que tampoco lo hizo esa noche. Sí ha admitido que al pasar por delante olió algo raro, pero "no amoniaco como dicen por ahí", sino "más bien como a las fregonas sucias de los bares".

Ha relatado que de madrugada comenzaron las llamadas de teléfono del entorno de Marta al teléfono de Javier, y más tarde las visitas al piso, aunque ella ni siquiera salió de la habitación porque no tenía ropa y porque entendía que el asunto no iba con ella. Al día siguiente, ha dicho, sí franqueó la entrada del piso a la Policía, ya que estaba sola con un amigo (sin Javier ni Miguel) cuando los investigadores llegaron preguntando por la habitación de Carcaño.

María se enfrenta a cinco años de cárcel, tres por encubrimiento y otros dos por un delito contra la integridad moral.

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