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Deportes

Mucho ruido y necesidad de nueces

PREVIA. El Sevilla afronta su partido más importante en tiempo. El ambiente está enrarecido por lo sucedido en Rotterdam. Parte de la grada está de uñas y los Biris no animarán.

el 30 nov 2014 / 10:24 h.

Mbia salta al estadio para entrenar señalando con los dedos hacia el cielo. / Foto: Inma Flores Mbia salta al estadio para entrenar señalando con los dedos hacia el cielo. / Foto: Inma Flores Cómo ha cambiado el viento por Nervión. La llegada del frío ha congelado el sprint imparable del equipo de Emery. Y esta tarde el Sevilla se juega más que tres puntos en la visita del Granada. No todas las semanas le toca fallar a Atlético y Valencia, por lo que para alcanzar la Champions no se puede seguir por el camino equivocado. Y no sólo eso, precisamente en la semana dedicada a la afición, los incidentes acaecidos en Rotterdam, con varios seguidores retenidos por los cuerpos de seguridad holandeses y la intervención –para algunos tardía– de los directivos nervionenses han enrarecido el ambiente. Lo que suele ser una fiesta cuando el Sevilla salta al Sánchez-Pizjuán se puede convertir en un plebiscito de la grada más animosa del estadio en contra de sus directivos (los Biris ya han anuciado que no animarán). Nunca le ha ido bien al club cuando no se ha ido de la mano con la grada. Se ha encendido una mecha –que incluso algunos esperaban– difícil de apagar. El club ha hecho todo lo que estaba en sus manos. Sin embargo, un sector de la afición no lo entiende así. Evidentemente, el equipo no es ajeno al ruido desatado desde Holanda. No sólo se hizo el ridículo en lo deportivo en Rotterdam, sino que el Sevilla se ha cargado la mochila de malos augurios. No hay mejor forma de espantarlos que sumando tres puntos. El Granada es un rival que arrastra una nefasta racha de encuentros sin ganar, pero llega con Joaquín Caparrós en su banquillo, lo que le sigue echando guindilla a un guiso explosivo. Y en medio de este cóctel se encuentra la figura de Unai Emery. Los resultados del mes de noviembre han bajado al Sevilla de la nube en la que vivía instalado. El equipo ha sufrido un serio bajón en los resultados, directamente proporcional al descenso de nivel en su juego, y los rivales que lo precedían en la clasificación se le han ido acercando hasta notar su aliento en el cogote. Pero el conjunto nervionense no se preocupa de los que vienen por detrás –o no debería– y sí de los que a día de hoy le quitan la plaza para jugar la próxima Liga de Campeones. El Valencia recibe hoy al Barcelona y puede ser una buena ocasión para encaramarse a la cuarta plaza y apagar el fuego de la crisis con una alegría. Llegan las navidades y es hora de empezar a sonreír sin parar hasta que los Reyes Magos se despidan ya comenzado el mes de enero. Para batir al Granada de Caparrós Unai tiene varias dudas en su alineación, como suele ser costumbre. Su idea es tirar del once tipo que tan buenos resultados le dio en el arranque liguero, aunque con ciertas variaciones. La primera será por obligación: ni Tremoulinas ni Fernando Navarro (aunque entró en la lista) podrán ser de la partida por tercer partido consecutivo. En consecuencia el entrenador debe buscar un sustituto en la plantilla. ?En el Camp Nou fue Diogo el que se cambio de lateral para tapar las subidas de Daniel Alves y Luis Suárez. Esa opción está hoy descartada porque el portugués será titular en el lugar del sancionado Coke. La otra alternativa que maneja Unai es Kolo. El franco-polaco disputó los 90 minutos en Rotterdam con un resultado nefasto en su actuación. No hay día que se salve de la quema. Esa circunstancia hace que hasta Emery deslizara en rueda de prensa que podía ser al jugador del filial Mode el que tapara el agujero defensivo. Nico Pareja y Carriço le ayudarán desde el centro de la defensa. El resto del equipo es el habitual, con la única duda de qué jugador será el que ocupe la banda derecha del ataque sevillista. Deulofeu y Aleix Vidal se juegan un sitio nuevamente. El gerundense fue de lo poco que se salvó en Holanda en la media hora que disputó, por lo que parte con cierta ventaja. También está la alternativa de Reyes, de los jugadores más activos en los últimos choques. Apueste por el once que apueste, Emery y el Sevilla tienen hoy una doble labor: limpiar su hoja de servicios en noviembre y reconciliarse con su afición.

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